martes, 1 de septiembre de 2026

1 de septiembre de 2026. Martes,
MELANCOLÍA

Caninando por la belleza. Casa Sacerdotal, Murcia

-Pasó agosto y, con él, el tiempo, que se ha llevado las vacaciones y un trozo de nuestras vidas. Melancolía. Somos un poco más mayores y menos niños; pero somos, y estamos. Por lo que, con una sonrisa y la luz de la palabra en la boca, doy gracias a Dios. Toda palabra es luz; pero si es palabra que da gracias, deslumbra. Buenas noticias, apenas. Malas, todas las demás. No las enumero porque llenaría el texto de inmundicia, de mugre salvaje, y prefiero un texto limpio, por donde caminen la prudencia y la sensatez, y la belleza. Septiembre, sé bienvenido, y deja que la mano suave del tiempo nos deje dar gracias y soñar con un mundo más amable y maternal. Es lo que pido, Diario, en este comienzo de mes, cuando ya se atisba, con la fuga de los vencejos, un tiempo más otoñal y amigo, habitable.  

lunes, 31 de agosto de 2026

31 de agosto de 2026. Lunes.
BIENVENIDO, LUNES 

Lunes, flor y azul. Torre de la Horadada, Alicante.
                                                       
-El lunes se viste de luz y me dice: «Buenos días». Y yo, abriendo los ojos llenos de asombro, le contesto agradeciendo a Dios la vida, las palabras que me van a poblar la boca, el poder hablar con los silencios y la capacidad de poderlos expresar. Los silencios son el aliento de la vida interior. Sin ellos, no habría reflexión, ni plegaria; no podríamos hablar con Dios, ni con nosotros mismos. La palabra, antes de serlo, nace en nuestra mente y, tras formarse en la boca –en silencio– la ponemos en los labios para que vuele y se exprese. Yo, Diario, digo: «Un día más, bienvenido lunes, porque puedo vivir y dejar vivir, porque puedo soñar y volar a espacios infinitos, donde habita la Plenitud. ¡Gracias, lunes, por dejarme ser libre!».

domingo, 30 de agosto de 2026

30 de agosto de 2026. Domingo,
LA JUSTICIA EVANGÉLICA

A punto de.empezar la eucaristía. Tallín, Estonia.

-Digo domingo y se me agolpan los aleluyas en la boca como un vuelo azul de palomas. El domingo es día de aleluyas y aceptación de la justicia evangélica, que entraña la obediencia a Dios y la entrega a los hombres. Cristo murió en la cruz por obediencia al Padre y por dar luz al desvarío del ser humano. Cristo, muriendo en la cruz, obedece, y, siguiendo el plan de Dios, salva lo que estaba perdido. El evangelista San Mateo nos recuerda las palabras de Jesús: «El que quiera venirse conmigo que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga». Vivir la eucaristía es «saber perder y ganar, morir y resucitar». Es, Diario, la justicia evangélica, nacida de la sabiduría y la misericordia divinas. 

sábado, 29 de agosto de 2026

29 de agosto de 2026. Sábado.
LOS SABADOS SABEN A AZUL

Cielo gris, nuboso. Torre de la Horaradda, Alicante.

-Ayer vierness amaneció un día gris, como con una mantilla de duelo en la cabeza. Amenazaba lluvia. Pero los sábados saben a azul, a pureza, a luz; ayer, sin embargo, se vistió de sayal triste, enlutado. El sol se cubrió con atuendo de sombras. El sábado, sin embargo, es el día de María, la madre de Jesús. Y el cielo se ha vestido de azul puro, sin mancha, inmaculado. El sábado y María, de la que dijo San Agustín –cuya fiesta celebramos ayer–: «María es dichosa porque escuchó la palabra de Dios y la cumplió», nos invitan, Diario, a oír y cumplir la palabra de Dios, hacerla carne de nuestra carne, guía luminosa para nuestros pasos, caudal de sabiduría para nuestra mente y nuestro corazón: redención. 

viernes, 28 de agosto de 2026

28 de agosto de 2026. Viernes.
LA MEJOR ALMOHADA

En la noche, descansa el geranio en el jardín. Torre de la Horadada. Alicante.

-El calor se ha vuelto menos estridente, más llevadero. Por las noches, sobre todo, nos da un respiro. Poder dormir es sinónimo de descanso. Descansar es hacer respirar a la vida, darle la oportunidad de sosegarse y poder seguir mirando a las estrellas. El trabajo bien hecho, se consigue tras un buen y reconfortante descanso. En la oración descansa el cuerpo y se agita el espíritu, hasta que da con Dios. En la oración se activa la mente, mientras el cuerpo se recoge envuelto en silencio, en el que, a veces, se oye el rumor de Dios, que pasa. Porque, al fin, como asegura el dicho, Diario: «la mejor almohada es la conciencia sana». 

jueves, 27 de agosto de 2026

27 de agosto de 2026. Jueves.
LA GOTA DE AGUA

Tras la lluvia, gota de agua oscilando F: Prensa.

-La gota de agua le dijo al mar: «Hola», y el mar le respondió: «¡Hola! Si no fuera por ti, sería menos mar». Y la gota de agua y el mar se felicitaron, sabiendo el mar que no existiría sin las innumerables gotas de agua que lo llenan y le dan vida. Toda oración está hecha de letras, sílabas y palabras, gotas que forman un conjunto que agrada a Dios. Todas las palabras están hechas de gotas de lenguaje. La “a”, una gota; la “m”, otra gota; la “o”, otra gota; y la “r”, otra gota, que forman el gran océano del Amor, en el que Dios es y existe.  “Amor”, “Dios”, resultado del lenguaje en el que nos entendemos los humanos y Dios. «Y la Palabra se hizo hombre, Diario, y habitó entre nosotros», dice la Escritura. (Jn 1:14) 

miércoles, 26 de agosto de 2026

26 de agosto de 2026. Miércoles.
VENCEJOS EN EL CIELO

Salmo escrito en el cielo, por los vencejos. F: Prensa. 

-Ayer, unos vencejos en el cielo, me hicieron sonreír y rezar con más fe. Desde el diez de agosto no los veía. Son aves que nunca tocan el suelo y cruzan los cielos en vuelos difíciles y acrobáticos. Su silueta negra y dinámica es digna de admiración, y asombro. Yo los veo como un salmo escrito en la pizarra del cielo; salmo que hace alabanza festiva al Creador. Su lenguaje es el vuelo, que Dios entiende. Como el vuelo de su plegaria, deseo, Diario, que sea el ascender de mi oración, limpia, sencilla, digna de ser acogida y bendecida por Dios, consagrada.