martes, 10 de marzo de 2026

10 de marzo de 2026. Martes.
LA BELLEZA DE LO SENCILLO

Y la tarde se cubrió de nubes. 
Desde Casa Sacerdotal. Murcia.

-Ayer amanecía un día de sol elocuente: invitaba a la vida. Pero por donde nace el sol, subían unas nubes, que parecía iban a empañar el día. Tan es así, que la predicción del tiempo, daba lluvia de madrugada. Sin embargo, yo dejo al sol que haga su recorrido y me centro en las cosas humildes y simples que hoy me van a acompañar, dándome o quitándome felicidad. La máquina de afeitar, el espejo, el peine, la cuchara, el silencio cuando mastico, la bondad del grano de arroz, el paso que doy al andar, el calcetín que me abriga el pie, la pastilla que tomo para regular la tensión, tantas cosas; cosas que yo tengo y de las que carecen otras personas. A veces no sabemos apreciar lo que poseemos. No apreciar las cosas simples, es ir abandonando en el camino bellos instantes de felicidad: lo enorme, lo notable, a veces, cubre la belleza de lo sencillo. El mar, Diario, lo hacen gotas de agua y las playas y los desiertos, granos de arena, y el silencio, crea poemas. Y, al fin, la tarde se cubrió de nubes. 

lunes, 9 de marzo de 2026

9 de marzo de 2026. Lunes.
DERROTA Y LUZ

Amanece, primer rayo de sol. Murcia.

-Como amo la luz, para ver si doy con la Luz definitiva a la que llamamos Dios, me deslizo por el primer rayo de sol de la mañana. Mi rayo de sol es la fe, que estimulada por la esperanza, va elevándose hasta dar con el Amor, la Luz que nunca se apaga y es fuente de salvación. En Cristo, luz de mundo, nos movemos y vivimos, nutriéndonos de su claridad y su palabra, llena de sabiduría divina. «Ama –nos dice Jesús–, hasta dolerte el corazón. Mi amor a ti, me valió una cruz, y sed, y soledad, y abandono, hasta decir: “Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu”, y ver mi derrota como hombre y definitivamente resucitado con el aleluya de Dios». Jesucristo es, pues, derrota  y Luz, y muerte y Resurrección; y siempre, Diario, Amor que irradia amor. 

domingo, 8 de marzo de 2026

8 de marzo de 2026. Domingo.
A CADA INSTANTE

Día de sol y nubes, milagro. Desde Casa Sacerdotal
Murcia.

-Milagro, el domingo; milagro, el lunes; milagro, mi vida; milagro, tu vida. Vivimos tocando el milagro a cada instante. Milagro, el instante en que escribo «Todo milagro». También el abrazo que da el padre al hijo pródigo, vuelto con humildad a la casa paterna. Milagro el agua que pide Jesús a la samaritana, y milagro la reacción de esta: nace la fe en su corazón, como una llamarada de amor. Jesus, cansado, pide agua y de una sed material se pasa a una sed mesiánica: «El que beba del agua que yo le daré –dice Jesús–, se convertirá dentro de él en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna». Y, enseguida, el milagro de la samaritana: «Señor, dame de esa agua: así no tendré más sed». La gracia del Espíritu Santo  ha transformado el corazón de la mujer. Su conversación con Jesús la ha llevado, Diario, a sentir sed de Dios: un milagro mesiánico.

sábado, 7 de marzo de 2026

7 de marzo de 2026. Sábado.
TODO ES MILAGRO

Tarde cargada de nubes, en Murcia
Desde Casa Sacerdotal.

Vencida la calima, el sol había salido lírico y quebradizo, alegrando la tierra y el árbol, y el vuelo de las palomas, apagando a las luciérnagas. Aunque, según las predicciones, duraría poco: el sol sería, en la mañana, como una sonrisa de padre bondadoso. El sol, triunfante en lo alto, estaba vigilado por las nubes más abajo. El sol era el poema, las nubes, el verso triste que lloraba bajo el sol. Pero si era hermosa la mañana con sol, también lo fue la tarde con lluvia; la lluvia, que penetrando la tierra, habla íntimamente con ella y da vida a las raíces, y a los animales de la oscuridad. La flor del almendro, parte es luz del sol y parte, clamor del agua que se agita en ella. En definitiva, Diario, todo es milagro.

viernes, 6 de marzo de 2026

6 de marzo de 2026. Viernes.
EL ESTORNUDO TIENE SU ENCANTO
 
Rompiendo el silencio. Signos de admiración: ¡!
-Me estaba acostumbrando a la calima, casi la masticaba ya. Tantos días sin ver salir el sol; era un suplicio. Un suplicio llevadero, sin embargo: pues; aunque el desierto cuelgue del cielo, en forma de polvo suspendido, a cambio, se vivía Se vivía, pero estornudando a veces. El estornudo tiene su encanto: te hace llorar y reír, te vuelve un niño que llora. El gran Ramón Gómez de la Serna dejó para la posteridad esta greguería: «El estornudo es la interjección del silencio». Los signos de interjección son los que se ponen como entonación exclamativa para expresar sorpresa, alegría, asombro… ¡Qué lindo paisaje! Dios, en la creación, dotó todas las cosas de pinceladas de belleza. Dios, Diario, el detallista. Y por fin ha salido el sol, dando color y calor a las cosas, vistiendo de alegría la naturaleza.

jueves, 5 de marzo de 2026

5 de marzo de 2026. Jueves.
QUIZÁ NO SUPIERA LO QUE DECÍA

Ana Frank, la fe aliviaba sus sufrimientos
. F: Prensa

-Sigue la calima tapándonos el sol y sus sombras. La calima viste la ciudad de desierto y enfría el invierno. Sigue la luz, pero atenuada. Donde parece que no hay luz es en el mundo del cine, que vive, sin embargo, de la luz y de las sombras; ahora hay tantas sombras que, sin luz, apenas se ve. En la fiesta de los Goya, así llaman a una parodia de los Óscar de Hollywood, una de sus llamadas actrices despotricó contra los creyentes cristianos. Dijo: «Me niego a aceptar que la juventud que sube tenga esa carencia y esa tirada hacia lo cristiano». Y añadió: «Me da pena que necesiten creer en algo y se agarren a la fe cristiana». Como en ese mundo del cine parece que hay gente que no cree ni en la libertad, ni en lo trascendente, ni en el respeto al otro, ni en la belleza de la generosidad, ni en el milagro del dolor aceptado por amor, esa joven –llamada actriz– echó por la boca la falta de delicadeza que lleva en su corazón y ofendió a millones de cristianos que andan por el mundo, sirviendo al necesitado, trabajando por la paz, llevando alegría a los que sufren, dándose por amor a Jesucristo, que entregó, también por ella, su vida. Yo, a pesar de sus palabras, pido por esta actriz, y por todos a los que ha ofendido. Quizá, Diario, no supiera lo que decía. 

miércoles, 4 de marzo de 2026

4 de marzo de 2026. Miércoles.
LA BARBARIE DEL HOMBRE

Sol lloroso, en Murcia. Casa Sacerdotal. 

-Como lloroso, por la mirilla del cielo, ayer asomaba el sol un ojo borroso y triste, con la calima presidiendo el paisaje. Quizá llore el sol por la barbarie del hombre. Las guerras son el resultado de la crueldad de cierras mentes, enredadas en el mal y la depravación. Hoy no se piensa en los muertos de la guerra de Irán, en los que caen por la codicia de unos pocos, sino en lo que va a subir el petróleo y la gasolina, o un litro de gas. «Al distinto», como decía Juan Ramón Jiménez en Platero y yo hay que eliminarlo. Y más si es un «distinto» que toca los intereses del poderoso. Y Baltasar Gracián, en El arte de la prudencia: «Nunca ha habido una buena guerra ni una mala paz». Dios es paz, armonía, abrazo sostenido. Miremos al cielo, Diario, y que Dios nos proteja de tanta perversión..