18 de agosto de 2026. Martes.
EL MÁRMOL NO SONRÍE
EL MÁRMOL NO SONRÍE
| La rosa sonríe, da felicidad en el jardín. Torre de la Horadada. Alicante. |
-La luz del amanecer me da en los labios, la beso, y me llena la boca de bendiciones. Bendecir es más saludable que maldecir; la maldición se viste de acritud, de aspereza, y oscurece el paisaje de la cara, lo priva de sonrisas y de gestos amables, lo endurece. El mármol no sonríe, un niño sin ínfulas de piedra, sí ríe y retoza con su risa. El ser humano juega con el odio y lo hace anatema, que le estalla en la boca, en forma de maldición. Prefiere bendecir, Diario, e imitar a Jesús de Nazaret, que en la boca y en sus manos solo cabían bendiciones, que curaban y daban alegrías. La bendición redime.