domingo, 15 de marzo de 2026

15 de marzo de 2026, Domingo.
¡SALVADO!          

Faro de salvación, en Murcia Catedral.

-¡Alegría! –¡”Laetare”!–, decimos en la liturgia: está más acerca la Pascua. Es como el que va perdido en el mar y, de pronto, ve el desello de luz de un faro, la alegría le sube a la boca y grita: «¡Salvado!». Domingo cuarto de cuaresma, día de reflexión: día de pasar a nuestro interior y examinarlo, para adecentarlo y ponerlo a tono con la fiesta de la luz, fiesta que da claridad a nuestras almas y las hace luminosas como antorchas que vibraran en la noche. Todo tiene un tono “pre pascual”, cálido, de fiesta espiritual, con Cristo resucitado como luz del mundo. El cristiano, partícipe de esa Luz, debe ir por el mundo iluminando, denunciando las obras de las tinieblas, las injusticias, la perversidad de la guerra, no como eslogan político, sino como bello y efectivo modo de convivencia, lavándonos el rostro de nuestro corazón, Diario, para que brille con el de Jesús. 

sábado, 14 de marzo de 2026

14 de marzo de 2026. Sábado.
PEQUEÑAS DOLENCIAS

En la tierra, mirando al cielo. 
Desde la Casa Sacerdotal.

-Las pequeñas dolencias nos recuerdan que somos fragilidad, inconsistencia, un poco de barro y el soplo divino, que nos dio la vida. Las pequeñas dolencias nos llaman a la humildad y a despojarnos de nuestra vanidad e engreimiento, y a ir preparándonos para la otra vida, la que perdura, y sin dolor. El dolor es vida, si Dios nos da fuerzas para soportarlo. Decía un proverbio indio, que mientras sientas el dolor, estás vivo; vivo y esperando curar. La esperanza, Diario, es el aliento por el que vivimos, y soñamos.

viernes, 13 de marzo de 2026

13 de marzo de 2026. Jueves.
BOSQUE DE SABIDURÍA

Modesta biblioteca, Casa Sacerdotal. Murcia.

-Al despertar, me santiguo y la luz de la cruz me abre los ojos y me espabila la mente, a la que empiezan a lloverle ideas; ideas que, con paciencia y discernimiento, voy ordenando en mi cabeza. Más tarde, pasarán al papel, donde estas ideas se hacen libro y lectura. Y, a veces, patrimonio de biblioteca, donde esperan que alguien las desempolve y las vuelva a leer. La biblioteca en cualquier casa no es un lujo, sino una necesidad que te hace viajar y saber lo que se ha dicho y escrito a lo largo de la historia. Una biblioteca es la sabiduría concentrada, la sabiduría detenida en el tiempo, como un mar inmenso del espíritu. La biblioteca, Diario, es un bosque de sabiduría, en el que cada vez que se abre un libro y se lee, florece una primavera en manos del lector, y tiemblan las hojas del libro.

jueves, 12 de marzo de 2026

12 de marzo de 2026. Jueves.
MENOS MAL

Una flor de hibiscus: escribir sobre su belleza. 
Torre de la Horadada. Alicante

-Y sigue el frío, el húmedo, el que se mete en los huesos y parece sajar, cortar. Y llovizna, mojando la luz. La tristeza se sube a los hombros y te hace ir encorvado, agarrándote al aire para no caer. Todo se cansa en mí, menos la mente, que continúa dando ideas con las que escribir y relatar cosas de Dios y de mi vida. La mente no se cansa; las piernas, por el contrario, con solo dar unos pasos, se ponen confusas y pesadas. Mis piernas son como las de un bebé que estuviera aprendiendo a andar. Consuela constatar, sin embargo, que las palabras salen de mi mente y van a los dedos, dejándose redactar. Por lo que doy gracias a Dios, que me deja sentir la belleza y expresarla en el papel. Ah, y menos mal, Diario, que los pies, salvo en algún caso, no escriben.

miércoles, 11 de marzo de 2026

11 de marzo de 2026. Miércoles.
EL SOL DE LA POESÍA


En Molina, emisora: Paco y un servidor, diciendo versos.
  
-Ayer, aunque nublado y lluvioso, brilló en Molina, en la emisora Canal Fibra, el sol de la poesía. La poesía es luz y sombra, agua y tierra, flor y bosque, silencio y palabra, música y matemática, sentimiento y belleza. No es fealdad, la fealdad rechaza a la poesía. La poesía, Diario, es el pequeño milagro de Dios en el hombre; y Dios es belleza. 

martes, 10 de marzo de 2026

10 de marzo de 2026. Martes.
LA BELLEZA DE LO SENCILLO

Y la tarde se cubrió de nubes. 
Desde Casa Sacerdotal. Murcia.

-Ayer amanecía un día de sol elocuente: invitaba a la vida. Pero por donde nace el sol, subían unas nubes, que parecía iban a empañar el día. Tan es así, que la predicción del tiempo, daba lluvia de madrugada. Sin embargo, yo dejo al sol que haga su recorrido y me centro en las cosas humildes y simples que hoy me van a acompañar, dándome o quitándome felicidad. La máquina de afeitar, el espejo, el peine, la cuchara, el silencio cuando mastico, la bondad del grano de arroz, el paso que doy al andar, el calcetín que me abriga el pie, la pastilla que tomo para regular la tensión, tantas cosas; cosas que yo tengo y de las que carecen otras personas. A veces no sabemos apreciar lo que poseemos. No apreciar las cosas simples, es ir abandonando en el camino bellos instantes de felicidad: lo enorme, lo notable, a veces, cubre la belleza de lo sencillo. El mar, Diario, lo hacen gotas de agua y las playas y los desiertos, granos de arena, y el silencio, crea poemas. Y, al fin, la tarde se cubrió de nubes. 

lunes, 9 de marzo de 2026

9 de marzo de 2026. Lunes.
DERROTA Y LUZ

Amanece, primer rayo de sol. Murcia.

-Como amo la luz, para ver si doy con la Luz definitiva a la que llamamos Dios, me deslizo por el primer rayo de sol de la mañana. Mi rayo de sol es la fe, que estimulada por la esperanza, va elevándose hasta dar con el Amor, la Luz que nunca se apaga y es fuente de salvación. En Cristo, luz de mundo, nos movemos y vivimos, nutriéndonos de su claridad y su palabra, llena de sabiduría divina. «Ama –nos dice Jesús–, hasta dolerte el corazón. Mi amor a ti, me valió una cruz, y sed, y soledad, y abandono, hasta decir: “Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu”, y ver mi derrota como hombre y definitivamente resucitado con el aleluya de Dios». Jesucristo es, pues, derrota  y Luz, y muerte y Resurrección; y siempre, Diario, Amor que irradia amor.