27 de julio de 2026. Lunes.
ARPAS DE DIEZ CUERDAS
ARPAS DE DIEZ CUERDAS
-La luz del amanecer me da en los
ojos y me dice: «Despierta»; me lo dice suavemente, como pasándome una pluma de
ave por los párpados cerrados, sin herir mi tranquilidad, como un toque
cariñoso del dedo de Dios en mi frente. Dios nunca es brusco, es delicadeza que
habla, sobre todo al corazón. Tengo en mi mano la luz de mi despertar y con
ella me santiguo, y mi mente y mi corazón se llenan de palabras de alabanza y
de acción de gracias, que voy diciendo, envueltas en amor de Dios. Con
salmos inspirados y «arpas de diez cuerdas», voy deletreando mi oración de
Laudes, Diario, que, como incienso, va subiendo a los cielos, donde da con la
bondad y la ternura de Dios, haciéndose al tiempo bendición que desciende e ilumina el
mundo, tan necesitado –guerras, incendios, desastres naturales– de su protección.