lunes, 2 de febrero de 2026

2 de febrero de 2026. Lunes.
UNA AZUCENA NACIDA EN EL JARDÍN DE LA VIDA  

Virgen de la Candelaria, Casa Sacerdtal. Murcia
             
-Hoy, a pesar del lunes, me visto de alegría. Es el santo de Candela, que, como tal, allá por donde pisa, va dejando la huella de su gracia. Candela, 15 años: la sencillez y la naturalidad la han vestido de belleza. Con su cabello largo, cayéndole en casca por los hombros, parece una azucena nacida en el jardín de la vida. Candelaria: o fiesta de la luz y del Encuentro, como la llamaban las iglesias orientales. Es la Presentación de Jesús en el templo y la Purificación de María. Jesús se encuentra con su pueblo y lo ilumina y lo bendice. En esta fiesta, la iglesia, celebra a Jesús, Luz, y a María, su hermoso candelero. Te deseo, Candela, que seas muy feliz en el día de tu santo, y que siempre lleves una pequeña luz encendida en tu vida, que salve la oscuridad de este mundo, tan necesitado de la claridad de Dios y de su gracia. Y, con esta lágrima de alegría en mis ojos, te digo: «Felicidades, Candela». 

domingo, 1 de febrero de 2026

1 de febrero de 2026. Domingo.
EL REINO DE JESÚS

Bella pobreza, en el jardín. Casa Sacerdotal. Murcia

-Borrado enero en la pizarra del tiempo, aparece febrero como un cervatillo recién nacido, juguetón y dando saltos. Las flores, en los árboles frutales, se preparan para abrirse y ser belleza. Hoy domingo la liturgia nos habla a los creyentes. Y nos dice que hay un reino para los pobres, los sufridos, los que lloran, los hambrientos, los sedientos, los que buscan la paz. Y que la promesa de este reino no es solo para “el más allá”, sino que se inicia en “el más acá”. Cuando Jesús hace esta promesa, curaba enfermos, hacía ver a los ciegos, daba pan a los hambrientos, resucitaba a los muertos. El reino del que hablaba Jesús, empezaba a verse aquí. Las bienaventuranzas se viven en Él, dando felicidad a las personas que más lo necesitan, haciéndoles gustar de aquello que carecen. Con Jesús, su reino ya está cerca del pobre y necesitado, del que se desprende de todo para llenarse de Dios. El reino, Diario, se vive en Jesús. 

sábado, 31 de enero de 2026

31 de enero de 2026. Sábado.
UN ALMENDRO EN FLOR

Verano de frutos: la belleza del trigal. F: Internet.
-Paso los días, como transitando por las cuentas del rosario: los dedos –el trabajo–, los días, y la boca, dando gracias. Amo la luz y por eso, a pesar de mis defectos, rezo; cada día pongo la llama de la plegaria en mis labios, que ilumina mi mente e hidrata y fortalece mi corazón. La oración es el médico y el fisioterapeuta de mi vida, ella me relaja y me anima a seguir viviendo, ilusionado. He aprendido a no quejarme por nada (aunque tenga otras sombras) y a cercarme de alegría. Cada día que vivo, Diario, lo veo más hermoso, como si me habitara um almendro en flor, o un verano de frutos. Ah, pasamos enero y entramos en febrero. Pura rutina. 

viernes, 30 de enero de 2026

30 de enero de 2026. Viernes.
NO MALTRATEMOS LA TIERRA

Sol, lluvia, tierra, fe, en Murcia. Casa Sacrdotal.

-Ayer, viento, y lluvia, y árboles arrancados de raíz. Ver las raíces de un árbol es como ver la vida derribada, caída en desgracia. El árbol necesita la tierra para vivir; el ser humano, para morir, donde empieza una nueva vida. La tierra da vida y sostiene lo que llamamos naturaleza, por algo la llamamos madre. La madre tierra la llamaba san Francisco de Asís. La tierra es la madre que se deja acariciar por el sol y beber en las ubres de las nubes. Sin el agua y el sol la tierra sería una esfera de escombros inservibles para la vida. Amo la tierra porque además de vida me permite soñar: son los otros vuelos que me regala esta madre tan singular. Como decía el Papa Francisco, Diario, «no maltratemos la tierra», es la única riqueza que pertenece a todos, también al pobre, aunque a veces se la arrebaten. 

jueves, 29 de enero de 2026

29 de enero de 2026. Jueves.
UNA PALOMA EN MI CAMINO

Una paloma en mi camino, blanca como la jaculatoria de un niño.
Casa Sacerdotal. Murcia

-Caminaba yo hacia la barbería y una paloma, volando, vino a posarse en mi camino. Era blanca como una jaculatoria de niño. Con un caminar señorial y altivo y picoteando brinzas caídas de las casuarinas, los enormes árboles de la calle Luis Fontes, me impedía pasar. En un principio la dejé estar, sonreí. Torpe al andar, me costaba dar una vuelta y evitar a la paloma. Pensé espantarla; pero, recapacitando, recordé a los tres jóvenes del Libro de Daniel, Ananías, Azarías y Misael que, echados al fuego por no arrodillarse ante la estatua de Nabucodonosor, cantaban: «Aves del cielo, bendecid al Señor». Tras pensar, y cuando ya tenía el brazo levantado para espantarla, me detuve y dije: «En las aves, te bendigo, Señor». Y la dejé estar, hasta que harta de picotear, alzó el vuelo y se elevó. Yo, feliz, seguí mi camino hacia la barbería. Cualquier circunstancia sirve, Diario, para hacer alabanza al Creador.

miércoles, 28 de enero de 2026

28 de enero de 2026. Miércoles.
LIBERTAD Y DIGNIDAD

Como la gracia, el cielo destella luz. 
Casa Sacerdotal, Murcia.

-Leo el Cántico espiritual de San Juan de la Cruz y me sorprende esta afirmación. Escribe: «La gracia es un estado de libertad y dignidad». Es un estado de libertad porque das tu amor voluntariamente, nadie te obliga a darlo. Es como la fruta que está en el árbol y alguien la coge y se la mete a la boca y la mastica. Del mismo modo, si le das paso a la gracia de Dios en ti, invade e ilumina tu corazón, que se deja conducir por el amor de Dios. La libertad es un don que ennoblece, adorna, asea. La gracia, además, es un acto, que, por medio de la fe en el sacrificio de Cristo en la cruz, Dios bendice y no maldice. En este tiempo en que todo se vende y se compra, que Dios, Diario, te regale su amor y su protección, es una hermosa dádiva por la fe en Cristo muerto y resucitado., es un regalo cada día renovado.

martes, 27 de enero de 2026

27 de enero de 2026. Martes.
PACIENCIA Y SABIDURÍA

Pirámide de la paciencia. :F: Internet.

-La paciencia y la sabiduría, según San Agustín, se dan la mano: son algo así como la sed y el agua. El agua calma la sed; la paciencia enriquece la sabiduría. La paciencia es tiempo, que bien utilizado, propicia el estudio y éste el conocimiento. La paciencia hace florecer, como la flor el almendro, la calma interior. La paciencia es un don de Dios, tan grande, que Él mismo la ejerce con el pecador. Gracia tras gracia, Dios hace que el pecador se convierta y, como el grano de trigo echado en tierra, dé el fruto de la espiga. Dios bendice al paciente, dándole más paciencia y paz interior. En la paciencia, el ser humano, Diario, toca la santidad y florece en ella.