20 de junio de 2026. Sábado.
INFINITO EN LO PEQUEÑO
INFINITO EN LO PEQUEÑO
| Florecilla junto al olivo, en el jardín. Torre de la Horadada. Alicante. |
-Me gusta rezar contemplando mi entorno, me da pistas sobre sobre qué tengo o no que decir o hacer. La pequeña florecilla amarilla que nace al pie del olivo, me insinúa que la sencillez, en su insignificancia, es belleza irrepetible. Y doy gracias por la florecilla y por el olivo, y por el gorrión que se ha cobijado bajo el alivio de su sombra. Si mirara solo al esplendor del sol, no tendría en cuenta a la luciérnaga, un prodigio de la noche, que, sin apenas luz, alumbra sus pasos y rompe el fragor de la oscuridad, dejando al descubierto la belleza que ella ilumina. La vida está hecha de pequeñas cosas: una sonrisa, un saludo, una palabra amable, lucen tanto que alegran el corazón de quien las recibe. Dios, con ser tan grande, se hace eucaristía, y cabe en un humilde trozo de pan, y, desde ahí, recibe, escucha, se da comida, da paz, reconforta. Dios, Diario, es infinito en lo pequeño, en el detalle, en la herida del clavo en la cruz, pero también en la gastada cruz del rosario.