2 de agosto de 2026. Domingo.
ABRAZOS EN LAS MANOS
ABRAZOS EN LAS MANOS
-Digo domingo y en mi
boca nace una alabanza. Al decir domingo se transforma todo en resurrección, en
esperanza, en libertad. El domingo es Jesucristo abierto al mundo, para darse
gratis. El domingo celebramos el pan de la fraternidad y de la esperanza; el
pan que recibimos en la eucaristía se hace oración y nos une para pedir que
desaparezca en nosotros todo aquello que causa sufrimiento y pena, como las
guerras, el hambre, la injusticias, la soledad. Es pan que se multiplica para
que llegue a cualquier boca y que con él se logre el amor, la comprensión, la
hermosa y fecunda hazaña de vivir en paz, como hermanos, sin ira en los ojos y
abrazos en las manos. Digo domingo y la boca se me llena de himnos que cantan a
Dios, que es Padre, comunión en Jesucristo, y aliento en el Espíritu Santo. El
cielo, Diario, baja y se hace amor en ti y en mí.
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