jueves, 16 de abril de 2026

 

16 de abril de 2026. Jueves.
-Hermosa oración del Papa León XIV por la paz:

León XIV
«Señor Jesús,
tú venciste a la muerte sin armas ni violencia:
disolviste su poder con la fuerza de la paz.
Concédenos tu paz,
como a las mujeres asombradas en la mañana de Pascua,
como a los discípulos escondidos y asustados.
Envía tu Espíritu,
aliento que da vida, que reconcilia,
que convierte en hermanos y hermanas a los adversarios y enemigos.
Inspíranos la confianza de María, tu madre,
que con el corazón desgarrado estaba al pie de tu cruz,
firme en la fe de que resucitarías.
Que la locura de la guerra llegue a su fin
y que la tierra sea cuidada y cultivada por quienes todavía
saben engendrar, saben custodiar y saben amar la vida.
¡Escúchanos, Señor de la vida!»
El Señor de la vida, Diario, siempre escucha.

 

miércoles, 15 de abril de 2026

15 de abril de 2026. Miércoles.
AMBULANCIAS DEL BIEN

Ambulancias esperando, hospital Reina Sofía. 
Casa Sacerdotal. Murcia

-Cada mañana, desde antes que despunte el sol por el horizonte, y junto a la puerta de urgencias del hospital Reina Sofía, hay una batería de cuatro o cinco ambulancias esperando llevar el consuelo allá donde las llamen. Los chóferes, vestidos de amarillo, charlan y pasan el tiempo en espera del aviso. Son la luz que brilla en el mar tenebroso del dolor. La ambulancia llora cuando corre camino del hospital: la sirena avisa de que lleva una vida en peligro y todo el mundo le cede el paso. ¡Vale tanto una vida! Lo que en una guerra apenas importa, en la sociedad de la cercanía y la convivencia, una muerte es causa de sentimiento colectivo. En la mañana mi rezo sube a lo alto, Diario, para que Dios ayude a los conductores de estas ambulancias del bien, gente sencilla que, como un samaritano evangélico, socorre al necesitado. 

martes, 14 de abril de 2026

14 de abril de 2026. Martes.
GOTAS DE LUZ

Las rosas, Pascua florida, en el jardín. T. de la Horadada. Alicante.

-Las rosas se multiplican en el jardín, como queriéndonos decir que ellas –aleluya– también son Pascua Florida. Ayer llovió y las rosas se llenaron de gotas de luz que embellecieron sus pétalos. Era como contemplar belleza sobre belleza, y Dios al fondo de este pequeño milagro, tan frecuente en los jardines. Dios, autor de la belleza, la va dando en sencillos y sublimes destellos en la naturaleza. La naturaleza copia la belleza de su autor y la va ofrendando en chispazos únicos, admirables, irrepetibles. La Pascua anuncia, va diciendo, expresando en las cosas más diversas, Diario, la otra belleza de la nueva vida prometida por Jesús. Aleluya. 

lunes, 13 de abril de 2026

13 de abril de 2026. Lunes.
DERRIBANDO SOMBRAS

Con la luz, las sombras retroceden.
Murcia, Casa Sacerdotal.

-Aunque el cielo seguía emborronado –calima–, la claridad seguía iluminando nuestro espíritu. La luz de Cristo resucitado no produce sombras, es pura y suave luminosidad. Con la Luz de Cristo resucitado se ilumina la fe, que trae paz y no guerra, anchura y no limitación, abrazo enmarcado en una sonrisa y no odio, misericordia y no impiedad, libera y no ata. La Luz de Cristo es verdad, y la verdad, como dijo Jesús, nos hace libres. Ser libre en la Luz de Cristo resucitado, Diario, es dar pasos hacia la fuerza del Espíritu, el que resucitó a Jesús, el que nos guía por caminos de bien, derribando sombras.  

domingo, 12 de abril de 2026

12 de abril de 2026. Domingo.
LA BENDICIÓN SIGUE MANANDO GRACIA

Claridad celeste: resurrección. 
Casa Sacerdotal, Murcia.

-Cada domingo celebramos la Pascua del Señor. Día, pues, dedicado a Cristo por el que hemos sido redimidos y elevados a la categoría de hijos de Dios. Hoy, con los labios llenos de aleluyas, celebramos la octava de la Resurrección del Señor. Como a los Apóstoles, Jesús nos da su Espíritu, nos manifiesta su paz y su luz, nos envía a anunciar el evangelio y hace alabanza de nuestra fe. En los Hechos de los Apóstoles se dice: «Los hermanos eran constantes en escuchar las enseñanzas de los apóstoles, en la vida en común, en la fracción del pan y en la oración». ¿Sucedía esto así? Quizá no; Lucas nos quiere decir cómo debiera ser el ideal cristiano. Sacados de las tinieblas, Jesús bendice a los suyos y los hace portadores de bendición: «Recibid al Espíritu Santo» y dad perdón, y «Dichosos los que tienen fe sin haber visto». Se refería a aquellos, que, sin haber visto, creen en lo que les han dicho los apóstoles. La bendición sigue manando gracia después de siglos: Cristo, Diario, camina a nuestro lado, pisemos en donde Él pisa. 

sábado, 11 de abril de 2026

11 de abril de 2026. Sábado.
SÁBADO Y MARÍA

La Virgen y el Niño, Catedral.
Las Palmas. Gran Canaria.

-Y llegó el sábado, como un aleluya mariano. Decir sábado y María es llenar de azul y pureza la jornada: imaginarla bendición. Desde la Edad Media se viene honrando a la Virgen María por su maternal amparo y como detalle amoroso hacia ella, que es la Madre que Jesús nos regaló desde la cruz. María cerca de amor y protege a quien en ella pone su esperanza. El sábado es el día más cercano a la resurrección de su Hijo, a quien, como dice San Agustín, ella llevó en su seno y dio a luz. San Maximiliano Colbe, el santo de Auschwitz, dijo: «Nunca tengas miedo de amar demasiado a la Virgen: nunca podrás amarla más que Jesús». María, con su llanto al pie de la cruz, abrió las puertas de la redención a todo el que se acerca a esta cruz y pide perdón. En María, amándola, Diario, se cumple el «Padre, perdónalos, no saben lo que hacen»; en ella, el perdón se hace amor que redime. 

viernes, 10 de abril de 2026

10 de abril de 2026. Viernes.
ALABANZA CONSTANTE

Vencejo en el cielo, la belleza volando. F: Internet.

-Han llegado los vencejos: las aves que vuelan miles de kilómetros para veranear en nuestras tierras, y llenar los cielos de sus acrobacias y virguerías, de su belleza. Dios creó la belleza y lo creado la interpreta: el mar, las estrellas, el bosque, la luz, las aves del cielo, las peces del mar… todo lo salido de su Palabra. Con la creación, Dios dio a conocer la belleza que encerraba en sí y la dejó latiendo en el mundo, para asombro del ser humano. Las aves en el cielo siguen cantando el himno de los tres jóvenes, Ananías, Azarías y Misael, que el Libro de Daniel  nos revela festivo. «Aves del cielo, bendecid al Señor», cantaban los jóvenes, mientras el fuego llameaba, sin quemarlos, a su alrededor. «Todo ser que alienta –concluyen–, alabe al Señor». Estamos, Diario, en la alabanza constante al Señor por la belleza, que, como una bendición inmutable del Creador, nos envuelve y cerca, y en la que vivmos.