lunes, 10 de agosto de 2026

10 de agosto de 2026. Lunes.
REZAR ES DESPERTAR ASOMBROS

Despertando asombros, Mar Menor. F: Vegamedia. 

-Rezar es despertar asombros quizás dormidos, como el de dar gracias por la vida y el amanecer, por la luz, y en ella, por el poder abrirse al fulgor y a la esperanza. La esperanza es el don por el que nunca nos sentimos vencidos, y por el que pensamos que, ante el mar embravecido de la vida, siempre hay una tabla que nos puede salvar. Rezar es poner palabras en hilera, que, como la escala de Jacob, ascienden hasta el cielo y dan en el corazón de Dios, donde todo es amor. Mientras se reza, Diario, Dios acude a tu lengua y en ella se hace palabra en la que habita, y paz, y abrazo, y ternura que se da: comunión. 

domingo, 9 de agosto de 2026

9 de agosto de 2026. Domingo.
EN LA BOCA, PALOMAS DE PAZ 

En la boca, palomas de la paz. Casa Sacerdotal. Murcia

-Domingo, y hay palomas de paz en la boca para hacer la alabanza del Señor. Palomas de silencio, que aletean ante el susurro de la presencia del Señor. Elías, huyendo del pueblo que asesina a profetas, se refugia en el monte Horeb. Y allí tiene una visión: se le anuncia que va a pasar el Señor. Y comprueba que no está en el viento huracanado de la soberbia,  ni en el terremoto de la guerra, ni en el fuego de la injusticia y la pobreza; después oyó un susurro, como el de la humildad en oración, y allí estaba Dios. Y es que la presencia de Dios «es callada y pacífica». Se halla primero en el corazón, y luego pasa, sin ruido, a los sentidos, donde su presencia redentora y festiva, se celebra, Diario, con aleluyas y la música sinfónica de la acción de gracias y la adoración.

sábado, 8 de agosto de 2026

de agosto de 2026. Sábado.
MARÍA, POESÍA

La Inmaculada, poesía de Dios. F: Prensa.

-Hoy sábado, todo sabe a azul, a pureza, a sabiduría, a protección divina, sabe a María Virgen, inmaculada y madre, regalo del cielo que intercede por la humanidad. El domingo es el día del Señor, el día en el que resucitó Jesús; el sábado es el día de María: atrio o pórtico gozoso que da paso al día de la fe, de la esperanza, del Amor resucitado. María es la alegría que precede al aleluya del domingo, llenándolo de fiesta, de sonrisas, de celebración. Me gustaría saber, cómo se recogería el cielo cuando María hiciera oración, qué ensimismamiento, qué discreción: se llenaría de ternura todo el cielo, con Dios escuchando y elogiando la humildad de la que sería Madre de Su Hijo. Dios, Diario, celebrando, en María, la poesía que llegaba, en las palabras de su oración, desde la tierra. 

viernes, 7 de agosto de 2026

7 de agosto de 2026. Viernes.
VER LA LUZ AUTÉNTICA

Jesús, luz de luz. F: Prensa.

-«Transfigúranos, Señor», cantábamos ayer, al despuntar el día, en el himno de Laudes. Celebraba la Iglesia la Transfiguración de Jesús, ante sus discípulos, en el monte Tabor.. El rostro de Jesús se puso «resplandeciente como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como el sol». (Mt 17:1-9) En Cristo todo es luz, claridad, llama que arde sin quemar, fogonazo divino que colma los sentidos. La respuesta de la Iglesia es espontánea y lógica: «Tu luz, Señor, nos haga ver la luz». Es  una súplica de quien se sabe en tinieblas, de quien cree ver sin ver, de quien necesita una luz distinta de la del mundo, sin perderse en los oscuridad de la mentira para andar por la verdad, ni tropezar, Diario, en el acoso de la vanidad. Tu luz, Señor, para ver la Luz auténtica del Amor de Dios. 

jueves, 6 de agosto de 2026

6 de agosto de 2026. Jueves.
EL BOTIJO Y LA HIGUERA

La higuera, la sombra.  Falta el bottjo. F: Prensa.

-Cojo el día, lo visto de sol y se llena de calor. Y el mundo, dentro de ese calor de horno, con síntomas de asfixia. Sin embargo, el calor no impide vivir, soñar y escribir, como si estuviera con el botijo, a la sombra de una higuera. Ya sé que no es lo mismo la pluma que el martillo en la fragua, pero, con imaginación, cualquier calor o frío se soporta. Ah, el botijo y la higuera, con algún pájaro revoloteando entre las ramas, qué buena manera de contener el calor: un frigorífero natural. En mi niñez no había ni frigoríficos ni ventiladores que aliviaran del calor, y, sin embargo, vivíamos y salíamos adelante. Por las mañanas, Diario, pido por los enfermos, por los obreros, por los niños y por los que tienen donde cobijarse, pido por lo frágil del mundo. No los deje de tu mano, oh Dios.

miércoles, 5 de agosto de 2026

5 de agosto de 2026. Miércoles.
LLORABAN MIS PALABRAS

Cincuenta mil emigrantes entran en Ceuta. F: Prensa.

-Lloraban mis palabras y las ponía a pensar en la situación que se ha creado en Ceuta, con la avalancha de miles de emigrantes lanzándose al agua para llegar a España y poder así seguir viviendo. Tan poderoso es el hambre y la pobreza, y la natural aspiración a vivir mejor y en libertad. No sé quién mueve a estas masas, si políticos o mafias, si reyes o ricachos, lo que sí sé es que están en el camino del mal: por no practicar la justicia. Ya dijo San Agustín: «Si quitamos la justicia de los gobiernos, ¿en qué se convierten sino en bandas de delincuentes a gran escala?». Sin justicia, no hay verdad, ni convivencia, ni abrazos, ni progreso, ni sociedad, solo desorden, y no temer a nada, ni si siquiera a la muerte. Estos envilecidos traficantes de vidas, no solo no dan un vaso de agua al sediento, sino que, con el agua. Diario, le quitan el vaso, y los dejan perdidos en el camino de la desesperación, y la angustia. 

martes, 4 de agosto de 2026

4 de agosto de 2026. Martes.
PARAGUAS DE SU BONDAD

El terremoto de la rosa, morir. Torre de la Horadada. Alicante.

-Andaba yo ayer en el ordenador sacándole palabras de vida y alabanza, cuando sonó la tierra y todo empezó a oscilar, unos segundos, pero inquietantes, dejando crujidos y un poco de pavor en mí. Hace unos ochenta años que no sentía bajo mis pies un rumor tan extraño y poderoso. Primero pensé en un mareo, luego supe que había sido un terremoto. Y me vinieron a la mente, grandes terremotos, como el de Venezuela o los del  Japón, donde todo es destrucción y caos. Y le he pedido a Dios, que nos libre y libre al mundo de tan terribles y devastadores catástrofes, que nos proteja, Diario, con el paraguas de su bondad.