5 de marzo de 2026. Jueves.
QUIZÁ NO SUPIERA LO QUE DECÍA
-Sigue la calima tapándonos
el sol y sus sombras. La calima viste la ciudad de desierto y enfría el
invierno. Sigue la luz, pero atenuada. Donde parece que no hay luz es en el mundo
del cine, que vive, sin embargo, de la luz y de las sombras; ahora hay tantas
sombras que, sin luz, apenas se ve. En la fiesta de los Goya, así llaman a una
parodia de los Óscar de Hollywood, una de sus llamadas actrices despotricó
contra los creyentes cristianos. Dijo: «Me niego a aceptar que la juventud que
sube tenga esa carencia y esa
tirada hacia lo cristiano». Y añadió: «Me da pena que necesiten creer en algo y se agarren a la fe cristiana».
Como en ese mundo del cine parece que hay gente que no cree ni en la libertad,
ni en lo trascendente, ni en el respeto al otro, ni en la belleza de la
generosidad, ni en el milagro del dolor aceptado por amor, esa joven –llamada
actriz– echó por la boca la falta de delicadeza que lleva en su corazón y
ofendió a millones de cristianos que andan por el mundo, sirviendo al
necesitado, trabajando por la paz, llevando alegría a los que sufren, dándose
por amor a Jesucristo, que entregó, también por ella, su vida. Yo, a pesar de
sus palabras, pido por esta actriz, y por todos a los que ha ofendido. Quizá,
Diario, no supiera lo que decía.