19 de abril de 2026. Domingo.
ALELUYAS EN EL AZUL DEL CIELO
ALELUYAS EN EL AZUL DEL CIELO
-Tras la resurrección, siguen los aleluyas por la presencia de Cristo, que
volvió de la muerte, y vive entre nosotros. Aleluyas en el azul del cielo que llenan
la mañana de júbilo. Y es que como dice el apóstol san Pedro en su primera carta:
«Habéis sido redimidos con la sangre de Cristo, el Cordero sin defecto». Ser
redimidos significa quedar libres, sin cadenas de muerte, con pies que caminan
y manos que, en la oración, se elevan al cielo y tocan la belleza y la bondad
de Dios. Los discípulos de Emaús, con los que camina Jesús resucitado, dudan y
abren los ojos –los ojos de la fe– «al partir Jesús el pan». En nuestras
eucaristías, Cristo parte el pan y se nos da a comer en la forma consagrada, y
nos dice: «Ahí tenéis mi Cuerpo y mi sangre, vivid en ellos, y se os dará la
felicidad y la alegría de existir». Y aquí estamos, Diario, gustando y
saboreando, en nuestras eucaristías, el gozo del Resucitado.