martes, 21 de abril de 2026

21 de abril de 2026. Martes.
NUESTRA LUMINOSA ESPERANZA

La luz de la esperanza. C. Sacerdotal. Murcia.

-Uno de los personajes de “La Pasión de Cristo” de Mel Gibson, dice «¿En verdad crees que un hombre puede soportar todo el peso del dolor del mundo?». El hombre: un ser limitado, frágil, que, como dice el salmo 144, es un soplo que apenas hace oscilar la balanza, una sombra que pasa. Un hombre es alguien que puede ser destruido, abatido, crucificado, pero si al tiempo es Dios, puede llevar sobre sus espaldas todo el sufrimiento de la humanidad. Y Jesucristo, hombre y Dios, pudo y lo hizo. Es lo que hemos celebrado estos días: Cristo carga con todo el peso de la tribulación humana y la deja clavada en la cruz, mientras Él resucita glorioso y vencedor del dolor más extremo, el de la muerte. Con Cristo resucitado y cogidos a su mano ensangrentada, esperamos derrotar a la muerte y renacer a una nueva vida Es, Diario, nuestra luminosa esperanza: la vida eterna. 

lunes, 20 de abril de 2026

20 de abril de 2026. Lunes.
EL DRAGÓN DE MI IMAGINACIÓN

El dragón bondadoso de mi imaginaicón.  F: Internet

-Como los niños en la tele, me subo al dragón amable de mi imaginación y salgo a volar por el cielo de las estrellas y los espacios infinitos. ¿Y qué veo? Veo la excelsitud del universo y la pequeñez azul y viva de la tierra, donde el ser humano, su inteligencia, no ha sabido, luego de los siglos, hallar la fórmula de la convivencia pacífica y solidaria. Desde arriba todo es belleza, pero a ras del suelo descubro la vileza y la triste realidad que la habita. El ser humano no ha conseguido ver la claridad que emana de esa luz que Dios creó e intentar hacer realidad lo que dijo el sabio: «Bienaventurado el que hace el bien y lo va repartiendo entre todo lo creado». Repartir el bien y evitar el mal, porque como alguien dijo: «si la violencia es lo que cuenta, entonces me faltan las fuerzas para seguir viviendo en este mundo». Desciendo de mi dragón amable y me encuentro triste: la violencia y el egoísmo, Diario, oscurecen la belleza que el Hacedor creó. Hemos manchado la belleza.  

domingo, 19 de abril de 2026

19 de abril de 2026. Domingo.
ALELUYAS EN EL AZUL DEL CIELO

Jesús, con los discípulos, camino de Emaús. F:Internet

-Tras la resurrección, siguen los aleluyas por la presencia de Cristo, que volvió de la muerte, y vive entre nosotros. Aleluyas en el azul del cielo que llenan la mañana de júbilo. Y es que como dice el apóstol san Pedro en su primera carta: «Habéis sido redimidos con la sangre de Cristo, el Cordero sin defecto». Ser redimidos significa quedar libres, sin cadenas de muerte, con pies que caminan y manos que, en la oración, se elevan al cielo y tocan la belleza y la bondad de Dios. Los discípulos de Emaús, con los que camina Jesús resucitado, dudan y abren los ojos –los ojos de la fe– «al partir Jesús el pan». En nuestras eucaristías, Cristo parte el pan y se nos da a comer en la forma consagrada, y nos dice: «Ahí tenéis mi Cuerpo y mi sangre, vivid en ellos, y se os dará la felicidad y la alegría de existir». Y aquí estamos, Diario, gustando y saboreando, en nuestras eucaristías, el gozo del Resucitado. 

sábado, 18 de abril de 2026

18 de abril de 2026. Sábado.
MARAVILLAS DEL JARDÍN

Así era yo y así sigo siendo, así vivo. 
Torre de la Horadada. Aicante.

-Cualquier cosa del jardín, desde lo más liviano a los más espectacular, me causa asombro y me invita a la reflexión y a la alabanza. Desde la esfera blanca que deja la florecilla amarilla llamada Diente de león hasta la gardenia o el hibisco, el geranio y demás maravillas del jardín, todo me fascina y me llena la boca de loas al Señor. Paseaba yo por el jardín y me detuve ante una rosa, bella, singular, seductora, y me dije: «Dentro de unos días, morirá». Esta reflexión me apenó. Y pensé: «Si yo pudiera, la mantendría siempre en su sugestivo y fascinante esplendor». Y triste, me volví y seguí mi inspección del jardín. Pero de pronto, una idea: «Y si la fotografío?» Fui por la máquina y, con emoción, tomé esta foto que la perpetúa bella y excitante para siempre, aunque, del jardín a la foto, haya perdido su aroma: no es igual la obra de Dios, Diario, que la de un mediocre fotógrafo queriendo imitar al Creador. Loado sea mi Señor

viernes, 17 de abril de 2026

17 de abril de 2026. Vrnes.
SALTABA Y RETOZABA FELIZ

Un cielo azul purísimo. Casa Sacerdotal, Murcia.

-Y salió el sol y se enmarcó en un cielo azul purísimo. Ayer, con Carmelo Guillen, poeta, y Pepe Molero, escritor, visité San Pedro del  Pinatar, donde viven unas amistades entrañables. Mis amigos de San Pedro, debilitados por los años, ríen conmigo, sin embargo, y celebran mi visita. Los campos brillaban de primavera y los pinos de la montaña rezumaban alegría. Me veía rodeado de paz y amistad, realidades que faltan en este mundo de conflictos y guerras. «Qué festivas la paz y la amistad; qué tristes y dolorosos los odios y las guerras», pensé. Ayer mi corazón, como un corderillo en un prado de flores silvestres, saltaba y retozaba feliz. Y es que como diría el gran poeta y dramaturgo irlandés Oscar Wilde: «Con libertad, libros, flores y luna, ¿quién no es feliz»? Y con amistad, añadiría yo. La amistad sincera, Diario, embellece la vida y  lo que la rodea: el amigo es la persona a la que se pueden revelar las cosas más íntimas, sin enrojecer. 

jueves, 16 de abril de 2026

 

16 de abril de 2026. Jueves.
-Hermosa oración del Papa León XIV por la paz:

León XIV
«Señor Jesús,
tú venciste a la muerte sin armas ni violencia:
disolviste su poder con la fuerza de la paz.
Concédenos tu paz,
como a las mujeres asombradas en la mañana de Pascua,
como a los discípulos escondidos y asustados.
Envía tu Espíritu,
aliento que da vida, que reconcilia,
que convierte en hermanos y hermanas a los adversarios y enemigos.
Inspíranos la confianza de María, tu madre,
que con el corazón desgarrado estaba al pie de tu cruz,
firme en la fe de que resucitarías.
Que la locura de la guerra llegue a su fin
y que la tierra sea cuidada y cultivada por quienes todavía
saben engendrar, saben custodiar y saben amar la vida.
¡Escúchanos, Señor de la vida!»
El Señor de la vida, Diario, siempre escucha.

 

miércoles, 15 de abril de 2026

15 de abril de 2026. Miércoles.
AMBULANCIAS DEL BIEN

Ambulancias esperando, hospital Reina Sofía. 
Casa Sacerdotal. Murcia

-Cada mañana, desde antes que despunte el sol por el horizonte, y junto a la puerta de urgencias del hospital Reina Sofía, hay una batería de cuatro o cinco ambulancias esperando llevar el consuelo allá donde las llamen. Los chóferes, vestidos de amarillo, charlan y pasan el tiempo en espera del aviso. Son la luz que brilla en el mar tenebroso del dolor. La ambulancia llora cuando corre camino del hospital: la sirena avisa de que lleva una vida en peligro y todo el mundo le cede el paso. ¡Vale tanto una vida! Lo que en una guerra apenas importa, en la sociedad de la cercanía y la convivencia, una muerte es causa de sentimiento colectivo. En la mañana mi rezo sube a lo alto, Diario, para que Dios ayude a los conductores de estas ambulancias del bien, gente sencilla que, como un samaritano evangélico, socorre al necesitado.