sábado, 3 de octubre de 2026

3 de octubre de 2026. Sábado.
LA NOCHE TIENE OÍDOS

La noche oye; el día ve. Torre de la Horadada. Alicante

-Me acuesto con la noche y me despierto con el día: magnífica experiencia de sombra y luz, de cerrar los ojos en la esperanza y despertar con la esperanza, cumpliéndose, de seguir viviendo. En el sueño probamos un anticipo de la muerte, con el día gozamos el sabor –a veces doloroso– de la vida. La vida es dolor y claridad, pero también asombro y experiencia. La noche es reflexión y sueño; el día, trabajo y ocasión de descubrir qué somos y adónde vamos. Existe un proverbio que dice: «El día tiene ojos, la noche tiene oídos». La noche es bella y lúcida si se sabe escuchar lo que nos dice; el día es el traductor de la noche y copia lo que ella le susurró. En la noche, se escucha más el corazón, en el día, la inteligencia y la vida, en la que se anotan y abren los asombros de la luz. El día y la noche, Diario, son una hermosa y esencial gracia del Creador. 

viernes, 2 de octubre de 2026

2 de octubre de 2026. Viernes.
EL RAYO DE SOL NO HABLA

Silencio, amanece el sol. Casa Sacerdotal, Murcia.

-El milagro se repite cada día: sale el sol, hace su recorrido triunfal y luminoso, da vida a la tierra y los océanos, las aves vuelan y las plantas crecen, los peces siguen haciendo «sendas por el mar», y el silencio del universo dice la grandeza del Creador. El rayo de sol no habla, ni la rosa en el rosal, ni el reflejo de la luna en el charco del camino, ni las estrellas, ni los bosques, ni el papel escrito que cae al suelo, todo en la creación se compone de silencios, silencios que son alabanza. El salmo clama: «Criaturas del Señor, bendecid al Señor. Ensalzarlo con himnos por los siglos». Los que rezamos Laudes los domingos, Diario, ponemos voz a esa alabanza, que silenciosa en su origen, se hace clamor y estruendo en boca de miles de gargantas agradecidas, que elevan himnos al Señor. «¡Loado sea mi Señor!», dice el cantor, y el Universo contesta: «¡Amén!» 

jueves, 1 de octubre de 2026

1 de octubre de 2026. Jueves.
TOCAR LA UTOPÍA

Humildad dorada del otoño. Torre de la Horadada. Alicante.

-Acabado el tercer trimestre, finaliza una etapa más de mi vida llena de luz y alguna sombra, pero hermosa y atractiva, contada, día tras día, con pasión y amor. Adiós, verano; bienvenido, otoño: en tus hojas caídas me recuesto y pienso. Y en tu humildad dorada, escribo y sueño, y, a veces, me parece tocar la utopía. La utopía es vivir un futuro dorado en circunstancias adversas, o tener la ilusión de que con el tiempo todo será mejor. Es ver una paloma y pensar que es posible la paz. Decía Tomás Moro, filósofo y teólogo inglés, que «sin utopías el mundo no cambiaría». La utopía hace que la ilusión y el trabajo  –y con la ayuda de Dios–, Diario, un día feliz el mundo pueda ser mejor, más justo, más habitable; ah, y menos endiosado.

miércoles, 30 de septiembre de 2026

30 de septiembre de 2026. Miércoles.
BIEN IDO

Playa de LasPalmas de Gan Canaria, : PGH

-Se nos van los días como arena entre los dedos, sin pausa y con la velocidad del minutero en el reloj. Menos mal que la eternidad no pasa; la eternidad es, está, inamovible, fija, si un antes y un después. La eternidad no muere, no es tiempo. La eternidad vive en Dios, y en Dios todo es infinito, como su amor. En la eternidad no pasan las hojas del almanaque; en la eternidad, el amor de Dios suple a esas hojas que se arrancan y se pierden en el silencio de la nada. En la eternidad, todo es Dios y vida, porque todo es Amor. Yo no sé cómo será la eternidad, pero sí sé lo que es el amor de Dios: perdón, cruz, misericordia, redención, fiesta, indulgencia, divinidad amorosa. Bien ido el mes, Diario, si al fin viene otro sin calendario, solo encendido de Amor. Bien ido. 

martes, 29 de septiembre de 2026

29 de septiembre de 2026. Martes.
ME TIEMBLA EL CORAZÓN

La luz descubre la belleza de un amanecer. F:Internet

-Me tiembla el corazón cuando digo amor. ¡Dios es Amor! (1 Jn 4:7) San Juan identificó a Dios con esta palabra tan cercana y tan llena de hermosos contenidos. Dios es amor en su vida íntima, en su relación entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, y no necesitaba más; sin embargo, en la creación, quiso hacer extensivo este amor, empezando por crear la luz, y, con la luz, los inmensos espacios, en los que, con el planeta tierra y la luna, brillan y giran las estrellas. Y dentro de la creación, la gran obra de Dios: el ser humano, hecho a su imagen y semejanza. Al que, llegado el tiempo, y muriendo en la cruz, Diario, redimió, venciendo a la muerte y prometiéndole participar de su vida eterna, vida de amor sin fin y colmada, y en la que, ensimismados, se vea y se conviva con la divinidad.

lunes, 28 de septiembre de 2026

28 de septiembre de 2026. Lunes.
LA LARGA COLA DEL COMETA

Cometa recorriendo el cielo. F. Internet

-Salgo del domingo y en mis ojos, hoy lunes, aún llevo un destello leve y gozoso de su luz, de su trascendencia. Caminando con la luz del domingo, se dan pasos seguros el lunes. El lunes es la estela del domingo, o la larga cola del cometa, que sigue a la roca que vuela por los cielos con tenacidad y fe. La luz nunca habla, ni hace ruido como el viento, es discreta y, donde se posa, ilumina sin herir. Si intentas que la luz del domingo sea claridad en tu interior: ninguna oscuridad podrá contigo. Aun cuando el mundo sea negrura, tiniebla, caos, noche, y nadie la mire, tu luz interior seguirá brillando. Será como la estrella lejana que ningún telescopio logró ver. Y no por eso, Diario, deja de ser estrella, y brillar. 

domingo, 27 de septiembre de 2026

27 de septiembre de 2026. Domingo.
“HACER” LA VERDAD

La flor y la verdad, en el jardín. Torre de la Horadada, Murcia

-Y llegó el domingo como agua de mayo, festivo y otoñal, y como hoja de árbol que nunca cae al suelo, que siempre está en el verde de la esperanza e insistiendo en el amor. Domingo: para el creyente, día en el que Dios se hace recuerdo y fiesta, y oración: murió por nosotros y resucitó para nosotros. Y en esta fiesta vivimos envueltos y atisbando el porvenir celeste. En el cristiano más que las palabras cuentan los hechos. Solo palabras hermosas, no valen. No vale decir: «¡Señor, Señor!», si estas palaras no van seguidas de amor a Dios y al prójimo. Aquel joven de la parábola que le dice a su padre: «Sí, haré lo que tú me pides», y luego no lo hace; o el que dice: «No lo haré», y, arrepentido, lo hace. No el que dice la verdad llega a la luz, Diario, sino el que vive en la verdad y “hace” realidad la verdad.