4 de julio de 2026.
Sábado.
PARPADEO INFINITO
PARPADEO INFINITO
-Digo: «¡Buenos días,
Luz!», y la boca se me llena de azul, de sol, de claridad, de belleza. Y es que
al decir Luz, me refería a la Luz imperecedera, sobrenatural, la que nunca se
apaga, a quien dijo: «Hágase la luz», y la luz fue, existió. Y con la luz recién
nacida, la Luz –Dios– le sacó los colores al mundo. Dios, el gran pintor, creó
la belleza, que fue distribuyendo de la hormiga al león, o de la rosa al
almendro en flor. Menos el pecado –el mal–, todo es belleza en el mundo, Diario, desde el mosquitillo que vuela, a las inmensas olas del mar; todo es luz, todo
es parpadeo infinito, divina hermosura.