miércoles, 29 de julio de 2026

29 de julio de 2026
REÍR POR NO LLORAR

La tierra sonríe en Bolnuevo, junto al mar. Murcia.

-Hay quien ríe por no llorar; pero también quien llora por no reír. Llorar por no reír es vivir en la tristeza sin salida, en la desesperanza más amarga y huraña. Reír por no llorar es vivir en las alas de la fe y la esperanza, no dejarse vencer por el pesimismo ni el abatimiento. La risa destemplada, salida de madre, ofende a los oídos sensibles; la sonrisa que no cesa, aun en los momentos difíciles, atrae y consuela, pone una nota de alegría en el concierto de la vida. Un almendro en invierno me dice: «Sonrío porque en primavera daré el adorno de mis flores». Y, como se recoge un libro, tras haber sido leído y dado su fruto, se recoge el almendro en su humildad invernal. «Si no puedes cambiarlo, ríete». He oído esta frase alguna vez, Diario, y a ella me subo y en ella vuelo, sonriendo con Dios. 

martes, 28 de julio de 2026

28 de julio de 2026. Martes.
COMO CUALQUIER RELOJ

Marca las horas, pero también los segundos. F: Prensa.

-Como cualquier reloj, por excelente que sea, hay que llevarlo a reparar, mis oídos necesitan ir al otorrino –médico de la audición– para que les dé un repaso. Mis oídos están como mis piernas, los unos torpes para oír y los otros tardos para andar. Cuando camino, parece que fuera a pisar tachuelas o interrogantes, tan precavidos son. Piso casi sin pisar: lo que antes adelantaba con un paso, ahora necesito tres o cuatro pasitos distendidos, graciosos, tambaleantes. Ayer por la mañana, Paqui, mi sobrina, me llevó a San Pedro para que me ajustaran los audífonos. Deseo seguir andando y oyendo, Diario, para no perderme ningún detalle de la belleza y esplendor de lo creado, y luego hacerlo alabanza, reverencia, oración en ascensión. 

lunes, 27 de julio de 2026

27 de julio de 2026. Lunes.
ARPAS DE DIEZ CUERDAS

Amanecer en Los Alcázares. Murcia

-La luz del amanecer me da en los ojos y me dice: «Despierta»; me lo dice suavemente, como pasándome una pluma de ave por los párpados cerrados, sin herir mi tranquilidad, como un toque cariñoso del dedo de Dios en mi frente. Dios nunca es brusco, es delicadeza que habla, sobre todo al corazón. Tengo en mi mano la luz de mi despertar y con ella me santiguo, y mi mente y mi corazón se llenan de palabras de alabanza y de acción de gracias, que voy diciendo, envueltas en amor de Dios. Con salmos inspirados y «arpas de diez cuerdas», voy deletreando mi oración de Laudes, Diario, que, como incienso, va subiendo a los cielos, donde da con la bondad y la ternura de Dios, haciéndose al tiempo bendición que desciende e ilumina el mundo, tan necesitado –guerras, incendios, desastres naturales– de su protección. 

domingo, 26 de julio de 2026

26 de julio de 2026.Domingo.
CONSUELO Y FORTALEZA

Jesús, la luz del mundo. Desde la Cruz.

-Se dice del evangelio que es luz. Es luz porque señala y define el camino que hay que seguir para alcanzar la felicidad eterna. Dice el salmo: «Tú palabra es lámpara a mis pies; es una luz en mi sendero». (Sal 119:105). Sin la luz del evangelio, el alma tropieza en las piedras del camino –vanidades, engreimientos, autosuficiencias, petulancias– y la hace caer en el caos y la degradación, en la vulgaridad más absoluta. Por algo dijo Jesús: «Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida». (Jun 8:12). El evangelio es luz que ilumina en los momentos más oscuros, disipa toda sombra y miedo, es consuelo y fortaleza, es, Diario, redención, ascensión, liberación, sabiduría de Dios 

sábado, 25 de julio de 2026

25 de julio de 2026. Sábado.
SANTIAGO, EL APÓSTOL

Santiago Apóstol, Compostela. España. 
        
-Hoy celebramos a Santiago, el apóstol que anduvo desde Jerusalén hasta el fin del mundo, hasta Hispania, a predicar a Jesucristo, a esparcir la semilla del evangelio en tierras paganas. Jesús y sus palabras son el evangelio del que los apóstoles se nutrieron y dieron al mundo como alimento moral, estético y espiritual. Los apóstoles Santiago y Juan deseaban puestos importantes en el reino de Jesucristo. El Señor vio en ellos un deseo de grandeza y se dignó enseñarles el camino de la humildad. «¿Podéis beber el cáliz que yo he de beber?» ¿El del sufrimiento, el de la sumisión, el de la cruz? Ellos dijeron que sí, lo bebieron, y Jesús, Diario, les dio un lugar destacado en el reino de los cielos, en el que serían coronados con la corona de la santidad y la amistad de Dios. La más sublime corona. 

viernes, 24 de julio de 2026

24 de julio de 2026. Viernes.
EL SONIDO DE LA GRACIA

La gracia es luz, que dice bendición. Torre de la Horadada. Alicante

-Tenía ayer Laudes en la boca, con sus salmos haciendo alabanza, cuando en uno de ellos leo: «En la mañana, Señor, hazme escuchar tu gracia». Siempre me he preguntado: «¿Cómo será el sonido de la gracia de Dios: será sonido que solo escuche el alma, o sonido que también puedan escuchar otros sentidos?» Y sigo leyendo, sigo rezando, como un manantial que fluyera, bellas palabras de alabanza y petición a Dios. Finalizado Laudes, doy un repaso a la prensa, y en el semanario Alfa y Omega, leo. «Yo rezo todos los días, no para ganar un partido, sino para dar gracias a Dios». Palabras de un personaje famoso. Y añade: «Sería injusto pedirle a Dios que me ayudara a mí y no al rival». El personaje: Luis de la Fuente, el entrenador que ha llevado a la Selección Española a la gloria del triunfo: campeona del mundo. Y me digo: «Ya sé cómo es el sonido de la gracia: suena a fe, a humildad, a trabajo, a generosidad». Es, Diario, el sonido excelso que agrada a Dios y no hiere al prójimo. 

jueves, 23 de julio de 2026

23 de julio de 2026. Jueves.
LA SINFONÍA DE DIOS EN MI BOCA

Mirlo picando en la hierba.Torre de la Horadada. Alicante

-Cada amanecer la belleza llama a mis ojos y me pide permiso para entrar y yo, despertando, le abro mi espíritu y la deja que pase. Primero doy paso a la luz, dubitativa e imprecisa –el «Hágase la luz», de la Escritura– y luego, a los colores y a las cosas: como al alfiler, al mirlo que picotea en la hierba, a  la abeja que liba en la flor, la hormiga que camina con dudas, y, en el cielo abierto, al vuelo sosegado de las palomas o el vertiginoso de los vencejos, todo es belleza que se me ofrece para que dé gracias y bendiga a Dios, que,  al fondo de mi corazón, guía mis sentimientos y me señala lo hermoso del mundo. Y con el rezo de Laudes, Diario, saboreo la belleza de las palabras que Dios me regala, para que haga alabanza y dé gracias; palabras que son la sinfonía de Dios en mi boca.