viernes, 22 de mayo de 2026

22 de mayo de 2026. Viernes.
LA NOCHE SUEÑA PROYECTOS

Despierto y doy con la luz, la libertdad. C. Sacerdotal, Murcia

-Cuando despierto, doy con el día, con la luz, y dejo atrás la noche, en la que, para ver, he de procurarme yo la luz. El día me da la luz; la noche me rodea de oscuridad, también de inspiración. La luz es libertad; la noche, tacto, y en todo caso, dormición, descanso. Al declinar el día se cierra el telón, y empieza la otra función maravillosa de los sueños. «La vida es sueño», dijo el gran Calderón de la Barca, solo que durante el día. el sueño es actividad, trabajo, actuación; y en la noche, el sueño es ensoñación, fantasía: contemplación quizá. La noche sueña proyectos, el día los realiza. La noche hace versos, que con el amanecer se escriben y quedan para ser leídos, o a la luz del día o con la luz del candil. Y unas vez leídos, y gustados, Diario, llegan a su plenitud; entonces, son poesía. 

jueves, 21 de mayo de 2026

21 de mayo de 2026. Jueves.
PONIENDO ALAS A LA FRAGILIDAD

Dando su belleza, en el jardín. F: Internet.

-Las mariposas no guerrean para sobrevivir, solo son un destello de luz, vacilante y quebradizo, en el paisaje, al que embellecen. La luz nunca mata, solo evita que pises en falso y caigas. Mientras pedaleaba en el gimnasio, y viendo cruzar mariposas blancas en el jardín, pensé: «Dios le ha puesto alas a la fragilidad, y esta vuela». Y seguí: «¿Y si oliera a rosa –a bien, a paz–, vendría una mariposa y se posaría en mí?» Las mariposas, Diario, no  piensan en la brevedad de la vida, solo en vivir dándose belleza, como una letra más en el abecedario casi infinito de la creación de Dios. 

miércoles, 20 de mayo de 2026

20 de mayo de 2026.Miércoles.                                
DONES PRECIOSOS

Representación del Espíritu Santo. F: Internet.

-Estos días, en el rezo de Laudes, pedimos a Jesucristo que nos envíe su Espíritu. Lo pedimos con ansia en la voz y deseo ardiente en el corazón. Que nos lo envíe para que nos llene y transforme con sus dones. Se definen los dones del Espíritu Santo como habilidades sobrenaturales otorgadas por Dios para ayudar y servir a la iglesia en el mundo. Son dones preciosos que enriquecen las destrezas del creyente. Uno de los más preciados es el de la palabra de sabiduría, don que se activa cuando la lógica y la razón humanas no bastan para resolver un problema, y se necesita del toque de Dios para desliar y aclarar la dificultad surgida. San Esteban hablaba y dice la Escritura que los que le oían no «podían resistir la sabiduría y el Espíritu con que hablaba». (Hch 6:9). En las dificultades, Diario, pidamos el Espíritu y esperemos su aliento, para que haga eficaces nuestras decisiones.

martes, 19 de mayo de 2026

19 de mayo de 2026. Martes
EN EL SILENCIO DE UN TEXTO
 
Belleza natural y el globo aerostático, belleza humana. Valle del Göreme. Turquía.

-Amo la luz, y el silencio, y me asombra la palabra, razón por la que amo a Dios. Él es luz que ilumina, y silencio que se escucha, y Palabra encarnada, con la que creó el mundo y, muriendo en la cruz –se hizo hombre en Jesucristo–, lo redimió. Gracias a él, sentimos la belleza, y la amamos, y tratamos de expresarla, unas veces con un pincel, en el silencio de un lienzo, y otras con la palabra, en el silencio de un texto. Dice San Agustín en sus Confesiones: «Ninguna cosa sería bella, si no hubiese recibido de Dios la hermosura». Dios crea la belleza y el instinto de del ser humano en hallarla. Descubrir la belleza y dar gracias, es un modo sencillo y elocuente de hallar a Dios en ti y en el mundo que te rodea. Dios, Diario, nos habla en silencio a través de la belleza. Hermoso lenguaje el suyo.

lunes, 18 de mayo de 2026

18 de mayo de 2026. Lunes.
GENTILEZA DE DIOS

La primavera, gentileza de Dios. Murcia.

-En otros tiempos, cuando caminaba por Murcia, contemplaba el río, su fluir tranquilo, su lenguaje de agua con el que dialogada en silencio; los jardines y sus flores, llenas de rocío al amanecer; los árboles perennes y altivos, tanta belleza. En una especie de oración gozosa, contemplaba, festivos mis ojos y asombrado mi espíritu, la delicadeza con la que Dios había ido dejando destellos de sus belleza en las cosas. En cada cosa que contemplaba o tocaba, me parecía palpar la estela bondadosa y desprendida de Dios. Había un árbol, ante el que me detenía y admiraba con especial atención: el jacarandá, cuyas flores son de color azul violáceo y florece en primavera. Ahora no puedo visitarlos, pero, desde el balcón de mi piso, veo las copas de estos árboles prodigiosos, y bendigo al Creador. Todo es objeto de bendición, pues todo es obra de su palabra y  generosidad. Todo es, Diario, gentileza de Dios. 

domingo, 17 de mayo de 2026

17 de mayo de 2026. Domingo.
DESDE EL AMOR DE CADA CRUZ

Jesús ascendió entre aclamaciones. C. Sacerdotal. Murcia. 

-Hermosa, hasta el asombro y el encanto, la felicitación con la que se inicia, en la misa, la liturgia de este día de ascensión, de triunfo, de amor llenando la tierra. Jesús asciende entre aclamaciones. «Enhorabuena, Señor, por tu triunfo», la muerte ha sido vencida. Jesús ha hecho renacer la esperanza, perdida por el pecado. Hasta el día de nuestra resurrección, vivimos en el adviento de la espera, de vernos subidos al cielo desde el clamor de la humildad. Tú has ganado y todos nos hemos beneficiado de ese triunfo tuyo. Dándote en la cruz, has vencido a la muerte y has dado al mundo la esperanza de una vida nueva, ascendiendo al cielo. En esa esperanza vivimos, Diario, en esa profecía de plenitud, en ese don que gustamos ya en la tierra, si nos amamos como tú nos amaste; desde la cruz de cada día, desde el amor de cada cruz. Como tú, Jesús.

sábado, 16 de mayo de 2026

16 de mayo de 2026. Sábado.
SAN ISIDRO LABRADOR

San Isidro rezando, un ángel le ayuda a labrar. F: Internet

-La humildad y la caridad se subieron al arado y, desde el trabajo de cada día, alcanzaron la santidad. Ayer celebró la iglesia a San Isidro Labrador. Me emocionan los santos que hacen de la hermosa rutina del trabajo un modo de santificación. «La tierra no engaña: quien siembra amor, cosecha felicidad», afirma el dicho popular. Tras la siembra, la paciencia, la espera, la plegaria, hasta que llega el fruto y, cuando llega, la felicidad agradecida. El salmo 162 refleja esta realidad: «Al ir, iban llorando, llevando la semilla; al volver, vuelven cantando, trayendo sus gavillas». San Isidro, Diario, constante en la oración, con la que iluminaba su trabajo, nos da una lección de sabiduría y fe, de trabajo y esperanza, hasta que logró el fruto, el regalo de Dios: la santidad.