viernes, 31 de julio de 2026

31 de julio de 2026. Viernes.
ABRACÉ EL TRONCO DE UN OLIVO

Abrazo al olivo en el jardín. Casa Sacerdotal. Murcia
-Ayer, al llegar a Casa, todo fueron saludos y algún abrazo, yo, por mi parte, abracé el tronco de un olivo del jardín. Dar abrazos es síntoma de salud espiritual, aunque flaqueen y duden las piernas, que no saben abrazar. Las piernas andan, los brazos abrazan, como la lengua habla y el oído escucha: con pinganillo, o audífono, pero escucha. En la vejez, todo se va averiando, como la comida en el frigorífico, si está apagado. Entre tanto, España arde, ¿también envejecida? No, por algo peor que la vejez: el abandono, la desidia, la indolencia de las administraciones. Culparse unos a otros no es hacer, es deshacer, es descoser lo cosido. Yo pido a Dios, Diario, que arregle el corazón de los que gobiernan y se den abrazos y dejen las coces para las bestias. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario