22 de junio de 2026. Lunes.
TRISTE VIDA LA DEL ROSAL
TRISTE VIDA LA DEL ROSAL
-Reconciliarse es poner paz donde había enfrentamiento, sonrisas, donde abundaban
los malos gestos, quizás odios. Reconciliarse es darse la mano, y con la mano, ofrecer
un latido del corazón. Si, al dar la mano, se siente el corazón del otro, es
que se está en el camino de la reconciliación, y más si este gesto va
acompañado de una mirada amable. Quien camina con Jesús de Nazaret sabe que va
acompañado por la misericordia, la aproximación, la verdad, la hermosa
docilidad. Una vida instalada en el odio es estar en un infierno sin fuego,
pero tremendamente perturbador. Es como vivir con las espinas del
rosal, sin esperar la belleza y el aroma de las rosas. Entonces, Diario, triste vida la
del rosal.
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