19 de octubre de 2026. Lunes.
Y LLUEVA AMOR
Y LLUEVA AMOR
-Y la sonrisa del Papa
volvió a Roma, y se llenó de paz la gran ciudad. Al Papa León le han extirpado un trozo de pulmón, pero ahí
sigue: sonriendo esperanza y dando paz en sus saludos. Desde la humildad, como
una lluvia lenta y festiva que cala, el saludado es más expresivo y riega más. Una
tromba de agua destruye, una lluvia suave y casi bautismal riega, empapa, llega
a las raíces. Una sonrisa humilde no hiere como una carcajada desmedida, solo
bendice, y se hace grande cuando llega al alma. Una sonrisa de humildad es lo
que necesita el mundo de las espadas y las miradas enfrentadas; un sonrisa,
Diario, que abrace como la cruz del Calvario, y llueva amor.





