miércoles, 16 de septiembre de 2026

16 de septiembre de 2026. Miércoles.
CURA HERIDAS Y DA ALEGRÍAS

Virgen de la Fuensanta, camino de su Santuario. Murcia. F. La Verdad. 

-Ayer, como en un vuelo de amor y fiesta, fue subida la Virgen de la Fuensanta a su santuario del monte. Entre lágrimas, pétalos de flor y plegarias, hizo su recorrido, en volandas, de la huerta al templo en la montaña sagrada, donde habita. María lleva en sus brazos al Hijo, y lo aprieta, no se le vaya a caer y se lastime. Los fieles que la acompañan –multitud–, mientras caminan, cantan y ríen, es la fiesta de la despedida –una vez más– hasta los festejos de abril. María de la Fuensanta habita en la montaña y en el corazón de cada murciano creyente. Desde allí bendice y socorre, da gozos y auxilia en las necesidades, es, Diario, la Madre total: cura heridas y da alegrías: libera. 

martes, 15 de septiembre de 2026

15 de septiembre de 2026. Martes.
EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ

Crucifixión, Zurbarán: 1650. F: Prensa. 

-Cojo la cruz y me santiguo con ella: a ella rezo y con ella vivo, es signo de salvación. Decía San Juan Pablo II: «En la cruz se muere para vivir; para vivir en Dios y con Dios, para vivir en la verdad, en la libertad, para vivir eternamente». El que acepta su cruz, ayuda a Jesús a llevar la suya, hace de cirineo de Jesús, y con ella, se va salvando. Siempre me ha conmovido ver a Jesús con la cruz a cuestas camino de Calvario. Contemplar a Jesús con la cruz a cuestas y seguirlo, es ir aprendiendo a amar, a perdonar, a soportar los contratiempos y acercar al creyente a Dios. Todos cargamos con alguna cruz: el niño, la persona crecida, la vejez. La cruz es signo de que vivimos y que damos pasos por el camino del bien, cayendo a veces, pero levantándonos ayudados por la mano de Dios. Ayer celebramos los cristianos la exaltación de la Santa Cruz, la de Cristo y la nuestra. En la vida, Diario, también hay Cruz; cruz que siempre precede a la Resurrección.

lunes, 14 de septiembre de 2026

14 de septiembre de 2026. Lunes.
ES ESTREMECEDOR

La imaginación vuela sin alas. F: Internet.

-Una paloma viene a mi balcón y me dice: «¡Es lunes!», y se va: vuela. Por ser lunes, no deja de volar. Las palomas no deben saber que su vuelo es símbolo de libertad y belleza. En su vuelo, las aves van extendiendo por el cielo su danza de independencia, su anhelo de vivir. Las aves, cuando vuelan, no saben adónde van, pero sí dónde detenerse. El proverbio dice: «La alas de las aves son el puente entre el sueño y la realidad». Soñar que vuelas y luego hacerlo realidad, volando, aunque sea con la imaginación. La imaginación vuela sin alas, y lo hace más lejos que cualquier aleteo de ave. Cada mañana, Diario, dejo que vuele mi imaginación y luego escribo lo que he visto desde la alto. Es estremecedor, brillante.

domingo, 13 de septiembre de 2026

13 de septiembre de 2026. Domingo.
CRISTO, EN LA CRUZ, ABRAZA

Desde la Cruz, abrazo. Móstar. Bosnia-Herzegovina.

-Otra vez oigo campanas dentro de mí: es domingo, las campanas cantan en mi corazón y en mi boca, y en mi fe. Campanas y aleluyas: fiesta. Día del Señor. Siguiendo el espíritu de la liturgia, podríamos decir que hoy es el día del perdón. Los que compartimos la fe en Jesucristo somos una comunidad, que debe ser familiar, entrañable, comunicativa, solidaria. Pero en toda comunidad surgen las disensiones, los conflictos, las intenciones sesgadas, las miradas hostiles. Pedro pregunta: «¿Cuántas veces he de perdonar a mi hermano?» Y Jesús le contesta: «¡Hasta setenta veces siete!». Es decir, perdonar de corazón, sin dejar rescoldos de aversiones ni inquinas. Y es que el evangelio es un mandato e insinuación de perdón total, de liberación completa. La Eucaristía celebra el memorial de Jesucristo y hace efectivo la remisión de los pecados. La Eucaristía, Diario, es recuerdo de Cruz y reconciliación, de rescate total. Cristo, en la Cruz, abraza. 

sábado, 12 de septiembre de 2026

12 de septiembre de 2026. Sábado.
¿SERÉ YO ESE IDIOTA?

Jazmín azul, tal como es, sin IA, en el jardín. Torre de la Horadada. Alicante.

-He leído esta mañana este texto de Ian McEwan, novelista británico, que me ha hecho recapacitar: «Sólo un idiota compartiría sus pensamientos íntimos en internet». Me he mirado en el espejo y me he dicho: «¿Seré yo ese idiota?» Aluna vez, hablando con mi "Diario", suelo decir alguna intimidad, intrascendente. Pero, desde un día que me sacaron dando un abrazo al Papa León, sin haber estado últimamente en Roma, me he dicho: «Sé muy cuidadoso con tus fotos». Y desde entonces, no regalo fotos en internet, no me saquen con la inteligencia artificial dándole un abrazo a mi sombra u otras cosas peores. Yo, Diario, aconsejaría a mis amigos de facebook, que sean muy precavidos con las fotos, nos los vayan a sacar braceando en el mar de arena del desierto, o riendo con cara de hiena, sin pudor. 

viernes, 11 de septiembre de 2026

11 de septiembre de 2026. Viernes.
TORMENTOSA LLUVIA EN MURCIA

Amanecer, tras la tormenta, en Murcia. Casa Sacerd del cielootal.

-Las nubes, tan caprichosas y voraces a veces, se dignaron mirarnos ayer tarde y dejarnos una breve y tormentosa lluvia en Murcia. La lluvia, además de dar vida a la tierra, refresca el ambiente. La lluvia, en ocasiones, es un grito desgarrador y trágico, y otras, una suave y dulce advertencia maternal. El grito ensordece y atemoriza, la apacible advertencia de la madre siempre es un regalo. ¿Quejarnos de la lluvia? Como diría el gran escritor G. K. Chesterton: «Cuando llueva en exceso, con violencia, mira hacia arriba antes que abajo. Sin lluvia no habría arco iris». Mira al almendro y dile si la lluvia de tormenta caída ha sido buena o mala, y sonriendo en su raíz, te dirá: «¡Ha sido una obsequio del cielo!». El arco iris, Diario, es el bien de la tierra, hidratándose para llenar de flores y vida la primavera, donde en bosques y prados se nota su bendición. 

jueves, 10 de septiembre de 2026

10 de septiembre de 2026. Jueves.
MIEDOS

La noche: el miedo nos vigila. Torre de la Hoiradada. Alicante.

-Amo la Luz y me postro ante ella. Dice el salmo: «Dios es mi luz y mi salvación» (Sal 27: 1). Vivir con miedo es vivir en la cárcel de la impotencia, es cortarle las alas a la fe y la esperanza, la luz que nos permite vivir. Volamos y soñamos en la esperanza y en la fe; y en la esperanza y la fe vivimos. En nuestras vidas, todo es esperanza y fe, y miedos. Pero quien vive en la esperanza y la fe, vence al miedo. El miedo nos encarcela, nos cierra salidas; mas el que se aferra a la esperanza y a la fe, acaba por vender al miedo. La esperanza y la fe, Diario, son las dos alas eficaces y libres que, volando, desenmascaran y vencen al miedo.