sábado, 17 de octubre de 2026

17 de octubre de 2026. Sábado.
EL MILAGRO DE LA LUZ

            
Temblor de la luz al amanecer. Casa Sacerdotal, Murcia

-Hoy, al ver de nuevo el milagro de la luz de amanecida, doy gracias y pido por los que no pueden ver la luz. Cuenta Lucas en su evangelio, que, yendo Jesús camino de Jericó, un ciego gritaba a su paso. Lo querían silenciar. Pero Jesús se detiene y le pregunta: «¿Qué quieres que haga por ti?» Él le responde: «¡Señor, que vea!». Jesús le dice: «Recobra la vista. Tu fe te ha salvado». (Lc 18: 35- 43) En ese momento recobró la vista y siguió a Jesús glorificando al Señor. Es lo que yo pido por los ciegos del mundo: «¡Señor, que veamos!» La fe y la oración son el camino hacia la luz. Ante todo, Diario, hacia la luz interior, en donde se realiza el milagro de la conversión. «¡Señor que, convertidos, veamos y nos incorporemos a la comunidad de tus discípulos! ¡Que hallemos en ti la alegría nuestra salvación!»  

viernes, 16 de octubre de 2026

16 de octubre de 2026. Viernes.
DIOS NO MALDICE

Cielo de llovizna, ayer mañana. Casa Sacerdotal. Murcia

-Ayer lloviznaba, suavemente, como si un hisopo asperjara bendiciones desde el cielo. La bendición baja desde lo alto y la acción de gracias que sale de la boca del bendecido, sube hacia el cielo como incienso quemado en un corazón satisfecho. El agua bendice, la sequía es una maldición bíblica. Pero no siempre la lluvia fue bendición, hubo veces que fue castigo, maldición. «Samuel invocó al Señor y el Señor envió aquel día truenos y lluvia; y todo el pueblo tuvo miedo del Señor y de Samuel». (S 12:18). Tener miedo; es decir, el pueblo respetó la voluntad de Dios y de Samuel, su enviado. Yo, sin embargo, veo siempre la lluvia como una bendición. Pues también se dice en la Escritura: «Yo daré la lluvia a su tiempo, lluvia de otoño y primavera». (Dt 11: 14). Dios, Diario, con la lluvia nos bendice, siempre; Dios no maldice.

jueves, 15 de octubre de 2026

15 de octubre de 2026. Jueves.
LA SONRISA Y LA ESPERANZA

Papa León XIV, entrando en el Gemelli. F: IA

-Noticia: el Papa León, con cáncer pulmonar. Y la sonrisa continuaba en sus labios como un aconteciendo de luz y esperanza. Dicen las crónicas que el Papa entró en el hospital «con paso ligero y sonriente». La sonrisa precedía a la enfermedad. Sonreír frente a la adversidad es un acto profundo de fe, que nace en el corazón y se hace visible en los labios, en los que aletea, como ave gozosa, la esperanza. Orar y pedir por algo o por alguien es poner la esperanza –y a Dios, si se es creyente– por delante de las palabras. Solía decir el Papa Francisco: «El optimismo defrauda, la esperanza, no». Y añadía: «No os dejéis robar la esperanza». El Papa León, con su sonrisa, ya ha dado el primer paso para ir venciendo a la enfermedad, instalada en sus pulmones. Dios, Diario, lo bendiga y lo libre de toda vacilación, y siga fiel a su sonrisa y a su fe en el Evangelio. 

miércoles, 14 de octubre de 2026

14 de octubre de 2026. Miércoles.
VOLANDO EN LAS ALAS DE UN LIBRO

En alas de un libro. F: IA

-Ayer soñaba, hoy escribo despierto, y pretendo salir ileso de lo que veo. ¡Hay tanta violencia en el mundo, consecuencia del gran desorden en el que se hallan envueltas muchas conciencias! Guerras reales y políticas, miradas que hieren como espinas de rosal, pobreza extrema, hambre, falta de escuelas y muchas aves de rapiña que esperan la carnaza: es el terror. No hay leyes, divinas o humanas, que no se quebranten, apenas se respeta la libertad y dignidad del otro, casi todo es chapotear como ranas en el barro y la ceniza de la indignidad. Pero, a pesar de todo, yo sigo creyendo en la esperanza. No todo está perdido, todavía hay un horizonte al que llegar, aunque sea volando en las alas de un libro o en el consejo de un buen amigo, sobre todo, si ese amigo es Dios. Y ahí sigo, Diario, silabeando la palabra esperanza, y volando.

martes, 13 de octubre de 2026

13 de octubre de 2026. Martes.
UN DESFILE DE PALOMAS

Palomas volando sobre Florencia. F: IA

-Ayer, día de la Hispanidad, soñaba yo y me parecía estar presenciando, no un desfile militar, sino un desfile de palomas con un ramo de olivo en sus picos, pidiendo la paz. Iban todas uniformadas de palomas, y cantaban himnos a la libertad. Era como celebrar la Navidad: «Gloria a Dios en las alturas, y paz en la tierra a los hombres que ama el Señor», decían. Ha sido, Diario, un sueño de paz y de amor, y de libertad, en el que la humanidad se abrazaba y dejaba lugar a una nueva era: la del silencio de las armas y el vuelo sin fin de la paloma de Picasso. Al despertar, he pensado: ¿y si mi sueño se hiciera realidad?

lunes, 12 de octubre de 2026

12 de octubre de 2026. Lunes.
VIRGEN DEL PILAR

Virgen del Pilar, Zaragoza. España. 

-Subida a su pedestal, la Virgen María es el faro de España, a la que ilumina y guía, cuando España se deja. Desde Zaragoza irradia luz, esperanza, delicada compañía, maternidad sin ataduras, solemnidad asequible, cercana. Ella, con su hijo en brazos, lo va dando como evangelio que salva y libera. La Virgen del Pilar, patrona de este territorio, llamado España, es, se dice en la oración de la eucaristía: «Fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor». Y en el salmo: «El Señor me ha coronado, sobre la columna me ha exaltado». (Sal 26, 1-3) Y aquí está, como pilastra que sostiene el templo de nuestra fe, y la de aquellos pueblos que nacieron a la fe por medio de su protección. Pidamos a la Virgen del Pilar
, Diario, que libre a España de sus errores, propague la verdad, eleve nivel ético y moral de ciudadanos  y gobernantes, y que enardezca a los débiles, y que a los buenos los haga santos, anónimos, de los que andan por el mundo sin corona, pero consagrando lo que tocan. Amén. 

domingo, 11 de octubre de 2026

11 de octubre de 2026. Domingo.
CERCADOS POR UN ANILLO DE AMOR

Ciudad subterránea. de Derinkuyu. Capadocia. Turquía.

-Hoy domingo, recordamos: Cristo vence a la muere, sin ruido de sables, solo con la fuerza del Espíritu que lo habitaba. Dios, que estaba en el mundo, no era de este mundo: él vivía en el Amor de la Trinidad, pero dándose a este mundo. Se daba como se da una mirada, un silencio, sin aspavientos: se dio en la cruz. En la cruz dio su sangre de hombre y, en el sepulcro, nos dijo que era Dios, resucitando. Como el dedo cercado por un anillo de amor, el cristiano se siente rodeado de la presencia amorosa de Dios. Es la razón por la que, confiados, podemos decir con el salmo: «Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo». (Sal 1). Jesús es, Diario, nuestro banquete, vivamos y celebremos poder sentarnos a su mesa.