17
de agosto de 2026.
Lunes.
COMO LA LUCIÉRNAGA, DAR LUZ
COMO LA LUCIÉRNAGA, DAR LUZ
-Agosto se nos está yendo, como si volaran aves de nuestras manos abiertas. Los latidos de nuestro corazón vuelan con ellas; las aves, sin embargo, pueden volver al sitio de donde partieron, los latidos del corazón idos, no. Pero lo maravilloso es que los latidos que se van, son sustituidos por otros, como si fueran el tictac de un reloj, que marca la hora y cuenta el tiempo, y se renueva sin descanso. Entre tanto, contemplo el mar, me asombro de la luz, de las hortensias del ardín, de las palabras que escribo, de los silencios que se me revelan sonoros –los silencios de Dios–, y, con Confucio, digo: «Compro arroz para vivir y flores para tener algo por lo que vivir». El arroz nos da vida, y las flores, Diario, nos hacen ser, soñar, volar, y, como la luciérnaga, dar luz, aunque sea poca, a quien nos la pide en la oscuridad, en la necesidad. Ser esperanza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario