29 de enero de 2026. Jueves.
UNA PALOMA EN MI CAMINO
UNA PALOMA EN MI CAMINO
-Caminaba yo hacia la
barbería y una paloma, volando, vino a posarse en mi camino. Era blanca como
una jaculatoria de niño. Con un caminar señorial y altivo y picoteando brinzas caídas
de las casuarinas, los enormes árboles de la calle Luis Fontes, me impedía
pasar. En un principio la dejé estar, sonreí. Torpe al andar, me costaba dar
una vuelta y evitar a la paloma. Pensé espantarla; pero, recapacitando, recordé
a los tres jóvenes del Libro de Daniel, Ananías, Azarías y Misael que, echados
al fuego por no arrodillarse ante la estatua de Nabucodonosor, cantaban: «Aves
del cielo, bendecid al Señor». Tras pensar, y cuando ya tenía el brazo
levantado para espantarla, me detuve y dije: «En las aves, te bendigo, Señor».
Y la dejé estar, hasta que harta de picotear, alzó el vuelo y se elevó. Yo, feliz, seguí
mi camino hacia la barbería. Cualquier circunstancia sirve, Diario, para
hacer alabanza al Creador.
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