5 de octubre de 2026. Lunes.
ESCRIBO COSAS RARAS
ESCRIBO COSAS RARAS
| Tras la lluvia, la flor, como el pobre, sonríe. Torre de a Hoaradada. Alicante. |
-Abro el lunes como las hojas de un diario y me dispongo escribir en él. Página en blanco. Inquietud. Tenso las cuerdas y doy el primer acorde. «Ayer, nublado, no llovió», escribo. Y me lamento por no haber sido yo lluvia en el huerto sin pan del pobre, en sus manos agrietadas de necesidad, que piden una moneda y devuelven una eternidad feliz; en ojos sin lágrimas, que, para no herir, lloran hacia dentro; en su dulce y agradecido mirar, que, como el árbol, siempre paga al que lo riega y mulle la tierra a su alrededor. A veces, escribo cosas raras y me salen bien, porque dan en mi corazón, y lo liberan, lo acercan a lo trascendente y noto, Diario, que mi conciencia descansa.