27 de marzo de 2026. Viernes.
NUESTRA SEÑORA DEL DOLOR
NUESTRA SEÑORA DEL DOLOR
| María del Dolor, Murcia. |
-Cojo mi dolor, lo envuelvo en una oración –sus alas– y lo echo al aire, quizá, en un vuelo de luz, llegue al cielo. Todo dolor es una astilla de cruz que te ha venido desde el cielo para tu glorificación. Duele la cruz, tanto como los clavos que taladraron las manos de Cristo. Una espina en el pie duele; mucho más en la cabeza, en la que Jesús soportó varios de su aguijones. La rosa, en el jardín, se libra de las espinas del rosal; la cabeza de Jesús, la rosa más bella del jardín humano, fue taladrada por todas las espinar del rosal del mundo. Todos los odios dieron en Él, hiriéndolo de muerte. «Varón de dolores», llamó Isaías, Diario, a Jesús, ya que en él dieron todos nuestros delitos, como una diana en la que dieran todas las flechas.