viernes, 30 de octubre de 2026

30 de octubre de 2026. Viernes.
TEMBLOR Y AMOR EN MIS DEDOS

Dios está en la luz, alimentándola.  Casa Sacerdotal. Murcia.

-Celebro la luz, porque Dios la habita, también el silencio, por ser el lenguaje en el que él se dice, inspira, atrae, ama. Y dijo Dios: «Hágase la luz» (Gn. 1-3), y su Palabra se hizo luz, y desterró lo oscuro, e hizo posible el comienzo de la claridad y el gozo de los colores, y fue el principio de la vida. Y para dar sentido a esta vida, creó, a su imagen y semejanza, al ser humano, dotándolo con la centelleo de la inteligencia: la otra luz que ha hecho la historia, unas veces tan terrible, y, otras, tan hermosa. Cuando escribo luz, Diario, lo hago con temblor y amor en mis dedos, porque en realidad estoy diciendo Dios, del que todo nace para renacer y embellecerse en él, causa y origen de todo. 

jueves, 29 de octubre de 2026

29 de octubre de 2026. Jueves.
UN SILENCIO INMENSO

Al fondo, brilla una luz, la de la fe. Catedral. Murcia.

-Hoy es día de un silencio inmenso, en el que el creyente pueda rezar y el no creyente, reflexionar. El creyente elevará una oración a Aquel que está y se ofrece para dar consuelo a los que lloran y paz a los fallecidos; al Dios que, muriendo en una cruz, nos trajo, resucitado, la promesa de la vida eterna. Y, el no creyente, se preguntará por qué en este tiempo de progreso y prosperidad pueden ocurrir estas tragedias tan cruentas e inexplicables. Se trata, Diario, de llenar este silencio de fe y de preguntas, y hallar respuestas, que nos animen a seguir viviendo y soñando con un mundo mejor y menos adverso, en el que la belleza venza a la oscuridad y la fealdad de la tragedia. Paz para los fallecidos en la tragedia ferroviaria de Urda, Toledo, y consuelo para sus familiares. 

miércoles, 28 de octubre de 2026

28 de octubre de 2026. Miércoles.
EL PLANETA AZUL

Día de cielo azul, virginal. Casa Sacerdotal. Murcia.

-Es tan bello el azul, que hay días, como el de ayer, que parecen haberse prendado de él y llegan vistiendo de azul la esperanza y la vida. No hay color en el planeta Tierra que supere el azul, es el color de la pureza y de la esencia que la nutre. La Tierra es llamada el planeta azul. El ocre es el color del desierto, el azul el de los mares y los bosques, de todo lo que nace virginal y limpio. En el desierto se hace el silencio; en el mar y en los bosques, el susurro del viento y el hermoso acontecer de la  elevación espiritual y la purificación. El azul calma y da confianza, y favorece la meditación y la reflexión. Leonardo de Vinci y Rafael usaron el azul para pintar a la Virgen María, insinuando así su relación con la pureza y la divinidad. En los días de azul, Diario, la plegaria parece subir más serena y afectiva hasta el corazón de Dios, donde late y vive el Amor, que le hace existir

martes, 27 de octubre de 2026

27 de octubre de 2026. Martes.
PÉTALOS DE LUZ

Llora la naturaleza, en el jardín. Torre de la Horadada. Alicante.

-La risa vuela, el llanto, por el contrario, queda en las lágrimas, que, bajando por la ladera del rostro, se instalan, como recuerdo, en el pañuelo. El pañuelo es el huerto, la parcela, donde descansa el llanto y crece la melancolía. Reír es dejar caer pétalos de luz en la alegría; llorar es hacer que estos pétalos se sequen y caigan en el otoño de la nostalgia. José María de Pereda, novelista y político, dejó dicho: «Las lágrimas fueron puestas por Dios en los ojos para deshacer las penas del corazón». Las lágrimas saltan del corazón a los ojos y lo liberan de su tristeza: le abren, Diario, la posibilidad, liberadora, de la risa, que suele aletear en los labios. 

lunes, 26 de octubre de 2026

26 de octubre de 2026. Lunes.
SE CIERRA EL TELÓN

Atardecer, se cierra el día. Casa Sacerdotal. Murcia.

-El sol da en los cristales y me dice que él no se ha adelantado, que la razón de su presencia tan temprana es debido a que han cambiado la hora. Bostezo, me baño con su luz y alabo al Creador: ¡es tanta la belleza! El sábado fue un día feliz y laborioso para mí: tantas fueron las felicitaciones por mi cumpleaños, que se me iba el tiempo y no me daba abasto contestarlas. Creo haberlas contestado todas; pero si me falta alguna, desde aquí le doy las gracias y me cobijo bajo sus hermosos deseos de felicidad y que ésta dure muchos años. Yo sonreía. ¿Más años todavía?, me preguntaba. ¡Que ya voy por 93! E insistían: que haya más. Y aquí sigo, Diario, esperando a ver qué dicen Dios y los años, si me dan más vida o dicen: ¡Basta!, y, como la belleza de un libro leído, se cierra el telón, y finaliza la lectura. 

domingo, 25 de octubre de 2026

25 de octubre de 2026. Domingo.
GIRASOLES DE BELLEZA SIN IGUAL

Campo de girasoles, inclinados hacia el sol. : IA

-Hoy domingo, día del Señor, día que luce con luz propia en el cristiano. Es el día de Cristo, que por hacerse comida, se nos da en comunión. Cristo, en la eucaristía, se hace pan partido que se da para calmar toda necesidad –hambre– espiritual. La liturgia de este domingo nos revela que no se puede amar a Dios, sin amar al prójimo. El amor a Dios ha de tener su reflejo en el amor al hermano. La intensidad del amor a Dios, se manifiesta, no en decir «Señor, Señor», sino en el servicio al otro. Dar la mano al necesitado, al pobre, es dar la mano a Dios, que te mira en el desheredado, en el indigente. El mandamiento principal de la Ley, dice Jesús, es: «Amarás al Señor tu Dios…. y al prójimo como a ti mismo». (Mt 22:34-40). El amor a Dios y al prójimo brilla, Diario, como un campo de girasoles al sol; girasoles de belleza sin igual. 

sábado, 24 de octubre de 2026

24 de octubre de 2026. Sábado.
EL SOL HACE EL DÍA

Amanecer, claridad, nuevo día. Casa Sacerdotal. Murcia.

-Como los actores en una obra de teatro, el tiempo cambia: ayer, azul espléndido; hoy, gris borroso. El sol, de vez en vez, mete el arpa de su luz entre nube y nube y aparece, aunque con tibieza. Si el sol fuera humano, diría que con ansiedad, angustiado. Suele ocurrir lo mismo con nuestros sentimientos: unas veces son vuelo, aleteo, altura, y otras, caída en picado, derrumbe. Unas veces vivimos en positivo, y otras, nos cuesta mirarnos en el espejo de nosotros mismos; espejo que romperíamos. San Juan de la Cruz decía: «En la noche oscura, brilla la luz de la fe». La fe es la que, aunque haya nubes, no mata la claridad de la esperanza: es la mano entrañable que nos salva. Aunque haya nubes, Diario, el sol hace el día y la oscuridad, la noche. Ah, Diario, hoy es mi cumpleaños, que celebro con la ilusión de un niño. Los años, y pudiendo escribir, son la claridad de mi vida. Gracias, oh Dios, por la vida y por dejarme poder decir lo que pienso. Gracias por la libertad.

viernes, 23 de octubre de 2026

23 de octubre de 2026. Viernes.
EL CIELO DE LA BELLEZA

Bajo un cielo azul, un jazmín azul, en el jardín. Torre de la Horadada. Alicante

-Amanece. Un cielo purísimo, abierto, luminoso. Es como si la Virgen hubiera extendido su manto azul por el cielo de la belleza. El sol se pasea, señorial y centelleante, camino de su ocaso. Es la ley de la vida: todo nace, florece, da sus frutos, y, al final, fenece. Como un suspiro, como un soplo, dice la Escritura. La vida de las cosas es efímera, la noche y el día son un símil de lo que es la existencia. Solo Dios es eterno, se diga o se niegue. Él estaba antes de que existiesen las cosas, y seguirá estando cuando todo fenezca. Decía Octavio Paz, premio Nobel de Literatura: «Dios existe. Y si no existe, debería existir. Existe en cada uno de nosotros, como aspiración, como necesidad, y también como último fondo, intocable de nuestro ser». Dios, Diario, en la eternidad; o: Dios es la eternidad. 

jueves, 22 de octubre de 2026

22 de octubre de 2026. Jueves.
LA SÍLABA DE DIOS

El niño bendice, la madre contempla: F: La Verdad

-Hoy, fiesta en la Casa Sacerdotal y en el Seminario de San Fulgencio: la alegría nos da en los ojos, en los labios, en el corazón. Pongo atención y oigo mis latidos, son latidos de amor filial y reverente. Exultantes. Algo hermoso repica, volea campanas en el campanario de nuestras vidas. Nos visita la Fuente Santa de la que manó, sin romper el cristal de su pureza, el Hijo de Dios, nuestro Señor y Hermano, el que sonreía con los niños y daba esperanza a los pobres y lisiados. Antes, de estudiantes, la llamamos Señora de los Corazones, ahora, crecidos, Virgen de la Fuensanta, o manantial de luz y santidad. Nuestra ancianidad se apoya en su bastón maternal de gracia e intercesión, de gozo celeste y mano que, alargada, ayuda y bendice. María, Diario, es la sílaba de Dios que siempre habla de amor y donación: de cruz y resurrección. . 

miércoles, 21 de octubre de 2026

 21 de octubre de 2026. Miércoles.
 EL TÚNEL DEL MIEDO

Oscuridad y luz de luna, en el jardín. Torre de la Horadada. Alicante.

-Cerré los ojos y me invadió la oscuridad: entré en el túnel del miedo. Con la oscuridad, se nubla la visión y toma vida la duda del tacto, que se adelanta y, tocando, habla al paso que se va a dar. El tacto es la otra luz que nos queda para no llegar a la caída o tropezar con el obstáculo que la acechan. La ignorancia es la más trágica falta de luz de la vida. Una vida ignorante, es la primera y más grave limitación del ser humano. El delito, la humillación, la violencia, la traición, pueden ser consecuencia de la falta de una instrucción adecuada. Yo, cada día, pido por los niños del mundo que, debido a la pobreza, no tienen escuelas, ni maestros que les enseñen a vivir, a ser libres, a elevar su dignidad. Sin embargo, Diario, ser pobre, no tiene que ser sinónimo de analfabeto e indigno, de paria y deshecho, de ser nada. De estar humillado. 

martes, 20 de octubre de 2026

20 de octubre de 2026. Martes.
LA SONRISA DE UN NIÑO ENFERMO

La sonrisa de un niño enfermo, es un cielo nuevo que se abre. F: IA

-No hay nada que me conmueva tanto como la sonrisa de un niño enfermo. Son sonrisas como de cristal, como acuarelas hechas de ternura y belleza, en las que Dios pusiera su dedo de luz y consuelo. Dios está en el niño que sufre como en un sagrario de fragilidad, como si algo divino se pudiera romper, pero permaneciendo. En el niño enfermo, sonríe la esperanza de curar, y, en su sonrisa, esa esperanza se transmite a todos aquellos que desean su curación. A los padres y familiares de un niño enfermo, les diría, que estar enfermo no es un fin, es un eslabón más para que la ciencia encuentre tratamientos que puedan curar. La enfermedad de un hijo, puede hallar el remedio para que otros niños consigan sonreír sin enfermedad. Consolémonos eficazmente, Diario, pensando así. 

lunes, 19 de octubre de 2026

19 de octubre de 2026. Lunes.
Y LLUEVA AMOR

Papa León, celebrando misa tras la operación. Roma. F: IA

-Y la sonrisa del Papa volvió a Roma, y se llenó de paz la gran ciudad. Al Papa León le han extirpado un trozo de pulmón, pero ahí sigue: sonriendo esperanza y dando paz en sus saludos. Desde la humildad, como una lluvia lenta y festiva que cala, el saludado es más expresivo y riega más. Una tromba de agua destruye, una lluvia suave y casi bautismal riega, empapa, llega a las raíces. Una sonrisa humilde no hiere como una carcajada desmedida, solo bendice, y se hace grande cuando llega al alma. Una sonrisa de humildad es lo que necesita el mundo de las espadas y las miradas enfrentadas; un sonrisa, Diario, que abrace como la cruz del Calvario, y llueva amor. 

domingo, 18 de octubre de 2026

18 de octubre de 2026. Domingo.
ESPIGA COLMADA, EN EL TRIGAL

Día del Domund, una oración. F: IA

-Ha llegado el domingo y en mi corazón vuelan palomas, y el aleluya se hace cántico en mis ojos y en mis labios. Yo, que sufro las carencias de la ancianidad, en el domingo, me lleno de paz en el Señor y doy gracias. Reconozco que Dios me guía y me alienta con su gracia. Doy pasos en la fe. Hoy fiesta del Domund, el Evangelio se hace luz que parpadea en la vida de la humanidad. El lema de este año: «Uno en Cristo, unidos en la misión». La fe en Cristo es personal, íntima, esencial, consecuencia de una llamada, y lo que une es la misión, el darse, el colaborar para que el Evangelio, como un fuego espiritual que arde gracias a la oración y a la ayuda que prestamos, avance en el mundo. Seamos en nuestra vida un ejemplo de buenos ciudadanos, que dan al César lo que es del César y a Dios, lo que es de Dios. Seamos, Diario, espiga colmada, en el trigal de la Iglesia.

sábado, 17 de octubre de 2026

17 de octubre de 2026. Sábado.
EL MILAGRO DE LA LUZ
            
Temblor de la luz al amanecer. Casa Sacerdotal, Murcia

-Hoy, al ver de nuevo el milagro de la luz de amanecida, doy gracias y pido por los que no pueden ver la luz. Cuenta Lucas en su evangelio, que, yendo Jesús camino de Jericó, un ciego gritaba a su paso. Lo querían silenciar. Pero Jesús se detiene y le pregunta: «¿Qué quieres que haga por ti?» Él le responde: «¡Señor, que vea!». Jesús le dice: «Recobra la vista. Tu fe te ha salvado». (Lc 18: 35- 43) En ese momento recobró la vista y siguió a Jesús glorificando al Señor. Es lo que yo pido por los ciegos del mundo: «¡Señor, que veamos!» La fe y la oración son el camino hacia la luz. Ante todo, Diario, hacia la luz interior, en donde se realiza el milagro de la conversión. «¡Señor que, convertidos, veamos y nos incorporemos a la comunidad de tus discípulos! ¡Que hallemos en ti la alegría nuestra salvación!»  

viernes, 16 de octubre de 2026

16 de octubre de 2026. Viernes.
DIOS NO MALDICE

Cielo de llovizna, ayer mañana. Casa Sacerdotal. Murcia

-Ayer lloviznaba, suavemente, como si un hisopo asperjara bendiciones desde el cielo. La bendición baja desde lo alto y la acción de gracias que sale de la boca del bendecido, sube hacia el cielo como incienso quemado en un corazón satisfecho. El agua bendice, la sequía es una maldición bíblica. Pero no siempre la lluvia fue bendición, hubo veces que fue castigo, maldición. «Samuel invocó al Señor y el Señor envió aquel día truenos y lluvia; y todo el pueblo tuvo miedo del Señor y de Samuel». (S 12:18). Tener miedo; es decir, el pueblo respetó la voluntad de Dios y de Samuel, su enviado. Yo, sin embargo, veo siempre la lluvia como una bendición. Pues también se dice en la Escritura: «Yo daré la lluvia a su tiempo, lluvia de otoño y primavera». (Dt 11: 14). Dios, Diario, con la lluvia nos bendice, siempre; Dios no maldice.

jueves, 15 de octubre de 2026

15 de octubre de 2026. Jueves.
LA SONRISA Y LA ESPERANZA

Papa León XIV, entrando en el Gemelli. F: IA

-Noticia: el Papa León, con cáncer pulmonar. Y la sonrisa continuaba en sus labios como un aconteciendo de luz y esperanza. Dicen las crónicas que el Papa entró en el hospital «con paso ligero y sonriente». La sonrisa precedía a la enfermedad. Sonreír frente a la adversidad es un acto profundo de fe, que nace en el corazón y se hace visible en los labios, en los que aletea, como ave gozosa, la esperanza. Orar y pedir por algo o por alguien es poner la esperanza –y a Dios, si se es creyente– por delante de las palabras. Solía decir el Papa Francisco: «El optimismo defrauda, la esperanza, no». Y añadía: «No os dejéis robar la esperanza». El Papa León, con su sonrisa, ya ha dado el primer paso para ir venciendo a la enfermedad, instalada en sus pulmones. Dios, Diario, lo bendiga y lo libre de toda vacilación, y siga fiel a su sonrisa y a su fe en el Evangelio. 

miércoles, 14 de octubre de 2026

14 de octubre de 2026. Miércoles.
VOLANDO EN LAS ALAS DE UN LIBRO

En alas de un libro. F: IA

-Ayer soñaba, hoy escribo despierto, y pretendo salir ileso de lo que veo. ¡Hay tanta violencia en el mundo, consecuencia del gran desorden en el que se hallan envueltas muchas conciencias! Guerras reales y políticas, miradas que hieren como espinas de rosal, pobreza extrema, hambre, falta de escuelas y muchas aves de rapiña que esperan la carnaza: es el terror. No hay leyes, divinas o humanas, que no se quebranten, apenas se respeta la libertad y dignidad del otro, casi todo es chapotear como ranas en el barro y la ceniza de la indignidad. Pero, a pesar de todo, yo sigo creyendo en la esperanza. No todo está perdido, todavía hay un horizonte al que llegar, aunque sea volando en las alas de un libro o en el consejo de un buen amigo, sobre todo, si ese amigo es Dios. Y ahí sigo, Diario, silabeando la palabra esperanza, y volando.

martes, 13 de octubre de 2026

13 de octubre de 2026. Martes.
UN DESFILE DE PALOMAS

Palomas volando sobre Florencia. F: IA

-Ayer, día de la Hispanidad, soñaba yo y me parecía estar presenciando, no un desfile militar, sino un desfile de palomas con un ramo de olivo en sus picos, pidiendo la paz. Iban todas uniformadas de palomas, y cantaban himnos a la libertad. Era como celebrar la Navidad: «Gloria a Dios en las alturas, y paz en la tierra a los hombres que ama el Señor», decían. Ha sido, Diario, un sueño de paz y de amor, y de libertad, en el que la humanidad se abrazaba y dejaba lugar a una nueva era: la del silencio de las armas y el vuelo sin fin de la paloma de Picasso. Al despertar, he pensado: ¿y si mi sueño se hiciera realidad?

lunes, 12 de octubre de 2026

12 de octubre de 2026. Lunes.
VIRGEN DEL PILAR

Virgen del Pilar, Zaragoza. España. 

-Subida a su pedestal, la Virgen María es el faro de España, a la que ilumina y guía, cuando España se deja. Desde Zaragoza irradia luz, esperanza, delicada compañía, maternidad sin ataduras, solemnidad asequible, cercana. Ella, con su hijo en brazos, lo va dando como evangelio que salva y libera. La Virgen del Pilar, patrona de este territorio, llamado España, es, se dice en la oración de la eucaristía: «Fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor». Y en el salmo: «El Señor me ha coronado, sobre la columna me ha exaltado». (Sal 26, 1-3) Y aquí está, como pilastra que sostiene el templo de nuestra fe, y la de aquellos pueblos que nacieron a la fe por medio de su protección. Pidamos a la Virgen del Pilar
, Diario, que libre a España de sus errores, propague la verdad, eleve nivel ético y moral de ciudadanos  y gobernantes, y que enardezca a los débiles, y que a los buenos los haga santos, anónimos, de los que andan por el mundo sin corona, pero consagrando lo que tocan. Amén. 

domingo, 11 de octubre de 2026

11 de octubre de 2026. Domingo.
CERCADOS POR UN ANILLO DE AMOR

Ciudad subterránea. de Derinkuyu. Capadocia. Turquía.

-Hoy domingo, recordamos: Cristo vence a la muere, sin ruido de sables, solo con la fuerza del Espíritu que lo habitaba. Dios, que estaba en el mundo, no era de este mundo: él vivía en el Amor de la Trinidad, pero dándose a este mundo. Se daba como se da una mirada, un silencio, sin aspavientos: se dio en la cruz. En la cruz dio su sangre de hombre y, en el sepulcro, nos dijo que era Dios, resucitando. Como el dedo cercado por un anillo de amor, el cristiano se siente rodeado de la presencia amorosa de Dios. Es la razón por la que, confiados, podemos decir con el salmo: «Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo». (Sal 1). Jesús es, Diario, nuestro banquete, vivamos y celebremos poder sentarnos a su mesa.