1 de septiembre de 2026. Martes,MELANCOLÍA

Caninando por la belleza. Casa Sacerdotal, Murcia
-Pasó agosto y, con él,
el tiempo, que se ha llevado las vacaciones y un trozo de nuestras vidas. Melancolía.
Somos un poco más mayores y menos niños; pero somos, y estamos. Por lo que, con
una sonrisa y la luz de la palabra en la boca, doy gracias a Dios. Toda palabra
es luz; pero si es palabra que da gracias, deslumbra. Buenas noticias, apenas.
Malas, todas las demás. No las enumero porque llenaría el texto de inmundicia,
de mugre salvaje, y prefiero un texto limpio, por donde caminen la prudencia y
la sensatez, y la belleza. Septiembre, sé bienvenido, y deja que la mano suave
del tiempo nos deje dar gracias y soñar con un mundo más amable y maternal. Es lo
que pido, Diario, en este comienzo de mes, cuando ya se atisba, con la fuga de
los vencejos, un tiempo más otoñal y amigo, habitable.
| Caninando por la belleza. Casa Sacerdotal, Murcia |
-Pasó agosto y, con él, el tiempo, que se ha llevado las vacaciones y un trozo de nuestras vidas. Melancolía. Somos un poco más mayores y menos niños; pero somos, y estamos. Por lo que, con una sonrisa y la luz de la palabra en la boca, doy gracias a Dios. Toda palabra es luz; pero si es palabra que da gracias, deslumbra. Buenas noticias, apenas. Malas, todas las demás. No las enumero porque llenaría el texto de inmundicia, de mugre salvaje, y prefiero un texto limpio, por donde caminen la prudencia y la sensatez, y la belleza. Septiembre, sé bienvenido, y deja que la mano suave del tiempo nos deje dar gracias y soñar con un mundo más amable y maternal. Es lo que pido, Diario, en este comienzo de mes, cuando ya se atisba, con la fuga de los vencejos, un tiempo más otoñal y amigo, habitable.
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