5 de noviembre de 2026. Jueves.
EN CUALQUIER
RINCÓN DEL SOÑAR
-Ahora camino, pensando y asegurando los pasos: temo las caídas, tan destructivas. En la ancianidad, todo es inseguridad, menos el pensar, que, cultivado, puede seguir vivo e iluminado, activo. Como el atleta se ejercita, el pensamiento necesita entrenamiento, tratar de no ser inservible con el correr de los años, sino permanecer lúcido y creador, tener algo con lo que darse a los demás. Una buena terapia es la lectura y soñar aventuras, activar el recuerdo y no dejar que se pierdan instantes hermosos de la vida. Pueden fallar las piernas, que no piensan; pero no la cabeza, donde se albergan la inteligencia y la capacidad de razonar, y volar, soñando. Aunque fallen los pasos, cansados de tanto caminar –a veces, sin sentido– por la vida, no permitir que se vaya la juventud de la mente, y que siga buscando la belleza, Diario, que, en cualquier rincón del soñar -como el silencio de Dios- se halla escondida y latiendo.




