jueves, 5 de noviembre de 2026

5 de noviembre de 2026. Jueves.
EN CUALQUIER RINCÓN DEL SOÑAR

Subido a las nubes, soñando. F: IA

-Ahora camino, pensando y asegurando los pasos: temo las caídas, tan destructivas. En la ancianidad, todo es inseguridad, menos el pensar, que, cultivado, puede seguir vivo e iluminado, activo. Como el atleta se ejercita, el pensamiento necesita entrenamiento, tratar de no ser inservible con el correr de los años, sino permanecer lúcido y creador, tener algo con lo que darse a los demás. Una buena terapia es la lectura y soñar aventuras, activar el recuerdo y no dejar que se pierdan instantes hermosos de la vida. Pueden fallar las piernas, que no piensan; pero no la cabeza, donde se albergan la inteligencia y la capacidad de razonar, y volar, soñando. Aunque fallen los pasos, cansados de tanto caminar –a veces, sin sentido– por la vida, no permitir que se vaya la juventud de la mente, y que siga buscando la belleza, Diario, que, en cualquier rincón del soñar -como el silencio de Dios- se halla escondida y latiendo.

miércoles, 4 de noviembre de 2026

4 de noviembre de 2026. Miércoles.
UN BESO ACARICIADOR, LEVE

Luz del amanecer, dándose. Casa Sacerdotal. Murcia.

-Salgo a la luz, y la luz del sol me besa. Es un beso acariciador, leve, que, en estos días fresquitos, da calor y energía. Yo sonrío a la luz, y el sol me sonríe, somos amigos desde siempre. La luz es la hermosa culpable de que, tan de mañana, eleve una alabanza al cielo y me limpie una lágrima agradecida, a pesar de mis ancianas limitaciones. Los muchos años se consuelan en las lágrimas; lágrimas que saben a melancolía. La melancolía es la tristeza, pero endulzorada, como mezclada con un poco de miel de abeja. La melancolía y la palabra que la dice, hablan el mismo idioma, el de la comedia con un poco de drama, que no llega a tragedia. Es la vida que llora, Diario, pero sin perder el aleteo –el pestañeo– de la esperanza. 

martes, 3 de noviembre de 2026

3 de noviembre de 2026. Martes.
LA TERNURA DE LA JUSTICIA

Ternura de la arena: escutura en la playa. Las Palmas. Gran Canaria

-La solidaridad es la virtud espontánea, la no programada, la que nace como un hermoso destello de la bondad del corazón, donde Dios habita. En cualquier circunstancia adversa, hay veces que, de pronto, vuela sobre la desgracia la paloma bondadosa de la solidaridad. Esta virtud evangélica se puede tener sin haber leído el evangelio, pero siento rico de espíritu, aun careciendo de bienes materiales. Dios se da en los limpios y sencillos de corazón. La solidaridad, Diario, es la ternura de la justicia, la que pretende aliviar el dolor que surge de la injusticia. 

lunes, 2 de noviembre de 2026

2 de noviembre de 2026. Lunes.
SANTIGUARSE CON SOL Y AZUL

Con sol y azul, en cl cielo, Casa Sacerdotal, Murcia.

-Ayer, al despertar, me santiguaba con sol y azul, y me disponía a vivir un día de paz y cercanía con el prójimo, donde descansa y se alimenta el amor a Dios. Amar a Dios en el prójimo, es vivir el evangelio, leer el evangelio en ti, o ser tú evangelio, que se predica con el amor. Amar es evangelizar con tu vida, quizá sin decir palabras, solo con los latidos dados desde tu corazón y que suenan en el otro. El amor siempre deja rastro: en ti y en los detalles en los que das tu amor. El Amor es la vida de Dios. Sin amor, es imposible alcanzar la vida eterna. Dando amor, Diario, entras en la órbita del Amor que es Dios. Y el amor salva. 

domingo, 1 de noviembre de 2026

1 de noviembre de 2026. Domingo.
LA CORONA DE GLORIA

La belleza de la flor, en el jardín, se marchita. Torre de la Horadada. Alicante

-Hoy, día de todos los Santos, el ambiente destila virtud, santidad, amor; es la santidad que no ha sido ascendida a los altares, la doméstica, la que se roza con nosotros cada día, la del abrazo al no amigo, la de la madre empujando el vehículo de su hijo enfermo, la del médico o enfermera que curan en un hospital, quizá tu propia santidad. Hoy es día de luz: la irradiación de Dios en la tierra. La santidad empieza en el darse a los otros, por amor a Dios. La santidad es Dios en tus manos, haciendo el bien, como el samaritano o como Jesús en la cruz. Es la fiesta de la esperanza. Dice el prefacio de la misa, Diario, que, con nuestros actos, inspirados en el evangelio, esperamos alcanzar «la corona de gloria que no se marchita»; corona que antes alcanzaron santos como Santa Teresa de Calcuta o San Maximiliano Kolbe, en Auschwitz. Es la santidad que se hace donación, y amor a  Dios

sábado, 31 de octubre de 2026

31 de octubre de 2026. Sábado.
ANTÍDOTO CONTRA LA VEJEZ

Jesús ríe con sus amigos, en campo abierto, F: IA

-Otro fin de mes y otro comienzo, y la vida sigue. El tiempo se quita un mes de encima y toma otro, como quien se muda de traje. En el tiempo es imposible que un mes tropiece con otro, Dios lo ha hecho todo bien. Impuso unas leyes, y ahí siguen, inmutables, y sin envejecer. Los relojes se gastan, encanecen, pero el tiempo sigue, siempre nuevo. El tiempo, como una máquina fotográfica, deja solo instantes, que quedan en el recuerdo, pero él sigue, sin repetir las escenas. Hay tiempos verdes, la primavera; tiempos ocres, el otoño; tiempos frutales, el verano; tiempos reflexivos, el invierno. Y nunca vuelven. Como decía John Lennon, cantante, deberíamos contar nuestra edad, no por años, sino por amigos, y nos veríamos siempre jóvenes; sin una arruga, sobre todo en el alma. La amistad, Diario, es un antídoto seguro contra la vejez. 

viernes, 30 de octubre de 2026

30 de octubre de 2026. Viernes.
TEMBLOR Y AMOR EN MIS DEDOS

Dios está en la luz, alimentándola.  Casa Sacerdotal. Murcia.

-Celebro la luz, porque Dios la habita, también el silencio, por ser el lenguaje en el que él se dice, inspira, atrae, ama. Y dijo Dios: «Hágase la luz» (Gn. 1-3), y su Palabra se hizo luz, y desterró lo oscuro, e hizo posible el comienzo de la claridad y el gozo de los colores, y fue el principio de la vida. Y para dar sentido a esta vida, creó, a su imagen y semejanza, al ser humano, dotándolo con el centelleo de la inteligencia: la otra luz que ha hecho la historia, unas veces tan terrible, y, otras, tan hermosa. Cuando escribo luz, Diario, lo hago con temblor y amor en mis dedos, porque en realidad estoy diciendo Dios, del que todo nace para renacer y embellecerse en él, causa y origen de todo.