7 de julio de 2026.
Martes.
LA
MARAVILLOSA TAREA DE VIVIR
-Al despertar, me
santiguo, haciendo lo que solía hacer mi madre. Se levantaba, bajaba la cabeza,
cerraba los ojos, y se santiguaba; decía: «Lo que tú quieras, Señor». Y empezaba
la maravillosa tarea de vivir. Nunca me dijo: «Hazlo tú», pero ella, sin
palabras, me evangelizó. Evangelizar desde el silencio de los actos, Diario, es
una gracia que solo reciben los cercanos a la bondad de Dios, a su intimidad.