10 de abril de 2026. Viernes.
ALABANZA CONSTANTE
ALABANZA CONSTANTE
-Han llegado los vencejos: las aves que vuelan miles de kilómetros para
veranear en nuestras tierras, y llenar los cielos de sus acrobacias y
virguerías, de su belleza. Dios creó la belleza y lo creado la interpreta: el
mar, las estrellas, el bosque, la luz, las aves del cielo, las peces del mar…
todo lo salido de su Palabra. Con
la creación, Dios dio a conocer la belleza que encerraba en sí y la dejó
latiendo en el mundo, para asombro del ser humano. Las aves en el cielo siguen
cantando el himno de los tres jóvenes, Ananías, Azarías y Misael, que el Libro de Daniel nos revela festivo. «Aves del cielo, bendecid
al Señor», cantaban los jóvenes, mientras el fuego llameaba, sin quemarlos, a
su alrededor. «Todo ser que alienta –concluyen–, alabe al Señor». Estamos,
Diario, en la alabanza constante al Señor por la belleza, que, como una
bendición inmutable del Creador, nos envuelve y cerca, y en la que vivmos.
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