16 de mayo de 2026. Sábado.
SAN ISIDRO LABRADOR
SAN ISIDRO LABRADOR
-La humildad y la caridad se subieron al arado y, desde el trabajo de
cada día, alcanzaron la santidad. Ayer celebró la iglesia a San Isidro Labrador.
Me emocionan los santos que hacen de la hermosa rutina del trabajo un modo de
santificación. «La tierra no engaña: quien siembra amor, cosecha felicidad», afirma
el dicho popular. Tras la siembra, la paciencia, la espera, la plegaria, hasta
que llega el fruto y, cuando llega, la felicidad agradecida. El salmo 162
refleja esta realidad: «Al ir, iban llorando, llevando la semilla; al volver, vuelven
cantando, trayendo sus gavillas». San Isidro, Diario, constante en la oración, con
la que iluminaba su trabajo, nos da una lección de sabiduría y fe, de trabajo y
esperanza, hasta que logró el fruto, el regalo de Dios: la santidad.