martes, 18 de agosto de 2026

18 de agosto de 2026. Martes.
EL MÁRMOL NO SONRÍE

La rosa sonríe, da felicidad en el jardín. Torre de la Horadada. Alicante.

-La luz del amanecer me da en los labios, la beso, y me llena la boca de bendiciones. Bendecir es más saludable que maldecir; la maldición se viste de acritud, de aspereza, y oscurece el paisaje de la cara, lo priva de sonrisas y de gestos amables, lo endurece. El mármol no sonríe, un niño sin ínfulas de piedra, sí ríe y retoza con su risa. El ser humano juega con el odio y lo hace anatema, que le estalla en la boca, en forma de maldición. Prefiere bendecir, Diario, e imitar a Jesús de Nazaret, que en la boca y en sus manos solo cabían bendiciones, que curaban y daban alegrías. La bendición redime.

lunes, 17 de agosto de 2026

17 de agosto de 2026. Lunes.
COMO LA LUCIÉRNAGA, DAR LUZ

Pequeña luz en la mina. Cracovia, Polonia.

-Agosto se nos está yendo, como si volaran aves de nuestras manos abiertas. Los latidos de nuestro corazón vuelan con ellas; las aves, sin embargo, pueden volver al sitio de donde partieron, los latidos del corazón idos, no. Pero lo maravilloso es que los latidos que se van, son sustituidos por otros, como si fueran el tictac de un reloj, que marca la hora y cuenta el tiempo, y se renueva sin descanso. Entre tanto, contemplo el mar, me asombro de la luz, de las hortensias del ardín, de las palabras que escribo, de los silencios que se me revelan sonoros –los silencios de Dios–, y, con Confucio, digo: «Compro arroz para vivir y flores para tener algo por lo que vivir». El arroz nos da vida, y las flores, Diario, nos hacen ser, soñar, volar, y, como la luciérnaga, dar luz, aunque sea poca, a quien nos la pide en la oscuridad, en la necesidad. Ser esperanza. 

domingo, 16 de agosto de 2026

16 de agosto de 2026. Domingo.
LO QUE NO SE COMPARTE, NO SE TIENE

Cielo azul turquesa, luminoso. Salinas de S. Pedro. Murcia

-La Virgen de agosto, la de la Asunción, ha dejado un cielo azul turquesa espléndido, luminoso, adornado con pequeñas nubecillas blancas, que lo aniñan y dulcifican, lo humanizan. Los creyentes cristianos nos reunimos los domingos alrededor del sepulcro vacío y celebramos la resurrección del Señor, el que diera de comer a las multitudes y calmara las iras del mar. La iglesia está llamada a ser comunidad universal. «Dios quiere que todos los pueblos se salven, y lleguen al conocimiento de a verdad». La iglesia es, siguiendo la doctrina de San Pablo II, «camino hacia el hombre». La iglesia no se encierra en nada ni en nadie. Dios es tan inmenso, tan grande, que si no se comparte, no se tiene. Si lo compartimos con otros, es signo de que Dios está con nosotros. Dice el salmo: «Oh, Dios, que todos los pueblos te alaben». Todos los pueblos llamados, Diario, a la tarea de alabar y bendecir a Dios. Todos. 

sábado, 15 de agosto de 2026

15 de agosto de 2026. Sábado.
Y LA ASCENDIÓ AL CIELO

Ascendida alcielo.  F: Prensa,

-La Asunción de la Virgen: el júbilo y la alegría dan en mi boca y me la llenan de felicidad, de alabanza, de veneración. María ascendida, llevada a los cielos en cuerpo y alma: Dios colocó junto a sí a la flor más bella del jardín de la creación. Dios ideó la belleza y la plasmó en María, belleza que ella trasmitió a su Hijo Jesús, el que amó hasta morir en la cruz por amor. La belleza de la cruz. Dios puso todo su amor y toda su invención en María, y, acaba su misión en la tierra, quiso recuperar ese amor que él había creado, puro, limpio, inmaculado, amor de «hágase en mí tu palabra», amor de amamantar al Hijo, y la ascendió al cielo, donde la coronó de gloria y esplendor, y donde la cantaron y siguen celebrando los ángeles. Celebramos la Asunción, pero sobre todo, Diario, celebramos a María en su destino de plenitud y perfecta configuración con Cristo resucitado. Cristo ascendió, María es ascendida, y el cielo la recibe extasiado, tabién celebrativo. 

viernes, 14 de agosto de 2026

14 de agosto de 2026. Viernes.
LA PALOMA DEL FIN DE SEMANA

Ángeles con alas, no vuelan, quedan para siempre en la piedra. Croacia.

-Corrió su cortina de sombra la luna y el sol salió jubiloso, servicial, a recorrer su camino de luz y vida. Anteayer. Y ya estamos a un paso del fin de semana, tan ansiado y celebrado. Como el sol, el fin de semana se abre feliz, con los pies pisando la arena de la playa o soñando vuelos imposibles. Demasiadas veces la paloma del fin de semana vuela con alas de ficticia e impostada felicidad. En todo caso, si logramos ser felices un fin de semana, dura lo que tardamos en pestañear o en sonreír de compromiso. Y es que todo en la vida pasa a la velocidad de luz; unas veces pasa dejando huella, otras, ni eso, como si una mano invisible fuera borrando lo que escribimos en la pizarra del recuerdo. Y es que todo se pierde, Diario, menos la esperanza. Dios luce en lo alto, siempre. En él no hay eclipses. 

jueves, 13 de agosto de 2026

13 de agosto de 2026. Jueves.
EL POEMA DE LO INABARCABLE

La luna hoy, puede con el sol, ambos belleza de los cielos.
Torre de la Horadada. Alicante.

-Y pasó el eclipse: hubo unos momentos –¿dos  minutos, tres?– en los que la luna pudo con el sol. La hormiga del espacio pudo con el gigante que nos enciende el cielo cada día, y orquesta con su luz la alegría de vivir. Un eclipse nos habla de la grandeza y la belleza de lo pequeño, de la enorme dimensión de un átomo o una molécula. De la “partícula de Dios”, llamado así al Boston de Higgs. Nos quedamos con el recuerdo de una visión espectacular, imborrable. Un científico ha dicho que es «el espectáculo más bello. No hay nada que lo supere». Dios creó la belleza y la dejó ir por el universo, como se deja volar un ave o se escribe un poema de amor. Es, Diario, el poema de lo inabarcable, de lo inesperado, de lo sorpresivo. 

miércoles, 12 de agosto de 2026

12 de agosto de 2026. Miércoles.
ECLIPSE, EMBELLECER LA OSCURIDAD

Eclipse total, embellece la oscuridad. F:  Prensa.

-Arden los bosques y el sol se oculta, tapándose los ojos quizás para no ver tanto desastre, tanta ruina. Guerras, terremotos, invasiones…La luz primera, la que hizo el Creador antes de nada, la que daba color a las cosas, se oculta tras la sombra de la luna. La humildad del sol, deja por unos instantes que la pequeñez de la luna apague su lámpara excelsa que ilumina la tierra. El sol nos da la luz; la luna, nos da lo único que posee: la oscuridad, en la que vive la noche. El sol nos despierta a la contemplación de la belleza, y la luna, al examen de nuestra vida interior. En la creación, todo es belleza, lo mismo la luz que lo que tiene capacidad de apagar esa luz: todo es inspiración, lugar de asombro, fascinación. Un eclipse, sin duda, Diario, embellece la oscuridad: el Creador lo ha hecho todo bien. 

martes, 11 de agosto de 2026

11 de agosto de 2026. Martes.
AUNQUE SEA LLORANDO

Suena el violonchelo, calla la orquesta. F: Prensa.

-Sonreír, aunque sea llorando, es un aliciente en el vivir, a veces monótono, de cada día. La sonrisa ilumina el llanto y lo hace humano, le quita dramatismo. No es sonreír por no llorar; es sonreír aun con el llanto en los ojos. Los ojos lloran, la boca sonríe: es la sublimación del ser humano en la sonrisa. La sonrisa es el verso liberador de la risa, es la poesía que encierra el aleteo del poema de la vida. El humano es el único ser de la creación que expresa su contento en diversas tonalidades. Una alegría extrema, la carcajada con platillos y trompetas; una alegría discreta, la risa solo melódica, como un solo de violonchelo; y la de menor intensidad, la sonrisa, como un solo de violín o brisa ligera llegada del mar. Sonreír, aunque sea llorando, Diario, es una bendición de Dios, expresada y hecha verso en los labios, apenas abiertos, liberando una melodía. 

lunes, 10 de agosto de 2026

10 de agosto de 2026. Lunes.
REZAR ES DESPERTAR ASOMBROS

Despertando asombros, Mar Menor. F: Vegamedia. 

-Rezar es despertar asombros quizás dormidos, como el de dar gracias por la vida y el amanecer, por la luz, y en ella, por el poder abrirse al fulgor y a la esperanza. La esperanza es el don por el que nunca nos sentimos vencidos, y por el que pensamos que, ante el mar embravecido de la vida, siempre hay una tabla que nos puede salvar. Rezar es poner palabras en hilera, que, como la escala de Jacob, ascienden hasta el cielo y dan en el corazón de Dios, donde todo es amor. Mientras se reza, Diario, Dios acude a tu lengua y en ella se hace palabra en la que habita, y paz, y abrazo, y ternura que se da: comunión. 

domingo, 9 de agosto de 2026

9 de agosto de 2026. Domingo.
EN LA BOCA, PALOMAS DE PAZ 

En la boca, palomas de la paz. Casa Sacerdotal. Murcia

-Domingo, y hay palomas de paz en la boca para hacer la alabanza del Señor. Palomas de silencio, que aletean ante el susurro de la presencia del Señor. Elías, huyendo del pueblo que asesina a profetas, se refugia en el monte Horeb. Y allí tiene una visión: se le anuncia que va a pasar el Señor. Y comprueba que no está en el viento huracanado de la soberbia,  ni en el terremoto de la guerra, ni en el fuego de la injusticia y la pobreza; después oyó un susurro, como el de la humildad en oración, y allí estaba Dios. Y es que la presencia de Dios «es callada y pacífica». Se halla primero en el corazón, y luego pasa, sin ruido, a los sentidos, donde su presencia redentora y festiva, se celebra, Diario, con aleluyas y la música sinfónica de la acción de gracias y la adoración.

sábado, 8 de agosto de 2026

de agosto de 2026. Sábado.
MARÍA, POESÍA

La Inmaculada, poesía de Dios. F: Prensa.

-Hoy sábado, todo sabe a azul, a pureza, a sabiduría, a protección divina, sabe a María Virgen, inmaculada y madre, regalo del cielo que intercede por la humanidad. El domingo es el día del Señor, el día en el que resucitó Jesús; el sábado es el día de María: atrio o pórtico gozoso que da paso al día de la fe, de la esperanza, del Amor resucitado. María es la alegría que precede al aleluya del domingo, llenándolo de fiesta, de sonrisas, de celebración. Me gustaría saber, cómo se recogería el cielo cuando María hiciera oración, qué ensimismamiento, qué discreción: se llenaría de ternura todo el cielo, con Dios escuchando y elogiando la humildad de la que sería Madre de Su Hijo. Dios, Diario, celebrando, en María, la poesía que llegaba, en las palabras de su oración, desde la tierra. 

viernes, 7 de agosto de 2026

7 de agosto de 2026. Viernes.
VER LA LUZ AUTÉNTICA

Jesús, luz de luz. F: Prensa.

-«Transfigúranos, Señor», cantábamos ayer, al despuntar el día, en el himno de Laudes. Celebraba la Iglesia la Transfiguración de Jesús, ante sus discípulos, en el monte Tabor.. El rostro de Jesús se puso «resplandeciente como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como el sol». (Mt 17:1-9) En Cristo todo es luz, claridad, llama que arde sin quemar, fogonazo divino que colma los sentidos. La respuesta de la Iglesia es espontánea y lógica: «Tu luz, Señor, nos haga ver la luz». Es  una súplica de quien se sabe en tinieblas, de quien cree ver sin ver, de quien necesita una luz distinta de la del mundo, sin perderse en los oscuridad de la mentira para andar por la verdad, ni tropezar, Diario, en el acoso de la vanidad. Tu luz, Señor, para ver la Luz auténtica del Amor de Dios. 

jueves, 6 de agosto de 2026

6 de agosto de 2026. Jueves.
EL BOTIJO Y LA HIGUERA

La higuera, la sombra.  Falta el bottjo. F: Prensa.

-Cojo el día, lo visto de sol y se llena de calor. Y el mundo, dentro de ese calor de horno, con síntomas de asfixia. Sin embargo, el calor no impide vivir, soñar y escribir, como si estuviera con el botijo, a la sombra de una higuera. Ya sé que no es lo mismo la pluma que el martillo en la fragua, pero, con imaginación, cualquier calor o frío se soporta. Ah, el botijo y la higuera, con algún pájaro revoloteando entre las ramas, qué buena manera de contener el calor: un frigorífero natural. En mi niñez no había ni frigoríficos ni ventiladores que aliviaran del calor, y, sin embargo, vivíamos y salíamos adelante. Por las mañanas, Diario, pido por los enfermos, por los obreros, por los niños y por los que tienen donde cobijarse, pido por lo frágil del mundo. No los deje de tu mano, oh Dios.

miércoles, 5 de agosto de 2026

5 de agosto de 2026. Miércoles.
LLORABAN MIS PALABRAS

Cincuenta mil emigrantes entran en Ceuta. F: Prensa.

-Lloraban mis palabras y las ponía a pensar en la situación que se ha creado en Ceuta, con la avalancha de miles de emigrantes lanzándose al agua para llegar a España y poder así seguir viviendo. Tan poderoso es el hambre y la pobreza, y la natural aspiración a vivir mejor y en libertad. No sé quién mueve a estas masas, si políticos o mafias, si reyes o ricachos, lo que sí sé es que están en el camino del mal: por no practicar la justicia. Ya dijo San Agustín: «Si quitamos la justicia de los gobiernos, ¿en qué se convierten sino en bandas de delincuentes a gran escala?». Sin justicia, no hay verdad, ni convivencia, ni abrazos, ni progreso, ni sociedad, solo desorden, y no temer a nada, ni si siquiera a la muerte. Estos envilecidos traficantes de vidas, no solo no dan un vaso de agua al sediento, sino que, con el agua. Diario, le quitan el vaso, y los dejan perdidos en el camino de la desesperación, y la angustia. 

martes, 4 de agosto de 2026

4 de agosto de 2026. Martes.
PARAGUAS DE SU BONDAD

El terremoto de la rosa, morir. Torre de la Horadada. Alicante.

-Andaba yo ayer en el ordenador sacándole palabras de vida y alabanza, cuando sonó la tierra y todo empezó a oscilar, unos segundos, pero inquietantes, dejando crujidos y un poco de pavor en mí. Hace unos ochenta años que no sentía bajo mis pies un rumor tan extraño y poderoso. Primero pensé en un mareo, luego supe que había sido un terremoto. Y me vinieron a la mente, grandes terremotos, como el de Venezuela o los del  Japón, donde todo es destrucción y caos. Y le he pedido a Dios, que nos libre y libre al mundo de tan terribles y devastadores catástrofes, que nos proteja, Diario, con el paraguas de su bondad. 

lunes, 3 de agosto de 2026

3 de agosto de 2026. Lunes.
LA VIDA ES UNA OBRA DE TEATRO

Ruinas del teatro de Priene. Jonia. Turquía. 

-Doy un paso y me tropiezo con un nuevo lunes, puerta abierta a una nueva y espero que fecunda semana. Cada lunes se levanta el telón, se ilumina el escenario y empieza a llenarse de personajes que interpretan la comedia o el drama de la vida. Si comedia, sonrisas; si drama, lágrimas y, en casos, tragedia y desesperación. Como dijo Charles Chaplin: «La vida es una obra de teatro que no permite ensayos», se va haciendo según se vive, con errores y logros, con sonrisas y lamentos y, a veces, con aplausos, pero acabando siempre en llanto: volvemos al polvo del que se nos hizo. Mas polvo con el soplo de Dios, que nos dio vida; soplo que vuelve a Dios, haciéndose nueva vida en Dios. Lo que es de Dios, vuelve a Dios, y en Dios, Diario, se abre un nuevo telón: el del alma, recreándose junto al amor de Dios. 

domingo, 2 de agosto de 2026

2 de agosto de 2026. Domingo.
ABRAZOS EN LAS MANOS  
 
Pan, que será eucaristía. San Blas. La Ribera. Murcia.

-Digo domingo y en mi boca nace una alabanza. Al decir domingo se transforma todo en resurrección, en esperanza, en libertad. El domingo es Jesucristo abierto al mundo, para darse gratis. El domingo celebramos el pan de la fraternidad y de la esperanza; el pan que recibimos en la eucaristía se hace oración y nos une para pedir que desaparezca en nosotros todo aquello que causa sufrimiento y pena, como las guerras, el hambre, la injusticias, la soledad. Es pan que se multiplica para que llegue a cualquier boca y que con él se logre el amor, la comprensión, la hermosa y fecunda hazaña de vivir en paz, como hermanos, sin ira en los ojos y abrazos en las manos. Digo domingo y la boca se me llena de himnos que cantan a Dios, que es Padre, comunión en Jesucristo, y aliento en el Espíritu Santo. El cielo, Diario, baja y se hace amor en ti y en mí. 

sábado, 1 de agosto de 2026

1 de agosto de 2026. Sábado.
EL AROMA Y EL SILENCIO DE DIOS

Como la palabra, vilanos volando. F: Prensa.
 
-Se abre el libro de agosto, y hoy, día primero, empiezo a leer. La primera página habla de amistad, de luz, de alabanza, página que suscribo. Porque en cada cosa, surge el aroma y el silencio de Dios, que, sin hablar, dicen, inspiran, responden a mi alabanza. Alabanza es decir con aliento musical aquello que se alaba. La alabanza forma parte de la inmensa y cada día más extensa sinfonía de la creación, y con aroma del Creador al fondo.Todo lo que vemos, celebramos, amamos, nace de la Palabra de Dios, que se hizo hombre y habitó entre nosotros, y cargando con nuestros deslices y yerros, los subió con él a la cruz y allí los dejó clavados. Él, la Palabra de Dios, resucitó, pero los errores quedaron allí ensartados y lavados, para siempre. Agosto, Diario, nueva página escrita para Dios y echada a volar con alas de misericordia: en algún lugar caerá y -quizá- dé fruto. 

viernes, 31 de julio de 2026

31 de julio de 2026. Viernes.
ABRACÉ EL TRONCO DE UN OLIVO

Abrazo al olivo en el jardín. Casa Sacerdotal. Murcia
-Ayer, al llegar a Casa, todo fueron saludos y algún abrazo, yo, por mi parte, abracé el tronco de un olivo del jardín. Dar abrazos es síntoma de salud espiritual, aunque flaqueen y duden las piernas, que no saben abrazar. Las piernas andan, los brazos abrazan, como la lengua habla y el oído escucha: con pinganillo, o audífono, pero escucha. En la vejez, todo se va averiando, como la comida en el frigorífico, si está apagado. Entre tanto, España arde, ¿también envejecida? No, por algo peor que la vejez: el abandono, la desidia, la indolencia de las administraciones. Culparse unos a otros no es hacer, es deshacer, es descoser lo cosido. Yo pido a Dios, Diario, que arregle el corazón de los que gobiernan y se den abrazos y dejen las coces para las bestias. 

jueves, 30 de julio de 2026

30 de julio de 2026. Jueves.
EL LIBRO DE LAS VACACIONES

Cigüeñela, en las Salinas. San Pedro del Pinatar.

-Finalizada la lectura del libro de las vacaciones, lo devuelvo a la estantería, y sigo con la lectura de la historia de cada día en la Casa Sacerdotal. Hermoso y relajante el libro del mar y sus notas a pie de página, donde vuelan gaviotas y dicen su belleza flamencos, avocetas, cigüeñuelas…, dunas, pinares. Es un bañarse en la belleza, y además, lo más entrañable y bello de todo, con la familia. Pero en la vida no hay nada que nazca sin un final, no necesariamente trágico, pero final, con alguna lágrima, envuelta en una amplia sonrisa. Ayer acabaron mis vacaciones (corporales, no espirituales), y ya estoy en casa, con mis compañeros de viaje, mis otros ancianos y amigos. Las palabras me esperan en el ordenador, para sacarlas de él y ponerlas en circulación; ellas son mi alegría y la de los que me leen, tan pocos, que me invitan a seguir escribiendo, indomable. Sé que Dios me lee, y le gusta –creo–  mi alabanza que llega hasta él, y le hace sonreír. Y yo, Diario, sonrío con él.