15 de julio de 2026.
Miércoles.
QUE DIOS ME ABRACE EN ÉL
QUE DIOS ME ABRACE EN ÉL
-Como me gusta la luz,
me encanta, me cautiva ver amanecer. En el amanecer todo aparece nuevo, como
recién cincelado, como si la mano de Dios «fuera reciente» en cada cosa,
destellando, irradiando belleza. ¿Será que cada amanecer es en realidad una
creación nueva, en la que todo es pureza, niñez, sorpresa? Mañana viajo hacia
el mar, el otro elemento que da en mis ojos y los llena de asombro y
fascinación. Frente al mar, me siento niño, indefenso, y espero que Dios, con el cariño y la ternura de una madre, me
abrace en él. Te contaré, Diario.