sábado, 10 de octubre de 2026

10 de octubre de 2026. Sábado.
HABLA EL FIRMAMENTO

El firmamento, en solencio, habla. Casa Sacerdotal. Murcia.

-Viene un gorrión a mi ventana y, con su humilde piar, me dice: «¡Hola, amigo!», y, sin esperar mi respuesta, se va, con la alegría de un himno en las alas. Vuela rápido, casi como mi pensamiento. Yo creo que en la creación, todo habla. Cada cosa tiene su lenguaje, su gramática particular y lírica, sus signos sonoros o no que expresan y opinan. Habla el firmamento, la luz, el agua, y, ante todo, el silencio. Los silencios, tan callados, dicen la belleza de la rosa y el vuelo pausado y majestuoso del águila, solo hay que encerrarte en tu silencio y escuchar. Los silencios si se escuchan, hablan: son la meditación de la creación. Nuestro hablar con lo más excelso, la divinidad, es el silencio, sin silencio interior es imposible la oración, y menos la contemplación. El silencio eleva; la mucha palabrería, Diario, hunde en el despropósito, es como un tren de muchos vagones que descarrila

viernes, 9 de octubre de 2026

9 de octubre de 2026. Viernes.
HERMOSA PEREZA

La belleza despierta, en el jardín. Murcia.

-Con hermosa pereza se abre el día, y me llena de vida y luz: dar gracias, entonces, se me hace necesidad de aleluya en la boca. Y doy gracias, porque con el día puedo contemplar la belleza que me cerca, y trabajar con su guía. No salirse del camino de la belleza es caminar por sendas de verdad. La belleza que llega del espíritu es luz para no perderse en los avatares de la vida. Decía Víctor Hugo, novelista y poeta romántico francés, que «amar la belleza es ver la luz». La belleza, que entra por los ojos, da en el corazón y se hace luz que ilumina toda una vida. Iluminarse de Dios, Diario, es vivir en el gran templo de toda belleza y verdad, donde no cabe mácula de fealdad alguna. 

jueves, 8 de octubre de 2026

8 de octubre de 2026. Jueves.
CABEZADAS DE SOMBRA

Agua en la nariz, tos en la garganta: mal dormir. Zagreb.  Croacia. 

-Un golpe de tos, es la rotura de una palabra en la boca, que, con estruendo, salta hecha pedazos. (No son mariposas en la boca). Anoche, apenas pude dormir, asediado por golpes de tos constantes e impertinentes. Me dormía y, al poco, un fogonazo de tos me devolvía al mundo de los medio-dormidos. Medio dormía y nadaba entre golpes de tos: me despertaban sus ruidosos sonidos en la garganta. (Me encomendaba a Dios). Tos en la noche augura un día de cabezadas en el trabajo y de no poder contener los párpados que se cierran como maletas de viaje, y sin ruido. Tos en la noche, Diario, cabezadas de sombra a la mañana: pido a Dios que él lo remedie. 

miércoles, 7 de octubre de 2026

7 de octubre de 2026.  Miércoles.
ENREDADOS EN LA LUZ

La oración sube, como el humo de una vela. F: IA

-Aunque sé que Dios está en todas partes, también en los abismos, cuando rezo elevo mis ojos al cielo. La oración sube, como el incienso; no desciende. Las velas del altar, al ser encendidas, arden con la llama en vertical, como aspiradas por lo alto. El cielo es el lugar de nuestros sueños: con el vuelo de las aves deseamos volar, y con el ir y venir de las nubes, ser lluvia y regar –con los corazones– la sequedad de la tierra. Un proverbio nos invita a mirar al cielo, no solo para contemplar las estrellas, sino para encontrar nuestros sueños. Enredados en la luz, andan nuestras bellas ideas y pensamientos, ascendamos a liberarlos y darlos al necesitado de ilusión y libertad. No olvidemos, Diario, que, al fin, el cielo será nuestra más luminosa y deseada ascensión, en el Amor. 

martes, 6 de octubre de 2026

6 de octubre de 2026. Martes.
LLORO CON EL QUE LLORA

Maravilla. Cuevas del Drach. Baleares. F: IA

-Riadas destructivas, voraces. Tormentas. Lamentos. Lágrimas. Personas que han perdido a algún ser querido o han sido damnificadas en sus haciendas. Un drama terrible. Veo las lágrimas de los dañados y se me encoge en corazón. Como pide San pablo, lloro con el que llora. Pero río con los bosques y el manantial, con la tierra y las raíces, con la cueva donde, como de mano de artista, nacen las estalactitas y las demás figuras modeladas por el agua en la roca caliza. La lluvia enternece la piedra y alimenta los ríos y hace nacer primaveras que alegran los ojos y el corazón. Dios, con la lluvia, nos ha dado la inteligencia para que pensemos maneras y modos de evitar la tragedia. Yo pienso en la belleza de la lluvia y del embalse que la doma y la retiene, y la hace riqueza y alivio para los tiempos en los que la nube y el chubasco se hacen esperar. Es la razón, Diario, por la que, con la lluvia, lloro y río, y doy gracias. 

lunes, 5 de octubre de 2026

5 de octubre de 2026. Lunes.
ESCRIBO COSAS RARAS

Tras la lluvia, la flor, como el pobre, sonríe. Torre de a Hoaradada. Alicante.

-Abro el lunes como las hojas de un diario y me dispongo escribir en él. Página en blanco. Inquietud. Tenso las cuerdas y doy el primer acorde. «Ayer, nublado, no llovió», escribo. Y me lamento por no haber sido yo lluvia en el huerto sin pan del pobre, en sus manos agrietadas de necesidad, que piden una moneda y devuelven una eternidad feliz; en ojos sin lágrimas, que, para no herir, lloran hacia dentro; en su dulce y agradecido mirar, que, como el árbol, siempre paga al que lo riega y mulle la tierra a su alrededor. A veces, escribo cosas raras y me salen bien, porque dan en mi corazón, y lo liberan, lo acercan a lo trascendente y noto, Diario, que mi conciencia descansa.

domingo, 4 de octubre de 2026

4 de octubre de 2026. Domingo.
UN BOCADO DE AMOR

Lluvia tras la ventana, goteando belleza. F: Internet. IA

-Anteayer oía llover como el que oye a la vida llamar a su puerta. En día de lluvia, pienso, medito, leo, oigo, la lluvia me habla, mi silencio la escucha. Al tiempo que llueve, mi corazón late, pero sin interrumpir el lenguaje de la lluvia, que habla de bendición y gracia. Anteayer viernes llovía agua, siempre tan vital; hoy domingo llueven aleluyas; aleluyas en los  yo me mojo, para sentir la alegría de ser inundado de Dios, que murió y resucitó por mí, por la humanidad. Nosotros, que somos la viña del Señor, necesitamos agua, para que haya una buena cosecha y «corra la justicia como un río» y todos podamos vivir en la luz de la paz y el abrazo de la fraternidad. Ser y sabernos hermanos, es abrir el evangelio en nuestras vidas y darlo a los demás, como un bocado de amor. Es, Diario, vivir el evangelio e ir dándolo.