martes, 28 de marzo de 2017

28 de marzo de 2017. Martes.
GOTAS DE FASTIDIO

Atrapados en la red, de la prensa. Torre de la Horadada. F: FotVi

-Esta mañana me desierto cansado. Profundizo, y hallo en mí síntomas de hartazgo, de empalago, todo adobado con unas gotas de fastidio. Me desborda el asco y me noto encharcado de este pegajoso exceso. Como si insecto yo, hubiera sido atrapado por una gota de ámbar, caído en su interior goloso y con color de vidriera vieja. Atrapado como una mosca en la miel de la saciedad. Abres la prensa y ves que se repiten las noticias como el eco en la montaña. ¿Le suena lo de la familia Puyol? ¿Lo de los hijos, lo de la hija, lo de los padres? Todos los días del juez a la calle y de la calle al juez; es decir, un caso sin solución: ni dentro ni fuera, sino todo lo contrario. ¿Y lo del Gürtel, Correa, y las torpezas del PP? ¿Condena o salvación? Nada. ¿Y las primarias del PSOE? Que si Sánchez, que si Francisco Javier (Pachi), que si Susana Díaz. Con lo del crowdfunding de Sánchez: o esas pequeñas cantidades de dinero que recibe a través de internet. ¿Y lo de Trump? ¿Malo, muy malo, o casi bueno? Me inclino a pensar que regular. ¿Y lo de Angelina Jolie y Brad Pitt? Que si son, que si se han ido, que si ya no están. Y, al fin, una noticia entrañable, distinta, con el sencillo encanto de las lágrimas; leo: «La pequeña que llegó sola a Lampedusa ve a su madre cinco meses después». Y, a pesar de todo, y con noticias como esta, te reconcilias con la prensa (un poco), recompones el gesto, ríes, y dices: todavía hay algo en el mundo por lo que merece la pena leer estas hojas de papel o virtuales que te repiten día tras día las mismas cosas, cansándote mucho, Diario, y sin cansarse ellos, y te resignas (19:41:36).

lunes, 27 de marzo de 2017

27 de marzo de 2017. Lunes.
SOBRESALTOS

Cómo se viene la muerte, tan callando, en el jardín. F: FotVi

-Tras el susto de ayer por lo del cambio de hora, hoy vuelvo a la bella monotonía del vivir sin sobresaltos. Sin sobresaltos bruscos, que leves e insidiosos los hay, todos los días. Cualquier minuto que vives es, en toco caso, un baladí sobresalto, con la frivolidad añadida de tener que andar de puntillas por la existencia. «El ave, con un sobresalto, se enderezó», dice el dicho. El pájaro es esa pequeña centella que, de pronto, levanta vuelo y corta el cielo, partiéndolo, por un instante, en dos. Hoy, un pájaro, dos mitades de cielo azul (dos gemas), y un día que vivir. Camino junto al río. Veo cisnes, ánsares, palomas… Echar a volar es un sobresalto, una agitación de alas frenético que te pone en vuelo y te libera de la carga de tener que ir pisando tierra y pesadez. Y escombros de recuerdos trágicos. Como el accidente del aeropuerto de Los Rodeos en Tenerife. 583 víctimas. Hoy se cumplen 40 años. Al final, la vida es eso: un accidente que se produce en un momento no elegido por ti, que te viene dado, sin considerar su negrura, o su accidentalidad. Como el nacer. Como diría el poeta: «una rama del árbol se desgaja» y te encuentras dando alaridos en brazos del calor del rezago de tu madre, llorando y mirando todo con asombro, como un filósofo que se preguntara, sin comprender, qué es lo que ha sucedido; hasta que doblas la cabeza y te duermes, sabiamente, Diario, sin rencor por haber nacido, chupando el dedo de la felicidad (20:04:26).

domingo, 26 de marzo de 2017

26 de marzo de 2017. Domingo.
EL RELOJ

Parado el tiempo, en Murcia. F: FotVi

-Desorientación. Es la palabra. Es como si, rodeado de dunas, de algún que otro lagarto, de mucha sed, y de infinita soledad, fueras por un desierto y perdieras la brújula. Y quedaras paralizado, viendo solo horizonte, sin ninguna otra salida, salvo la de tragar saliva y hacerte sombra con la mano. Esto me ha sucedido a mí esta mañana: sin brújula, me he despertado una hora más tarde. No adelanté el reloj. Y he andado perdido todo el día por el horario, con una hora de retraso en todo. Retraso en el desayuno, retraso en la misa del domingo, y caras de guasa en mis colegas, sin risas, pero de chiste, cada vez que se cruzaban conmigo. Con una conmiseración falsa, me han dicho: «¿No mudaste la hora?», y yo: «No», como pidiendo perdón al que pregunta, y al reloj. Los cambios de hora son como el que, al ir a andar, pisa en falso y se trastabilla, sin caerse, pero en desequilibrio, haciendo tartamudeces al andar. ¿Por qué tienen que darle a las horas hacia atrás y hacia adelante? ¿Quién lleva la dirección del mundo, para que, por su voluntad, sin pedir permiso, casi nos triture un día así? ¿Qué ha hecho el reloj, para que le despojen de una hora de su tiempo y tenga que callar y no rebelarse y andar todo el día balbuceando: «No, no he cambiado la hora; perdónenme»? Cuando te faltan horas para vivir, Diario, no está bien robarle una hora al tiempo (19:44:53).

sábado, 25 de marzo de 2017

25 de marzo de 2017. Sábado.
MIEDOS Y LUCES

A punto de ser pisada, en el jardín. Torre de la Horadada. F: FotVi

-Y la esperanza se puso en entredicho. En Europa, lugar donde se ha demostrado que la unión puede ser fuerza, y feliz argamasa para la convivencia, y luz para las inteligencias libres, empieza a fallar la esperanza de que todo este milagro pueda seguir siendo así. Unos se van y otros se quedan rumiando agravios. Sin mirar a las de los demás, todos lloran sus heridas, y se consuelan adorándolas. Cebarte con una herida propia es privarte de mirar la florecilla que estás a punto de pisar, y que ha florecido para ti. Quizá muera antes de que alguien la pueda ver o deletrear con los ojos, admirarla. Y tú la vas a pisar. Era un 25 de marzo de 1957. Nacía una nueva Europa, unida e ilusionada, soñadora. Y para celebrar esta efeméride, los líderes políticos de los 28 países que la conforman se han reunido en la Capilla Sixtina con el papa Francisco, que les ha exhortado a no dejarla morir. Les ha dicho: «Europa es una vida, una manera de concebir al hombre a partir de su dignidad trascendente e inalienable». Al hombre, cuando se para a pensar, de inmediato le toca la trascendencia, lo ciñe, lo impregna. Y es que como dice Simone Weil: «El deseo de luz produce luz». El ciego, que no puede ver con los ojos, ve con otros sentidos; ve con el oído, ve con las manos, ve con el olfato. Y sobre todo con el corazón. El hombre, pues, protagonista: con sus dificultades y aprietos, con sus miedos y luces, con sus crisis, Diario, y sus liberaciones (20:42:14).

jueves, 23 de marzo de 2017

23 de marzo de 2017. Jueves.
TRAGEDIA, O MUERTE

Reflejo de la muerte, en el jardín. Torre de la Horadada. F: FotVi

-Ayer, volvía a clamar el terror en Londres, en el puente de Westminster. Unos paseantes viviendo el paisaje, deletreándolo con la mirada, y el bárbaro de turno yihadista que les echa un todoterreno encima y los mata o los hiere. Luego se va hacia el Parlamento y acuchilla a un policía, hasta que, otros policías, lo abaten. Las tragedias, aunque sean las del teatro (Shakespeare), siempre acaban en muerte. Y más, las tragedias que se viven. No hay piedad para el protagonista de la tragedia, aunque se trate de un personaje sin relieve y cotidiano. Y accidental. Pasaba por allí. Miraba absorto la grandeza del Big Ben, y, de pronto, un golpe fatal y se cierra la visión, todo se hace noche, y queda con el cuerpo extraviado en la acera, cada pie por su lado, todo él atascado en el laberinto de la muerte o en el sobresalto de quedar herido. Y una víctima española en el ataque: Aysha. Venía de poner palabras españolas en la boca de estudiantes ingleses. ¡Qué bello magisterio! Luego, en España, los hay que defienden una torpe equidistancia entre las víctimas, los caídos, y los agresores, aquellos que ponen el arma o la zancadilla. Se vio ayer en el Congreso de los diputados. Yo, que no entiendo de política ni de sus alrededores, sí entiendo algo de dignidad y justicia. Dignidad y justicia, Diario, no es demasiado pedir (19:29:05).

miércoles, 22 de marzo de 2017

22 de marzo de 2017. Miércoles.
LA SED

Gotas de agua, en el jardín. Torre de la Horadada. F: FotVi

-Veo una gota de agua que cae y a la que espera un pico de pájaro abierto: si va al pico -pienso-, salvará una vida, si al polvo, hará un pequeño cráter de arena y continuará la sed. El pájaro aletea mientras espera con el pico abierto. Yo, en el sueño, sufro por el pájaro. Antes de que acabe de caer la gota de agua, me despierto, y respiro, con pavor. Hoy, día mundial del agua, tengo este sueño de ansiedad y aridez, de trago y carencia. Asusta pensar cómo derrochamos el agua, cómo la malgastamos. El agua no es bien infinito, sino recurso que puede agotarse. Imaginemos un mundo sin apenas agua: el mar disminuido, los ríos desvanecidos de corrientes bravas y constantes, unas pocas charcas donde se aculan hombres y fieras, todos con sus armas de guerra desplegadas. La Tierra a punto de ser Marte, o la Luna sin mar donde mirarse. ¿Por qué no pensarlo así, Diario, y horrorizarse? (19:47:26).

martes, 21 de marzo de 2017

21 de marzo de 2017. Martes.
BESO

La abeja, florecida con la flor, en el jardín. Torre de la Horadada. F: FotVi

-«La justicia y la paz se besan», proclama, con júbilo y fascinado, un sabio poeta salmista (poema -o salmo- 84). La justicia y la paz, en la Escritura, siempre van de la mano, en racimo. La una no se da sin la otra. La paz se pega a la justicia, como la sombra a la luz, y la sigue al igual que la abeja a la miel de la flor. Las abejas parecen florecer con la flor de los árboles. Primero el pan de la justicia, y luego el bocado de la paz. Sin mesa redonda, donde todos participen de la rebanada de pan y del vaso de vino, y se intercambien miradas y palabras, y preocupaciones, nunca habrá paz. Las guerras son el resultado del egoísmo y la avaricia de unos pocos, sentados a la mesa de la opulencia, y la desesperación de los que miran desde el hambre y la penuria cómo eructan, tras el bocado y el trago, los otros. Eructan moles barrigudas. El día que se establezca la justicia y el derecho en el mundo, Diario, la paz besará la tierra, y será derrotado, definitivamente, el pavor de la guerra, su apocalipsis destructor (20:25:31).