sábado, 25 de julio de 2026

25 de julio de 2026. Sábado.
SANTIAGO, EL APÓSTOL

Santiago Apóstol, Compostela. España. 
        
-Hoy celebramos a Santiago, el apóstol que anduvo desde Jerusalén hasta el fin del mundo, hasta Hispania, a predicar a Jesucristo, a esparcir la semilla del evangelio en tierras paganas. Jesús y sus palabras son el evangelio del que los apóstoles se nutrieron y dieron al mundo como alimento moral, estético y espiritual. Los apóstoles Santiago y Juan deseaban puestos importantes en el reino de Jesucristo. El Señor vio en ellos un deseo de grandeza y se dignó enseñarles el camino de la humildad. «¿Podéis beber el cáliz que yo he de beber?» ¿El del sufrimiento, el de la sumisión, el de la cruz? Ellos dijeron que sí, lo bebieron, y Jesús, Diario, les dio un lugar destacado en el reino de los cielos, en el que serían coronados con la corona de la santidad y la amistad de Dios. La más sublime corona. 

viernes, 24 de julio de 2026

24 de julio de 2026. Viernes.
EL SONIDO DE LA GRACIA

La gracia es luz, que dice bendición. Torre de la Horadada. Alicante

-Tenía ayer Laudes en la boca, con sus salmos haciendo alabanza, cuando en uno de ellos leo: «En la mañana, Señor, hazme escuchar tu gracia». Siempre me he preguntado: «¿Cómo será el sonido de la gracia de Dios: será sonido que solo escuche el alma, o sonido que también puedan escuchar otros sentidos?» Y sigo leyendo, sigo rezando, como un manantial que fluyera, bellas palabras de alabanza y petición a Dios. Finalizado Laudes, doy un repaso a la prensa, y en el semanario Alfa y Omega, leo. «Yo rezo todos los días, no para ganar un partido, sino para dar gracias a Dios». Palabras de un personaje famoso. Y añade: «Sería injusto pedirle a Dios que me ayudara a mí y no al rival». El personaje: Luis de la Fuente, el entrenador que ha llevado a la Selección Española a la gloria del triunfo: campeona del mundo. Y me digo: «Ya sé cómo es el sonido de la gracia: suena a fe, a humildad, a trabajo, a generosidad». Es, Diario, el sonido excelso que agrada a Dios y no hiere al prójimo. 

jueves, 23 de julio de 2026

23 de julio de 2026. Jueves.
LA SINFONÍA DE DIOS EN MI BOCA

Mirlo picando en la hierba.Torre de la Horadada. Alicante

-Cada amanecer la belleza llama a mis ojos y me pide permiso para entrar y yo, despertando, le abro mi espíritu y la deja que pase. Primero doy paso a la luz, dubitativa e imprecisa –el «Hágase la luz», de la Escritura– y luego, a los colores y a las cosas: como al alfiler, al mirlo que picotea en la hierba, a  la abeja que liba en la flor, la hormiga que camina con dudas, y, en el cielo abierto, al vuelo sosegado de las palomas o el vertiginoso de los vencejos, todo es belleza que se me ofrece para que dé gracias y bendiga a Dios, que,  al fondo de mi corazón, guía mis sentimientos y me señala lo hermoso del mundo. Y con el rezo de Laudes, Diario, saboreo la belleza de las palabras que Dios me regala, para que haga alabanza y dé gracias; palabras que son la sinfonía de Dios en mi boca. 

miércoles, 22 de julio de 2026

22 de julio de 2026. Miércoles.
LAS ALAS DEL ALMA

Flamencos en las salinas. San Pedro del Pinatar. Murcia.

-Apagadas las estrellas y salido el sol, digo: «¡Gracias!». Y el nuevo día me responde: «¡Vive!». Y aquí sigo, con el corazón latiéndome y la sonrisa en la boca, dando gracias. Doy gracias por el pino del parque y por el vuelo de los vencejos, por la florecilla que nace en el césped y por la nube, frágil y de algodón, que tapa al sol y, por un instante, se hace protagonista: alivia el calor. El calor quema como una hoguera invisible, incendia el cuerpo pero deja que el alma vuele. No puede con las alas del alma. Ayer vi el mar y las salinas de San Pedro, donde los flamencos hunden el pico en el lago y lo sacan lleno de comida y estrellas caídas en sus aguas la noche anterior. «Poesía en sus picos, que gotean», me digo. Y sigo gustando la belleza. 

martes, 21 de julio de 2026

21 de julio de 2026. Martes.
ENHORABUENA, CAMPEONES

La fe, el trabajo y la humidad dan fruto. Siempre. F: Prensa

-Ojalá hubiera políticos que valieran lo que un gol en la portería contraria, viviríamos en un país de ensueño: festivo, con pantallas gigantes en las que se viera cómo la gente se saluda, se abraza, celebra, no pone zancadillas, no coloca cuchillos hirientes en las palabras, no insulta, no miente en su interés, no desea lo que no es suyo, no pone muros, sino que abre horizontes, ríe y, si hay que saltar, salta, sin romper el protocolo de la elegancia y el buen hacer. España, campeona del mundo, gracias a un grupo de jóvenes unidos, soñadores, ilusionados, guiados por un señor humilde y de fe, Luis de la Fuente, que dice creer en Dios, porque lo ilumina y ayuda, como Ferrán Torres, el autor del golazo. Es verdad que la fe, acompañada de la humildad y el trabajo, mueve montañas, y mentes, y corazones, y, en los labios, como rúbrica de la paz, Diario, pone la sonrisa. Felicidades, campeones del mundo, no perdáis la fe ni el amor al trabajo, el mundo os contempla. Enhorabuena. 

lunes, 20 de julio de 2026

20 de julio de 2026. Lunes.
SIN DESCANSAR, DESCANSO

Paloma de la mañana, en mi balcón. Casa Sacerdotal. Murcia,

-De vacaciones, y, sin descansar, descanso. Ando y me canso; escribo y, rescatando la agilidad mental, me relajo. Caminar, cansa; escribir aletea vuelos inesperados, que me liberan sin cansar. Ando poco, lo imprescindible, y escribo lo que me deja la imaginación y las palabras, a las que, antes de escribirlas, les pido permiso, y después de sopesar esta o aquella, escribo la que me parece más idónea y perfecta, la más clarividente. En Murcia, a veces, me despertaba el zureo de las palomas en el bacón, y ahora, aquí en la Torre, el chirrido y el parloteo de los periquitos en las palmeras de enfrente a casa. Sus colores saltan por los aires como flechas parlantes, que van y vienen. Cuida de mí la familia, que, con mi sobrina Paqui y Emilia, mi cuñada, a la cabeza, es un encanto, cercano, providencial, por el que, Diario, doy gracias continuas. 

domingo, 19 de julio de 2026

19 de julio de 2026. Domingo.
TABLERO DE AJEDREZ

En la vida, no todo es blanco o negro.  F: Prensa

-La intolerancia es división, mirar desde el lado oscuro del corazón, condenar sin más al adversario. El maniqueo reduce su visión de la realidad, dividiéndola en buenos y malos, en blancos y negros; es decir, en un tablero de ajedrez. El intolerante suele decir: los míos y yo somos los buenos, tú y todos los demás sois los malos. Es un fanatismo insolente y viciado, que ni escucha, ni mira, ni le dirige la palabra al otro. Sus ojos son un incendio de violencia, un muro de incomprensión y tiranía contra el adversario. Es la cizaña sembrada en medio del trigo, que, crecida, como dice Jesús, es arrancada y en gavillas echada al fuego, mientras el trigo es guardado en el granero para hacerlo pan y bocado y cercanía en la mesa del Señor. Huye, Diario, de la intolerancia, que hace nacer la guerra, el enfrentamiento, rompiendo la paz y la armonía, la comunión y la convivencia, creando odio y tiranías. Señor, bendice al de sencillo de corazón.