11 de abril de 2026. Sábado.
SÁBADO Y MARÍA
SÁBADO Y MARÍA
-Y llegó el sábado, como un aleluya mariano. Decir sábado y María es
llenar de azul y pureza la jornada: imaginarla bendición. Desde la Edad Media
se viene honrando a la Virgen María por su maternal amparo y como detalle
amoroso hacia ella, que es la Madre que Jesús nos regaló desde la cruz. María cerca
de amor y protege a quien en ella pone su esperanza. El sábado es el día más
cercano a la resurrección de su Hijo, a quien, como dice San Agustín, ella llevó
en su seno y dio a luz. San Maximiliano Colbe, el santo de Auschwitz, dijo: «Nunca
tengas miedo de amar demasiado a la Virgen: nunca podrás amarla más que Jesús».
María, con su llanto al pie de la cruz, abrió las puertas de la redención a todo
el que se acerca a esta cruz y pide perdón. En María, amándola, Diario, se
cumple el «Padre, perdónalos, no saben lo que hacen»; en ella, el perdón se
hace amor que redime.