miércoles, 30 de septiembre de 2026

30 de septiembre de 2026. Miércoles.
BIEN IDO

Playa de LasPalmas de Gan Canaria, : PGH

-Se nos van los días como arena entre los dedos, sin pausa y con la velocidad del minutero en el reloj. Menos mal que la eternidad no pasa; la eternidad es, está, inamovible, fija, si un antes y un después. La eternidad no muere, no es tiempo. La eternidad vive en Dios, y en Dios todo es infinito, como su amor. En la eternidad no pasan las hojas del almanaque; en la eternidad, el amor de Dios suple a esas hojas que se arrancan y se pierden en el silencio de la nada. En la eternidad, todo es Dios y vida, porque todo es Amor. Yo no sé cómo será la eternidad, pero sí sé lo que es el amor de Dios: perdón, cruz, misericordia, redención, fiesta, indulgencia, divinidad amorosa. Bien ido el mes, Diario, si al fin viene otro sin calendario, solo encendido de Amor. Bien ido. 

martes, 29 de septiembre de 2026

29 de septiembre de 2026. Martes.
ME TIEMBLA EL CORAZÓN

La luz descubre la belleza de un amanecer. F:Internet

-Me tiembla el corazón cuando digo amor. ¡Dios es Amor! (1 Jn 4:7) San Juan identificó a Dios con esta palabra tan cercana y tan llena de hermosos contenidos. Dios es amor en su vida íntima, en su relación entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, y no necesitaba más; sin embargo, en la creación, quiso hacer extensivo este amor, empezando por crear la luz, y, con la luz, los inmensos espacios, en los que, con el planeta tierra y la luna, brillan y giran las estrellas. Y dentro de la creación, la gran obra de Dios: el ser humano, hecho a su imagen y semejanza. Al que, llegado el tiempo, y muriendo en la cruz, Diario, redimió, venciendo a la muerte y prometiéndole participar de su vida eterna, vida de amor sin fin y colmada, y en la que, ensimismados, se vea y se conviva con la divinidad.

lunes, 28 de septiembre de 2026

28 de septiembre de 2026. Lunes.
LA LARGA COLA DEL COMETA

Cometa recorriendo el cielo. F. Internet

-Salgo del domingo y en mis ojos, hoy lunes, aún llevo un destello leve y gozoso de su luz, de su trascendencia. Caminando con la luz del domingo, se dan pasos seguros el lunes. El lunes es la estela del domingo, o la larga cola del cometa, que sigue a la roca que vuela por los cielos con tenacidad y fe. La luz nunca habla, ni hace ruido como el viento, es discreta y, donde se posa, ilumina sin herir. Si intentas que la luz del domingo sea claridad en tu interior: ninguna oscuridad podrá contigo. Aun cuando el mundo sea negrura, tiniebla, caos, noche, y nadie la mire, tu luz interior seguirá brillando. Será como la estrella lejana que ningún telescopio logró ver. Y no por eso, Diario, deja de ser estrella, y brillar. 

domingo, 27 de septiembre de 2026

27 de septiembre de 2026. Domingo.
“HACER” LA VERDAD

La flor y la verdad, en el jardín. Torre de la Horadada, Murcia

-Y llegó el domingo como agua de mayo, festivo y otoñal, y como hoja de árbol que nunca cae al suelo, que siempre está en el verde de la esperanza e insistiendo en el amor. Domingo: para el creyente, día en el que Dios se hace recuerdo y fiesta, y oración: murió por nosotros y resucitó para nosotros. Y en esta fiesta vivimos envueltos y atisbando el porvenir celeste. En el cristiano más que las palabras cuentan los hechos. Solo palabras hermosas, no valen. No vale decir: «¡Señor, Señor!», si estas palaras no van seguidas de amor a Dios y al prójimo. Aquel joven de la parábola que le dice a su padre: «Sí, haré lo que tú me pides», y luego no lo hace; o el que dice: «No lo haré», y, arrepentido, lo hace. No el que dice la verdad llega a la luz, Diario, sino el que vive en la verdad y “hace” realidad la verdad.

sábado, 26 de septiembre de 2026

26 de septiembre de 2026. Sábado.
NO SON HUMANOS

Otoño en el Parque Chopin. Varsovia. Polonia.

-El tiempo, caminante que nunca se detiene, se ha despedido del verano –se quita el sombrero y dice: «¡Qué calor!–, dando paso al otoño. Este acontecimiento sucedió el 23 de setiembre a las 2:05 horas. Los relojes no sudan, ni el tiempo: no son humanos. Los humanos reímos y lloramos, sentimos calor y frío, emociones y asombro, ira y amor, y esperanza, que nos hace vivir el hoy, soñando en el mañana. Cuando el amor da en el ser humano, todo se electriza en él, y la mente y el corazón vibran, se estremecen, se entregan. El otoño ha seguido al verano, pero dejándose vestir aún por la embozo del calor. Calor durante el día; fresquito al atardecer. Los álamos, Diario, han empezado a dorar sus hojas; hojas que  pronto serán vuelo hacia la tierra, que, como abono para las raíces, esperarán la primavera, en la que serán –Dios mediante– nueva flor, que adornen la belleza, que la hagan emoción.

viernes, 25 de septiembre de 2026

25 de septiembre de 2026. Viernes.
SIMPLEMENTE

Junco del desierto, sin agua. Mileto. Turquía.

-Si fuera lluvia, regaría esa florecilla que brota en el desierto y dejaría un charco para que se bañaran los elefantes, siempre tan serios y cabizbajos. Si fuera lumbre, encendería una fogata en la Antártida para que se calentaran el esquimal y los perros que tiran del trineo. Si fuera cerilla, llenaría de luz las chabolas y las manos del pobre que pide: dar una moneda por un rayo de luz. Si fuera bandera, izaría en el mundo la enseña de la paz para que el ser humano diera abrazos y dejara las armas que hacen la guerra. Si fuera grano de uva, no me importaría ser pisado, para ser vino de consagración y bebida de alegría. Si yo fuera todo eso, quizá no fuera yo o quizá sí, quién sabe, aunque doy gracias simplemente, Diario, por ser lo que soy, sin más. Simplemente. 

jueves, 24 de septiembre de 2026

24 de septiembre de 2026. Jueves.
EN EL ABRAZO DEL MAR

Toco el mar, en Lopagán. San Pedro del Pinatar. 

-Ayer vi y toqué el mar, y, en él, vi y toqué la belleza de la vida, la anchura de un abrazo. En el abrazo del mar, se abraza a Dios, su creador, y todo lo que él ha dado vida: la tierra, el cielo, las estrellas, las leyes que rigen lo creado. El mar es el latido de Dios en la tierra, su alabanza interminable. En esa alabanza vivo, Diario, dándome vida y alimentando mi esperanza de eternidad. ¡Vivo!