30 de octubre de 2026. Viernes.
TEMBLOR Y AMOR EN MIS DEDOS
TEMBLOR Y AMOR EN MIS DEDOS
-Celebro la luz, porque Dios la habita, también el silencio, por ser el lenguaje en el que él se dice, inspira, atrae, ama. Y dijo Dios: «Hágase la luz» (Gn. 1-3), y su Palabra se hizo luz, y desterró lo oscuro, e hizo posible el comienzo de la claridad y el gozo de los colores, y fue el principio de la vida. Y para dar sentido a esta vida, creó, a su imagen y semejanza, al ser humano, dotándolo con la centelleo de la inteligencia: la otra luz que ha hecho la historia, unas veces tan terrible, y, otras, tan hermosa. Cuando escribo luz, Diario, lo hago con temblor y amor en mis dedos, porque en realidad estoy diciendo Dios, del que todo nace para renacer y embellecerse en él, causa y origen de todo.












