sábado, 2 de mayo de 2026

2 de mayo de 2026. Sábado.
FIESTA DEL TRABAJO           

Obreros en las minas de sal, en Cracovia. Polonia.

-Llegó, se celebró y finalizó la fiesta del trabajo. Como todo lo humano, duró un soplo, un ínstate revestido de apariencia y sindicatos, de gritos y charanga. A San José obrero lo dejaron en su taller puliendo madera, con Jesús de aprendiz y María en los quehaceres de la casa  En nuestro tiempo, apenas hay lugar para lo sagrado. Lo sagrado quedó en un taller humilde de Nazaret, donde se manejaba la madera y el amor a Dios. En la familia de Nazaret, todo era ascensión: de las manos en la madera a la mente puesta en el Dios, que ama y salva. La belleza del hogar de Nazaret residía en el amor, que todo lo invadía. Pero día del trabajo, también, para todos aquellos, Diario, que trabajan y trabajaron por evangelizar amando. «Bienaventurados los pies que anuncian el evangelio de la paz». (Rm 10:15). Felices ellos. 

viernes, 1 de mayo de 2026

1 de mayo de 2026. Viernes.
MADRE

Beso de madre, inigualable. F: Internet.

-Si se dice amén por la mañana, todo el día se pasa en un “hágase tu voluntad” cercano y festivo. El día copia de la mañana su hermosura y la convierte en amanecida, en atardecer, en noche, cada cual con su belleza. Hoy, día las madres, es el día en que se recuerda el amén torrencial de las buenas madres con todo lo que la  rodea. La buena madre es la que está dispuesta a dar su vida –si preciso fuera– por sus hijos. Decía el Lao Tsé, filosofo chino: «El padre y el hijo son dos. La madre y el hijo son uno». Decir madre es llenar la boca de ternura, de refugio, de liberación. En el abrazo de una buena madre, Diario, late, en la belleza del abrazo,  la Belleza maternal del Corazón de Dios.

jueves, 30 de abril de 2026

30 de abril de 2026. Jueves.
VOLVER A SER AQUEL NIÑO

Regalo de mayor, Göreme. Capadocia. Turquía.

-De niño deseaba ser mayor; de mayor, me gustaría volver a ser niño. Ser aquel niño travieso y alegre que, siendo monaguillo y en la consagración, tocaba la campanilla como un repique de ángeles. En mi niñez reía la alegría y se gozaba mi inocencia. Aunque hubiera momentos de dificultad: era la posguerra, tan trágica para la mayoría: faltaba el pan y había escasez de casi todo. Y llanto alguna vez. Aquel niño que jugaba con juguetes de pobreza y que los Reyes Magos le ponían cada año el mismo coche de latón, con un puñado de caramelos nuevos, que recibía con júbilo en los ojos y el temblor de la novedad en las manos. Mis padres celebraban conmigo mi alegría y degustábamos los cordiales, que nunca faltaban por aquellas fechas, tan sagradas. Mi niñez, la de las travesuras y la del gozo desbordado el día que descubrí que sabía leer, y el abrazo de mi madre con lágrimas de satisfacción en los ojos. Volver a ser aquel niño, y sin olvidar todo lo que he vivido después, lo que he llorado y reído, todo lo que Dios me ha regalado. ¡Tanto, Diario! 

miércoles, 29 de abril de 2026

29 de abril de 2026. Miércoles.
LA CERILLA DE LA FE

Una luz en la noche, la oscuridad retrocede. 
Torre de la Horadada. Alicante.

-Ayer hizo un año que nos quedamos a oscuras; es decir, a dos velas. A las 12: 32. Fue el día del apagón, el día en que todo, ascensores, semáforos, teléfonos, ordenadores…, todo se oscureció, y caímos en el caos. Qué difícil es vivir en las tinieblas, en el desbarajuste, en el desorden. La oscuridad es la anarquía vestida de oscuridad, es confusión enmarcada en tiniebla, es el horror de arañar sin ver dónde se da el arañazo. Ocurre igual en la oscuridad espiritual. Pero hay una solución para vencer esa oscuridad del espíritu: el temblor esperanzado de encender una cerilla y que acabe con esa tiniebla, con esa noche del alma: la cerilla de la fe, revestida de esperanza. Si se tiene fe, brotará la esperanza de alcanzar la luz viva e inextinguible y que se halla al otro lado de ti, esperando darte el gozo de su luz. Luz, Diario, en la que brilla y late el rostro, vivificante y cercano, de Dios. 

martes, 28 de abril de 2026

28 de abril de 2026. Martes.
EN LA NATURALEZA TODO ES VUELO

La rosa vuela en el aroma, aunque siga anclada en el rosal.
Torre de la Horadada. Alicante.

-En la mañana, todo vuela: vuela el sol, las aves, las nubes que cubren el sol, los seres humanos que acuden al trabajo, los niños que van a la escuela, los «buenos días» en la boca, la oración en las iglesias, y vuela mi pensamiento, en este momento, subido a la torre Eiffel, contemplando absorto la belleza de París. El vuelo más alto, sin embargo, es el de la oración. Es vuelo de ida y vuelta: vuela la oración hacia arriba hasta dar en Dios y la bendición vuela hacia abajo, dando fruto en el que reza. La rosa, atada al rosal, vuela en su aroma, como la arena del desierto, movida por el viento, y vuela la risa de un niño desde la cuna a los ojos de quien lo contempla. Si canto, mi música vuela, si rezo, mi silencio vuela, hasta dar con el Gran Silencio de Dios. Ah, y si duermo, mi sueño vuela en mis ensueños. En la naturaleza, Diario, todo es vuelo, menos la maldad y el orgullo, y la estupidez del ser humano: en la guerra solo vuelan los obuses, y la muerte. 

lunes, 27 de abril de 2026

27 de abril de 2026. Lunes.
HOLA, DÍA

Nube tras la que se insinúa el sol. Casa Sacerdotal, Murcia.

-Le digo «Hola» al día, y el día me responde con un vuelo encendido de aleteos de palomas. También saludo al árbol, y a la nube que cubre el cielo, y al silencio que la sigue, y al sol que asoma por un roto de la nube. Saludo a todo lo creado, porque todo es bendición, belleza puesta ahí por el Creador, para mi asombro. Leí en un poster: «Del asombro nace la gratitud». Asombrarte por tus padres, por la fe recibida, por la vida, por la gota de agua que salta del grifo, por el primer paso que das, por tantas cosas que cada día salen a tu encuentro al despertar, Diario, es iniciar un himno de alabanza –rezar Laudes, quizá– al Creador. 

domingo, 26 de abril de 2026

26 de abril de 2026. Domingo..
Y SE HIZO PASTOR

Jesús buen pastor, que cuida a sus ovejas  F: Internet.

-Y Jesucristo se hizo Pastor, y fue el Buen Pastor. El que da su vida por sus ovejas y alimenta con su Palabra, con su Cuerpo y su Sangre, y las defiende de las dentelladas del lobo y sus secuaces. Es el Buen Pastor de la ternura, que se echa al hombro a la oveja perdida y la vuelva al redil y hace recostar a las madres para amamanten a sus crías. Es el Buen Pastor que conoce el nombre de sus ovejas y éstas le conocen a él, da su vida por ellas y lo hace desde una cruz, sin reusar clavos en las manos ni lanzada en el costado, abrazo siempre abierto al perdón y al amor. Como dice San Gregorio de Niza en su homilía sobre el Cantar de los Cantares, Diario, digo yo: «¿Dónde pastoreas, Pastor Bueno? Guíame hasta el pasto reparador, llámame por mi nombre, que yo escuche tu voz y tu voz me guíe hasta la vida eterna». Ámame con tu amor de amigo, Pastor Bueno.