17 de enero de 2026. Sábado.
IR A UN HOSPITAL ES SALUDAR AL DOLOR
IR A UN HOSPITAL ES SALUDAR AL DOLOR
-Ayer visité al
oftalmólogo y saludé al día, y al frío, y a la simpatía del personal que me
atendió. Volví a la mascarilla y a la precaución por no contaminar ni
contaminarme. Ir a un hospital es saludar el dolor, y las mil caras del
sufrimiento… y la esperanza. Dejé el rezo de un Padrenuestro en el aire,
por si alguien necesitaba respirarlo y ponerlo en sus labios como oración. Rezar
es el ungüento con que Dios pone alivio en las dolencias y paz en el corazón.
Me acompañó un ángel llamado Pedro, enfermero de la Casa Sacerdotal, y me sentí seguro
al caminar, aunque dando algún traspié. Los traspiés son el alambre por el que
hacemos funambulismo los entrados en años. Doy gracias a Dios, Diario, por su
insistencia en que siga vivo y por rodearme de gente buena, humana, que ayuda y
se deja ayudar.
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