7 de octubre de 2026.
Miércoles.
ENREDADOS EN LA LUZ
ENREDADOS EN LA LUZ
| La oración sube, como el humo de una vela. F: IA |
-Aunque sé que Dios está en todas partes, también en los abismos, cuando rezo elevo mis ojos al cielo. La oración sube, como el incienso; no desciende. Las velas del altar, al ser encendidas, arden con la llama en vertical, como aspiradas por lo alto. El cielo es el lugar de nuestros sueños: con el vuelo de las aves deseamos volar, y con el ir y venir de las nubes, ser lluvia y regar –con los corazones– la sequedad de la tierra. Un proverbio nos invita a mirar al cielo, no solo para contemplar las estrellas, sino para encontrar nuestros sueños. Enredados en la luz, andan nuestras bellas ideas y pensamientos, ascendamos a liberarlos y darlos al necesitado de ilusión y libertad. No olvidemos, Diario, que, al fin, el cielo será nuestra más luminosa y deseada ascensión, en el Amor.