domingo, 19 de abril de 2026

19 de abril de 2026. Domingo.
ALELUYAS EN EL AZUL DEL CIELO

Jesús, con los discípulos, camino de Emaús. F:Internet

-Tras la resurrección, siguen los aleluyas por la presencia de Cristo, que volvió de la muerte, y vive entre nosotros. Aleluyas en el azul del cielo que llenan la mañana de júbilo. Y es que como dice el apóstol san Pedro en su primera carta: «Habéis sido redimidos con la sangre de Cristo, el Cordero sin defecto». Ser redimidos significa quedar libres, sin cadenas de muerte, con pies que caminan y manos que, en la oración, se elevan al cielo y tocan la belleza y la bondad de Dios. Los discípulos de Emaús, con los que camina Jesús resucitado, dudan y abren los ojos –los ojos de la fe– «al partir Jesús el pan». En nuestras eucaristías, Cristo parte el pan y se nos da a comer en la forma consagrada, y nos dice: «Ahí tenéis mi Cuerpo y mi sangre, vivid en ellos, y se os dará la felicidad y la alegría de existir». Y aquí estamos, Diario, gustando y saboreando, en nuestras eucaristías, el gozo del Resucitado. 

sábado, 18 de abril de 2026

18 de abril de 2026. Sábado.
MARAVILLAS DEL JARDÍN

Así era yo y así sigo siendo, así vivo. 
Torre de la Horadada. Aicante.

-Cualquier cosa del jardín, desde lo más liviano a los más espectacular, me causa asombro y me invita a la reflexión y a la alabanza. Desde la esfera blanca que deja la florecilla amarilla llamada Diente de león hasta la gardenia o el hibisco, el geranio y demás maravillas del jardín, todo me fascina y me llena la boca de loas al Señor. Paseaba yo por el jardín y me detuve ante una rosa, bella, singular, seductora, y me dije: «Dentro de unos días, morirá». Esta reflexión me apenó. Y pensé: «Si yo pudiera, la mantendría siempre en su sugestivo y fascinante esplendor». Y triste, me volví y seguí mi inspección del jardín. Pero de pronto, una idea: «Y si la fotografío?» Fui por la máquina y, con emoción, tomé esta foto que la perpetúa bella y excitante para siempre, aunque, del jardín a la foto, haya perdido su aroma: no es igual la obra de Dios, Diario, que la de un mediocre fotógrafo queriendo imitar al Creador. Loado sea mi Señor

viernes, 17 de abril de 2026

17 de abril de 2026. Vrnes.
SALTABA Y RETOZABA FELIZ

Un cielo azul purísimo. Casa Sacerdotal, Murcia.

-Y salió el sol y se enmarcó en un cielo azul purísimo. Ayer, con Carmelo Guillen, poeta, y Pepe Molero, escritor, visité San Pedro del  Pinatar, donde viven unas amistades entrañables. Mis amigos de San Pedro, debilitados por los años, ríen conmigo, sin embargo, y celebran mi visita. Los campos brillaban de primavera y los pinos de la montaña rezumaban alegría. Me veía rodeado de paz y amistad, realidades que faltan en este mundo de conflictos y guerras. «Qué festivas la paz y la amistad; qué tristes y dolorosos los odios y las guerras», pensé. Ayer mi corazón, como un corderillo en un prado de flores silvestres, saltaba y retozaba feliz. Y es que como diría el gran poeta y dramaturgo irlandés Oscar Wilde: «Con libertad, libros, flores y luna, ¿quién no es feliz»? Y con amistad, añadiría yo. La amistad sincera, Diario, embellece la vida y  lo que la rodea: el amigo es la persona a la que se pueden revelar las cosas más íntimas, sin enrojecer. 

jueves, 16 de abril de 2026

 

16 de abril de 2026. Jueves.
-Hermosa oración del Papa León XIV por la paz:

León XIV
«Señor Jesús,
tú venciste a la muerte sin armas ni violencia:
disolviste su poder con la fuerza de la paz.
Concédenos tu paz,
como a las mujeres asombradas en la mañana de Pascua,
como a los discípulos escondidos y asustados.
Envía tu Espíritu,
aliento que da vida, que reconcilia,
que convierte en hermanos y hermanas a los adversarios y enemigos.
Inspíranos la confianza de María, tu madre,
que con el corazón desgarrado estaba al pie de tu cruz,
firme en la fe de que resucitarías.
Que la locura de la guerra llegue a su fin
y que la tierra sea cuidada y cultivada por quienes todavía
saben engendrar, saben custodiar y saben amar la vida.
¡Escúchanos, Señor de la vida!»
El Señor de la vida, Diario, siempre escucha.

 

miércoles, 15 de abril de 2026

15 de abril de 2026. Miércoles.
AMBULANCIAS DEL BIEN

Ambulancias esperando, hospital Reina Sofía. 
Casa Sacerdotal. Murcia

-Cada mañana, desde antes que despunte el sol por el horizonte, y junto a la puerta de urgencias del hospital Reina Sofía, hay una batería de cuatro o cinco ambulancias esperando llevar el consuelo allá donde las llamen. Los chóferes, vestidos de amarillo, charlan y pasan el tiempo en espera del aviso. Son la luz que brilla en el mar tenebroso del dolor. La ambulancia llora cuando corre camino del hospital: la sirena avisa de que lleva una vida en peligro y todo el mundo le cede el paso. ¡Vale tanto una vida! Lo que en una guerra apenas importa, en la sociedad de la cercanía y la convivencia, una muerte es causa de sentimiento colectivo. En la mañana mi rezo sube a lo alto, Diario, para que Dios ayude a los conductores de estas ambulancias del bien, gente sencilla que, como un samaritano evangélico, socorre al necesitado. 

martes, 14 de abril de 2026

14 de abril de 2026. Martes.
GOTAS DE LUZ

Las rosas, Pascua florida, en el jardín. T. de la Horadada. Alicante.

-Las rosas se multiplican en el jardín, como queriéndonos decir que ellas –aleluya– también son Pascua Florida. Ayer llovió y las rosas se llenaron de gotas de luz que embellecieron sus pétalos. Era como contemplar belleza sobre belleza, y Dios al fondo de este pequeño milagro, tan frecuente en los jardines. Dios, autor de la belleza, la va dando en sencillos y sublimes destellos en la naturaleza. La naturaleza copia la belleza de su autor y la va ofrendando en chispazos únicos, admirables, irrepetibles. La Pascua anuncia, va diciendo, expresando en las cosas más diversas, Diario, la otra belleza de la nueva vida prometida por Jesús. Aleluya. 

lunes, 13 de abril de 2026

13 de abril de 2026. Lunes.
DERRIBANDO SOMBRAS

Con la luz, las sombras retroceden.
Murcia, Casa Sacerdotal.

-Aunque el cielo seguía emborronado –calima–, la claridad seguía iluminando nuestro espíritu. La luz de Cristo resucitado no produce sombras, es pura y suave luminosidad. Con la Luz de Cristo resucitado se ilumina la fe, que trae paz y no guerra, anchura y no limitación, abrazo enmarcado en una sonrisa y no odio, misericordia y no impiedad, libera y no ata. La Luz de Cristo es verdad, y la verdad, como dijo Jesús, nos hace libres. Ser libre en la Luz de Cristo resucitado, Diario, es dar pasos hacia la fuerza del Espíritu, el que resucitó a Jesús, el que nos guía por caminos de bien, derribando sombras.