15 de junio de 2026. Lunes.
UN PARAÍSO DE PIERDAS MUERTAS
UN PARAÍSO DE PIERDAS MUERTAS
-Suelo bajar a misa a la capilla sin bastón, pero con precaución. Eso,
sí, apoyándome en la fe. Como la fe mueve montañas, me dejo guiar por la fe, y
ella me lleva de la mano a la esperanza, y de ésta, al sacramento del amor, la
eucaristía. Aunque añosa y debilitada, como piedra viva que soy por el
bautismo, quiero formar parte del edificio espiritual de la iglesia, que piedra
a piedra va formando, con Cristo como piedra angular, la asamblea que vive en y
para Dios. El periodista G. Altarriba Vilanova describía la belleza de la
Sagrada Familia de Barcelona, como «un paraíso de pierdas muertas, que acoge la
asamblea de piedras vivas que es la Iglesia Católica». Piedras muertas, pero milagrosamente
talladas, que embellecen la oración cristiana, antes de que suba al cielo,
Diario, y, tras tocar la belleza de la piedra trabajada, toquen el corazón de
Dios.