domingo, 23 de agosto de 2026

23 de agosto de 2026. Domingo.
¿JESÚS REÍA?

Ríe el amanecer, ¿ríe Dios? F. Prensa

-Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios que hizo hombre y nos redimió. Es lo que nos dice la teología como dogma de fe. Pero no es lo mismo saber teología que vivir la teología. Nos dicen los evangelios que Jesús lloró; ¿pero alguna vez rio? Respuesta: «No hay duda de que Jesús rio». En las bodas de Caná; en la revelación de las Bienaventuranzas, en el lago de Genesaret, cuando la pesca milagrosa, y en tantos otros momentos. Por algo se nos dice hoy en la liturgia que «estemos firmes en la verdadera alegría», la que nos trae Jesucristo. Yo pienso en un Dios alegre, festivo, incluso divertido. Y es que solo en Él se halla la perfecta alegría, la verdadera, la que salva. Dios, Diario, es alegría porque es liberación y descanso, origen y senda de todas nuestras alegrías, Palabra que ríe. 

sábado, 22 de agosto de 2026

22 de agosto de 2026. Sábado.
SER VERSO Y TRIGAL

Trigal con amapolas, a punto de siega. F: Internet

-Escribí un verso y me nació una espiga. Entonces me dije: «Así alimentaré a los hambrientos de luz y a los necesitados de pan». Y seguí escribiendo. Se multiplicaron los versos, las espigas, y nació un libro: un trigal dorado, con amapolas y alguna mata liviana de cizaña. Las amapolas y las espigas se daban la mano y sobrevivían felices, y la cizaña pasaba desapercibida, mientras, lentamente, iba desapareciendo. Ser verso y trigal, verso y bocado 
eucaristía, verso y alimento para el hambre de luz y de pan es una bendición que el Sumo Hacedor me está regalando. Por lo que escribo otro verso, Diario, y –¡oh sorpresa!– me nace una acción de gracias, que sabe a trigal, y a vuelo de pájaros, saciados. 

viernes, 21 de agosto de 2026

21 de agosto de 2026. Viernes.
EL AMOR ES DE DIOS

María y Jesús, el don del amor. Zagreb. Croacia. 

-Buscaba la luz, buscaba el silencio, buscaba el amor, y me di con Dios, dijo el sabio. Después supo que Dios es luz, es silencio, es amor. Es luz que ilumina; silencio que habla; y amor que ama y se deja amar. Dios no se impone, se deja alcanzar. Como dice San Juan: «El amor es de Dios. Todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios». (Jn 4:7) El que busca y ama acaba por encontrar a Dios, pues el amor, por haber nacido de Dios, conoce a Dios y lo halla. La fe es un don de Dios, y Dios mismo, Diario, lo llena de contenido, dándose él. 

jueves, 20 de agosto de 2026

20 de agosto de 2026. Jueves.
AVES DE MAL AGÜERO

Deseando la luz, y fue la luz. Casa Sacerdotal. Murcia

-Parece que la desgracia y el infortunio nos persigan: calor intenso, incendios devastadores, terremotos imprevisibles, invasiones, todo es cautela y miedo, temor, como si la desdicha nos enlutara. Ayer, calor desatado y temerario en Murcia: 40º. El sueño se va de nuestros ojos y el sudor nos invade como agua de ducha. Parece que el cielo se cubriera de aves de mal agüero: de dragones con fuego en las fauces y un mirar abrasador. Pero en circunstancias como estas me viene la memoria el aforismo de Séneca: «Desventurado es el que por tal se tiene». No hay nada más aterrador que llorar y meterte en el llanto y vivir sorbiendo lágrimas Piensa, Diario, que llegará el día en el que lo penoso se convertirá en alegría, y el deseo de luz, disipará cualquier tiniebla, y se hará la claridad. 

miércoles, 19 de agosto de 2026

19 de agosto de 2026. Miércoles.
NADA TE TURBE

En uns días, pasará su belleza y morirá. Torre dela Horadada. Alicante

-Inicio el nuevo día, intentando dar pasos por el camino de la serenidad y la alabanza, el agradecimiento. Aunque no siempre lo cumplo, suelo caminar con el poema de Santa Teresa en mi mente, Nada me turbe. Si hay algo que me pueda encandilar, ofuscar, perturbar, con buenos modales lo dejo a un lado y sigo mi camino. El poema me advierte gozosamente: «Todo se pasa». Pasan los días de miel y los días de acíbar, los días de mar y de desierto, las noches de luna llena y las oscuras. En la vida nada es eterno, todo pasa, también el dolor y la desgracia, lo mismo que las alegrías y las campanas volteando. Siempre queda la esperanza, que camina junto a nosotros y nos sostiene. Pide a Dios, Diario, no dejarte vencer por la frustración. 

martes, 18 de agosto de 2026

18 de agosto de 2026. Martes.
EL MÁRMOL NO SONRÍE

La rosa sonríe, da felicidad en el jardín. Torre de la Horadada. Alicante.

-La luz del amanecer me da en los labios, la beso, y me llena la boca de bendiciones. Bendecir es más saludable que maldecir; la maldición se viste de acritud, de aspereza, y oscurece el paisaje de la cara, lo priva de sonrisas y de gestos amables, lo endurece. El mármol no sonríe, un niño sin ínfulas de piedra, sí ríe y retoza con su risa. El ser humano juega con el odio y lo hace anatema, que le estalla en la boca, en forma de maldición. Prefiere bendecir, Diario, e imitar a Jesús de Nazaret, que en la boca y en sus manos solo cabían bendiciones, que curaban y daban alegrías. La bendición redime.

lunes, 17 de agosto de 2026

17 de agosto de 2026. Lunes.
COMO LA LUCIÉRNAGA, DAR LUZ

Pequeña luz en la mina. Cracovia, Polonia.

-Agosto se nos está yendo, como si volaran aves de nuestras manos abiertas. Los latidos de nuestro corazón vuelan con ellas; las aves, sin embargo, pueden volver al sitio de donde partieron, los latidos del corazón idos, no. Pero lo maravilloso es que los latidos que se van, son sustituidos por otros, como si fueran el tictac de un reloj, que marca la hora y cuenta el tiempo, y se renueva sin descanso. Entre tanto, contemplo el mar, me asombro de la luz, de las hortensias del ardín, de las palabras que escribo, de los silencios que se me revelan sonoros –los silencios de Dios–, y, con Confucio, digo: «Compro arroz para vivir y flores para tener algo por lo que vivir». El arroz nos da vida, y las flores, Diario, nos hacen ser, soñar, volar, y, como la luciérnaga, dar luz, aunque sea poca, a quien nos la pide en la oscuridad, en la necesidad. Ser esperanza.