23 de julio de 2026. Jueves.
LA SINFONÍA DE DIOS EN MI BOCA
LA SINFONÍA DE DIOS EN MI BOCA
-Cada amanecer la
belleza llama a mis ojos y me pide permiso para entrar y yo, despertando, le
abro mi espíritu y la deja que pase. Primero doy paso a la luz, dubitativa e imprecisa
–el «Hágase la luz», de la Escritura– y luego, a los colores y a las cosas: como
al alfiler, al mirlo que picotea en la hierba, a la abeja que liba en la flor, la hormiga que camina
con dudas, y, en el cielo abierto, al vuelo sosegado de las palomas o el
vertiginoso de los vencejos, todo es belleza que se me ofrece para que dé
gracias y bendiga a Dios, que, al fondo
de mi corazón, guía mis sentimientos y me señala lo hermoso del mundo.
Y con el rezo de Laudes, Diario, saboreo la belleza de las palabras que Dios me
regala, para que haga alabanza y dé gracias; palabras que son la sinfonía de
Dios en mi boca.