29 de agosto de 2026. Sábado.
LOS SABADOS SABEN A AZUL
| Cielo gris, nuboso. Torre de la Horaradda, Alicante. |
-Ayer vierness amaneció un día gris, como con una mantilla de duelo en la cabeza. Amenazaba lluvia. Pero los sábados saben a azul, a pureza, a luz; ayer, sin embargo, se vistió de sayal triste, enlutado. El sol se cubrió con atuendo de sombras. El sábadom, sin embargo, es el día de María, la madre de Jesús. Y el cielo se ha vestido de azul, puro, sin mancha, inmaculado. El sábado y María, de la que dijo San Agustín –cuya fiesta celebramos ayer–: «María es dichosa porque escuchó la palabra de Dios y la cumplió», nos invitan, Diario, a oír y cumplir la palabra de Dios, hacerla carne de nuestra carne, guía luminosa para nuestros pasos, caudal de sabiduría para nuestra mente y nuestro corazón: redención.
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