miércoles, 1 de julio de 2026

1 de julio de 2026. Miércoles.
UN NUEVO TRIMESTRE

Amanecer en Murcia. Casa Sacerdotal. 

-Hemos vivido un nuevo trimestre, caluroso y, con la ayuda de Dios, fecundo. Calor, fuera de lo normal, dicen los entendidos, y, sobre todo, los que lo hemos sufrido. Ha venido el Papa León XIV a España, y nos ha dejado un evangelio asequible y cercano, que nos ha iluminado el camino. En este tiempo, Venezuela ha sufrido, junto a la desgracia de la dictadura, dos terremotos que han dejado muerte, destrucción, lágrimas, asombro en los ojos de los niños, y pérdida de personas queridas. Con trabajo y fe, se recobrará el país; los muertos quedarán en el recuerdo como objeto de rezo y aliciente para los que han quedado. Que el trimestre que empieza, Diario, sea más llevadero y, por lo menos, tan fecundo y bello como el que se ha ido. Oh, Dios, que así sea. 

martes, 30 de junio de 2026

30 de junio de 2026. Martes.
LA PIEDRA Y EL INTÉRPRETE

Imagen de San Pedro. Pinatar. Murcia

-Ayer, fiesta de San Pedro y San Pablo. Si digo Pedro, estoy diciendo piedra, base, cimiento, principio; si digo Pablo, digo palabra, intérprete, evangelio que se abre, don que se da a todas las gentes. Con Cristo, como piedra angular y guía, «Pedro es el primero en confesar la fe; Pablo el maestro insigne que la interpretó». Ambos entregaron su vida por la comunidad, por el Cuerpo de Cristo, por la Iglesia, construida con las piedras vivas de los creyentes. Pedro es el apóstol de la fe intrépida, el que niega tres veces a Jesús, y luego le da su amor más intenso y convincente: «¡Tú sabes que te amo, Señor!», le dice a Jesús, junto al lago de Genesaret. Y Pablo el que habla al pagano, y, con su palabra, lo confirma en la fe. Ambos, Pedro y Pablo, columnas de la Iglesia, los que la sostienen en la fe, la esperanza y el amor. Y, Diario, caminando sin desfallecer. 

lunes, 29 de junio de 2026

29 de junio de 2026. Lunes.
AMO EL CANDIL ENCENDIDO

Luz de mezquita, en Capadocia. Turquía. 

-Amo la luz, razón por la que amo un candil encendido, la luciérnaga, la luna, el sol, las estrellas, la mirada inocente de un niño, la sonrisa de un anciano, la lectura de un buen libro, y sobre todo, amo al autor de la luz, a Dios, luz imperecedera, luz que ama y salva, y acompaña, sin herir, sin deslumbrar. La luz de Dios siempre guía hacia la verdad, y de la verdad, hacia el amor. Y en el amor, la gran Luz de Dios –Luz y Amor, sinónimos de Dios– alcanzamos la plenitud y la liberación de todo mal. El salmo canta y celebra: «El Señor es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré». (Sal 27:1). Y en el libro de Daniel se dice: «En Él habita la luz». (Dan 2:22) Y con la luz de Dios, Diario, no nos podemos perder. 

domingo, 28 de junio de 2026

 28 de junio de 2026. Domingo.
 HERMOSO TRIÁNGULO DE AMOR

Jesús cura a un leproso, Biblia. F: Internet.

-Mi oración mira al cielo y a Venezuela, en la que están el dolor, la tragedia, la muerte. Un hermoso triángulo de amor, en el que Dios toma partido por los más necesitados. Porque, a pesar del desgarro y el sufrimiento, la esperanza sigue latiendo en el corazón de los creyentes. Los Estados envían ayudas, tan necesarias, para tratar de remediar los daños materiales. Pero el creyente, que no tiene más que su palabra, envía sus oraciones, que son el alivio espiritual para el que llora, y sufre, y ha perdido a un ser querido, y tiene hambre, y sed, y pide justicia. Una desgracia natural no se puede evitar, pero sí se pueden aliviar sus consecuencias desastrosas, sus dentelladas terribles, sus zarpazos de muerte. La oración calma, eleva, pone el llanto a altura de Dios, y en Dios, Diario, se torna esperanza y consuelo: Amor. «Señor, si quieres, puedes curarme», dijo el leproso. Y Jesús quiso. Y fue currado. 

sábado, 27 de junio de 2026

27 de junio de 2026. Sábado.
UNA LÁGRIMA DE ALEGRÍA

Un pájaro volando es una alabanza al Creador. F: Internet

-Siento un pájaro en la boca, lo suelto, y vuela, va diciendo: «Gracias, gracias, gracias…», hasta que se pierde en la lejanía. Entonces una lágrima da en mi sueño, y despierto. Entre el parpadeo del despertar y la luz del amanecer, me veo diciendo: «Gracias, gracias…», con una lágrima de alegría en el párpado. Y es que anoche, antes de alcanzar el sueño, leí que la mejor oración –contemplativa– que podemos hacer es dar gracias siempre, y sin pausa, con una sonrisa en los labios. Luego, el sueño me llevó a verme pájaro volando y dando gracias. De las buenas lecturas, Diario, hasta el sueño aprende. 

viernes, 26 de junio de 2026

26 de junio de 2026. Viernes.
CEREALES MADUROS

En la era trillando, paciencia. F: Internet.

-Veo los cereales maduros y me sonríe la alegría. Sobre todo el trigo, que madura como la sensatez, con sabiduría vegetal. Primero una simple aguja verde, hasta ser tallo y espiga, y trilla en la era. Ante el pan en la mesa, el agricultor se limpia el sudor y da gracias por la cosecha, cortando una rebanada para morderla y saber el sabor que tiene el milagro, el que cada año se repite en sus campos. «Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, se queda solo; pero si muere, da mucho fruto». (Jn 12:24) Yo, absorto, me pregunto: ¿cuál de estos granos triturados será pan, que, consagrado, se convierta en el Cuerpo de Cristo? A tanto llega la humildad y la grandeza del misterio de la eucaristía, Diario, que, en un trozo de pan, Cristo se hace bocado, redención, liberación, plegaria, gozo del encuentro: ¡Dios hecho comida, que se da! 

jueves, 25 de junio de 2026

25 de junio de 2026. Jueves.
LA PALOMA DE PICASSO

Paloma de Picasso. símbolo de paz. F: Internet

-He dicho paz y la paloma de Picasso me ha aleteado entre los labios. Es un aleteo suave, hecho de dibujo, que nada rompe y da alegría. Una paloma con una rama de olivo en el pico y un vuelo que queda en el papel, lo más que puede hacer es no volar, pero sí ser símbolo. Ser símbolo es crear algo que, al decirlo o verlo, te diga aquello otro que quiere significar. Símbolo es la cruz: dos palos cruzados en vertical y horizontal, que, al contemplarlos, te hablan de una fe, de una resurrección, de un evangelio que salva, que eleva, que llena una vida. En la cruz  murió la muerte y se abrió la esperanza de la vida, para siempre, con Dios. Amo la cruz, Diario, ¡aunque me cuesta llevarla!