22 de marzo de 2026. Domingo.
EN ESTADO DE CONVERSIÓN
EN ESTADO DE CONVERSIÓN
-Aquel día ya lejano, me
acerqué a la pila del Bautismo y le dije a Jesús: «Dame de beber de esa agua
que llega hasta la vida eterna», y un tal don José López me bautizó. Y desde
entonces, sigo en estado de conversión, e intentando acercarme más a Jesús, mi
salvador. Y aquí estoy, siempre en estado de transformación, anhelando seguir a
Cristo, agarrado a su Cruz, como tabla salvadora. La cruz es el prólogo
glorioso de la resurrección de Jesús, en la que hemos sido glorificados, y
redimidos. Con la resurrección de Jesús, el agua que de él fluye sigue dando
frutos de vida eterna. Cada día pido a Dios, Diario, no olvidar el día de mi
bautismo (29 de octubre de 1933), cuando por primera vez me encontré con Jesús.
Gracias por tu agua, Jesús, me calma la sed de ti.