31 de agosto de 2026. Lunes.
BIENVENIDO, LUNES
BIENVENIDO, LUNES
-El lunes se viste de
luz y me dice: «Buenos días». Y yo, abriendo los ojos llenos de asombro, le
contesto agradeciendo a Dios la vida, las palabras que me van a poblar la boca,
el poder hablar con los silencios y la capacidad de poderlos expresar. Los
silencios son el aliento de la vida interior. Sin ellos, no habría reflexión, ni
plegaria; no podríamos hablar con Dios, ni con nosotros mismos. La palabra,
antes de serlo, nace en nuestra mente y, tras formarse en la boca –en silencio–
la ponemos en los labios para que vuele y se exprese. Yo, Diario, digo: «Un día
más, bienvenido lunes, porque puedo vivir y dejar vivir, porque puedo soñar y
volar a espacios infinitos, donde habita la Plenitud. ¡Gracias, lunes, por
dejarme ser libre!».