24 de marzo de 2026. Martes.
LUGAR DE NIDOS Y PÁJAROS
LUGAR DE NIDOS Y PÁJAROS
-La mesa en la que
escribo, tan sencilla y tan útil, tan generosa. Nunca se queja: es una
magnífica colaboradora. Es la que me ayuda en mis trabajos y hace visibles, con
el teclado del ordenador, mis sueños y silencios. En su metro de larga y sus 60
centímetros de ancha, caben libros, agendas, lápices, plumas, y mil cosas más. Pero
sobre todo es altar para un Cristo crucificado y un ángel manco, que me
acompañan y ayudan en momentos de duda y me animan a no dejar de escribir. La
mesa antes fue árbol, lugar de nidos y pájaros, y frondosidad, siempre anclado
a la tierra que la sustentaba y nutría. La mesa es el sirio de mis confidencias,
de mis afanes, donde hago realidad jubilosa, sin aspavientos, mis silencios. Nunca
le he dado las gracias, porque, por su pequeñez y humildad, pasa desapercibida.
Pero hoy, Diario, deseo agradecerle su paciencia y su amistad, nunca me deja
solo, es mi más fiel compañera en el trabajo, en ella gusto el buen sabor de la
escritura. Gracias, mi mesa, amiga que nunca me fallas.