jueves, 12 de febrero de 2026

12 de febrero de 2026. Jueves.
RIÉNDOTE DE TI MISMO
Riendo a más no poder.  Ja, ja.

-Ayer, rompiendo mi costumbre, me levanté a las 6 en vez de a las 7. Despertar con ojos semidormidos y mirar el reloj y creer que ves las 7 y no las 6, lleva a deambular con una hora menos de sueño y algún bostezo más, aunque se adelanten los rezos y el trabajo. Andar soñoliento es como ir soñando, tocando asombros inconcretos –un ave que vuela con tu mano, un beso que recibes del aire–, aunque te sepas despierto. De pronto tropiezas con algo y la realidad se te aparece riendo. Te ves, acompañado de la silla con la que te has golpeado, riéndote de ti mismo. Caminar soñoliento es, Diario, vivir dos vidas en una sola vibración; es descubrir la otra vida que vive en ti. Maravillándote. 

miércoles, 11 de febrero de 2026

11 de febrero de 2026. Miércoles.
EMBELLECIENDO LA BELLEZA

Javalí y su iglesia, una obra de amor. Javalí Viejo.Murcia.

-La sabiduría de san Juan de la Cruz, de la que se alimentó en vida, le permitió decir: «El que no ama, ya está muerto». Y es que para los santos y para cualquier ser humano el amor es el alimento de sus vidas. El amor y su grandeza caben en cuatro letras, como Dios y vida. Dios vive, familiarmente, en el amor de la Trinidad. Dios hace el universo por amor, su Hijo muere en la Cruz por amor, y somos salvados en ese amor crucificado. No existe amor verdadero sin algo de cruz. El mundo es lo que es por amor: en el amor se ha ido embelleciendo la belleza. San Juan nos recuerda, Diario, que al final de la vida seremos examinados del amor, no de otra cosa

martes, 10 de febrero de 2026

10 de febrero de 2026. Martes.
QUE NO ME ROBEN MIS SUEÑOS

Flor, soñando que vuela, en el jardín. F: Inernet

-Pueden quitarme todo lo que pesa, dinero, dejarme desnudo, hacerme caminar descalzo, pero que no me roben mis sueños. Con mis sueños, en el vuelo de la paloma me elevo al cielo y con el pico del minero bajo a la oquedad y oscuridad del abismo. Sin sueños, estaría atado a las cadenas de la vulgaridad y la monotonía: moriría de frío interior. Sin sueños, no podría ser nieve que cubriera de blanco el invierno de la vida, ni escribir un verso que dijera: «Me visto así de lámpara y ternura, / de amor por todo lo que existe». El amor es un sueño, que se hace realidad, amando. El silogismo, Diario, podría ser este: Amo, luego existo, soñando. 

lunes, 9 de febrero de 2026

9 de febrero de 2026. Lunes.
SAL Y LUZ

Un poco de sal, da sabor a la comida. F: Internet

-En el evangelio del domingo, Jesús pide a los suyos que sean sal y luz. Un poco de sal en la comida le da sabor y gracia, y una discreta luz encendida, da seguridad a nuestros pasos. A Jesús le agradan las luces que alumbran sencillez, y que se dan desde la humildad. Luces que no deslumbran, sino que guían cálidamente por el camino de la vida. Como la Luz de Cristo, que sin cegar, señala caminos nuevos de paz y concordia que las luces del mundo no facilitan. Ser un poco de sal, para dar alegría a la comida, y la luz de una lámpara para saber dónde se mete la cuchara y la porción que se ofrece a quien lo necesita, es vivir el evangelio y el don de la fe que recibimos en el bautismo. Pido, Diario, vivir de esa sal y esa luz que recibí como dádiva, y con las que debo iluminar y dar sabor a la vida del ser humano. Ah, y, como dice el profeta Isaías, todo es gratis.

domingo, 8 de febrero de 2026

8 de febrero de 2026. Domingo.
UN SOL, BRILLANTE Y TIERNO

Tertulia de gorriones, alabando la creación. 
Casa Sacerdotal. Murcia.

-Cada mañana, sale el sol, brillante y tierno, dándose sin reservas, con generosidad de amigo generoso. Se da como una plegaria de alabanza caída del cielo que, magnánima, se esparce por la tierra. Todo se alegra, las plantas, los reflejos del agua, las aves, la pequeña hormiga cargada de abundancia que camina hacia su hogar, el silencio del azul del cielo, el ser humano. Todo, como en estado de asombro, se hace oración que alaba. Yo, con la salida del sol, rezo Laudes, y, agradecido, me uno a su recorrido celestial y generoso. Esta mañana me he unido a una tertulia de gurriones, que subidos en lo alto de una casuarina –árbol enorme–, se unían a la alegría y loa de toda la creación. A mí, Diario, me ha parecido ver a Dios sonreír satisfecho por la armonía y la gracia de todo lo creado. Dios se complace en su obra, y pide que el ser humano no perturbe tanta belleza. 

sábado, 7 de febrero de 2026

7 de febrero de 2026. Viernes.
EL DICCIONARIO DE DIOS

Luz tras la catedral, en Murcia. 
Casa Sacerdotal

-Soy creyente, porque Dios me atrae. Dios no es maldad, ni injusticia, ni fealdad, ni muerte; es paz, belleza, verdad, amor. ¡Es Vida! Amo al Dios que predicaba Jesucristo, al que él se dirige en su agonía en la cruz. Al Dios que Jesús llamaba Padre y permite que yo, pobre acosado, pueda llamarle igual. Dios es libertad, nunca fuerza. No esclaviza, libera. Siempre está dispuesto a escuchar, sea día o noche: nunca rechaza una súplica. Es paciente, espera: el ánfora de su gracia desborda bondad, que es infinita. Si se lo permites, acompaña, si le dices no, él se aleja, cediéndote el paso, pero quedando cerca. Tan cerca, que a la más mínima llamada, acude presto. La negación, Diario, no está en el diccionario de Dios, en Él todo es afirmativo, todo es Sí: todo es darse.  

viernes, 6 de febrero de 2026

6 de febrero de 2026. Viernes.
PESA TODO LO QUE FENECE

La luz ilumina, no pesa. Torre de la Hordada. Alicante.

-La luz no pesa e ilumina, la fe no pesa y abre senderos celestes. Dios, el Señor de todo, no pesa y es camino, verdad y vida. Pesa todo lo que fenece, lo que no es trascendente. En el ser humano está el pensamiento, que no pesa y, sin embargo, en él florece la belleza. La palabra no pesa y dice los sentimientos, creando el poema. El poema no pesa, y queda en los libros, aflorando cada vez que es recitado o vivido. Sin lo trascendente, Dios no estaría en nuestras vidas, y en el mundo no habría plegaria y moriría la esperanza. Me quedo, Diario, con lo que no pesa, la Trascendencia, y desecho en mí lo que pesa –el oro, la riqueza…–, que en la muerte, no puedo llevar conmigo.