sábado, 28 de febrero de 2026

28 de febrero de 2026. Sábado.
SE NOS MARCHITA FEBRERO

Rosa a punto de marchitarse,  en el jardín. 
Torre de la Horadada, Alicante. 

-Como rosa en el jardín, se nos marchita febrero. Solo que, fenecida una rosa, el jardín alumbra otra. Distinta, pero tan hermosa como la anterior. El tiempo pasa; pero yéndose, queda, como los latidos del corazón. Tras un latido ido, queda el siguiente, que es vida como el anterior. En el tiempo todo es vida; vida sucediéndose a sí misma. Cada instante de nuestra vida es único, irrepetible, vivamos intensamente ese instante. En un momento malo, recordemos los momentos buenos y así borremos de nuestras vidas lo que nos entristece y destruye. Que nadie nos borre la sonrisa, por el don de haber vivido. En este día de cuaresma, sea nuestra plegaria agradecida y positiva. Devolvamos a Cristo en la cruz, Diario, lo que él nos ha regalado: la vida. 

viernes, 27 de febrero de 2026

27 de febrero de 2026. Viernes.
BENDECIR, ALEGRA LA BOCA

La lluvia, bendición. Torre de la Horadada. Alicante.

-Si bendigo, tras dar en aquel a quien va dirigida la bendición, vuelve a mí, como un celestial bumerán. El cristiano debiera bendecir siempre, no tiene razones para maldecir. En el camino de Dios, las maldiciones se orillan, quedan relegadas en el vocabulario cotidiano. Bendecir, alegra la boca; maldecir, la entristece. La bendición que se da, acerca a Dios. Bendecir es tener a Dios en la boca y darlo, iluminando. La bendición descubre lo bello que hay en uno y lo trasmite al ser que es bendecido. La bendición llena la boca de Dios, que, como una oración, se da a quien es bendecido. Dice san Agustín que en la bendición  –en la caridad– se halla la holgura y en la maldición –en el odio– la estrechez, la escasez, la miseria. Bendice, Diario, y en la bendición que das, serás consagrado: sabrás que Dios está en ti. 

jueves, 26 de febrero de 2026

26 de febrero de 2026. Jueves.
FUENTE SANTA

Fuensanta, Patrona de Murcia.  FotVi.

-Decir María es decir gracia, bendición, maternidad virginal. Se la invoca y se la venera con nombres tan reveladores, entre otros muchos, como Fuensanta, Consolación, Piedad. Ella es la Fuente Santa que visitará la huerta como riego espiritual que haga florecer, como árbol del bien, la fe que esta tierra atesora. Desde el 20 de abril hasta el 14 de junio recorrerá los lugares donde ella es venerada, celebrada, querida. Se oirán vivas y habrá lágrimas, e invocaciones apresuradas, y el milagro llenará de consuelo el alma de algún penitente. En el himno se dice: «Eres Fuensanta el consuelo / de este murciano jardín: / oración que sube al cielo / pasa por tu camarín». Ella no puede, pero intercede ante su Hijo y éste le concede lo que ella le pide. Es, Diario, la fe del murciano; es nuestra fe. 

miércoles, 25 de febrero de 2026

25 de febrero de 2026. Miércoles.
TORPE VANIDAD

No hablaba, escribía. P: Zacarías Cerezo

-Hablar por hablar es torpe vanidad, dice el Eclesiastés; hablar con sentido, por tanto, es virtud. La palabra es el don recibido por el que nos expresamos para entendernos, y amarnos. La necedad suele abundar en palabras que, aunque se vistan de chascarrillo, son indiscreción, impertinencia. Prefiero un silencio melodioso, envolvente, a palabras vacías y sin juicio. No es lo mismo una palabra hueca y vana que una palabra ingeniosa. Como la frase caótica y cargada de sentido surrealista de Salvador Dalí: «La belleza debería ser comestible…, o no ser». ¡Es tan hermoso hablar poco y hacer mucho! Dios, que, diciendo solo lo necesario, en seis días hizo el mundo. « ¡Hágase!», decía, y las cosas iban saliendo de sus palabras prodigiosamente. Con la palabra de Dios, Diario, la luz primera se iba consolidando. 

martes, 24 de febrero de 2026

24 de febrero de 2026. Martes.
ABRIR LA PUERTA A LA CLARIDAD

Disfrutando la luz, amanecer. Casa Sacerdotal. Murcia.

-Un argumento muy simple: amo a Dios porque es Luz. Y Luz que no se extingue. Cuando muera, deseo ver luz y no oscuridad y nada. Como el ciego del evangelio, diré: «¡Señor, que vea!», y me cercará y me amará la Luz. Dios que es Amor, también es Luz; Luz que ama. Decía san Agustín en La ciudad de Dios, que la razón nos puede llevar a la fe, pero la fe ilumina a la razón. Es, señala el santo, como encender una luz en una habitación oscura: «la luz revela lo que antes estaba oculto». Lleno de fe pedía: «Dios mío, sé que darás luz a mis tinieblas». Y es que la luz simboliza la verdad, el conocimiento y la salvación. Tener fe en Dios, Diario, es abrir la puerta a la Claridad absoluta. 

lunes, 23 de febrero de 2026

23 de febrero de 2026. Lunes                                 
SE MUEVE EL PAISAJE

Luz y sombras: invierno. Murcia.

-Como amo la sombra igual que la luz, me pongo bajo un árbol para tomar el sol a la sombra. Sus rayos cabrillean por entre las ramas: se mueve el paisaje. Una paloma, bajo un cielo azul intenso, coge con el pico un filamento –acícula– de pino: está componiendo su nido, filamento a filamento, verso a verso, como un poema: prepara el bello poema de la maternidad. El invierno –belleza íntima, recóndita, nevada– con sus días de lluvia, borrascas y frío, nos recuerda que aún no ha pasado su ciclo. Como las palomas engendran pichones, el invierno engendra a la primavera; las dos estaciones se dan la mano y embellecen lo bello. El invierno es flor; la primavera, hoja, que viste el paisaje de verdor. Cambian los pinceles, pero no la belleza. Dios, Diario, hace las cosas bien. 

domingo, 22 de febrero de 2026

22 de febrero de 2026. Domingo.
ADMITIDOS A SU AMISTAD

Jesús azotado por nuestro amor. Cracovia. Polonia.

-Primer domingo de cuaresma en el que Dios nos dice: «Me invocará y lo escucharé». (Sal 90:15) Dios nos invita a hablar en libertad, como un padre que te echa el brazo por el hombro, y te dice: «Hijo, dime, ¿qué te sucede?» Dios, que nos ve cabizbajos, tristes, agobiados por nuestros pecados, nos invita a hablar: «Dime, te escucho». Y le contamos nuestras miserias, nuestras infidelidades, nuestro mal, y Él nos responde con el perdón y la misericordia. Y con su piedad, su benevolencia, nos devuelve «la alegría de su salvación». El hombre es, como dice la Escritura,  un poco de arcilla y un soplo de Dios; soplo que dio vida a esa arcilla. Y Dios no quiere que se pierda aquello que hizo con tanto amor. «Ven, hablemos», y Él en la cruz, y nosotros mirándole, hablamos, y Él con dolor y nosotros con lágrimas en los ojos, Diario, somos perdonados, admitidos a su amistad, reconciliados. 

sábado, 21 de febrero de 2026

21 de febrero de 2026. Viernes.
Y TE LLEVAN AL HOSPITAL

Que pase de mí este cáliz. Gesemanit. F- Internet

-A veces, el dolor te puede y tienes que pedir auxilio. Le sucedió a Jesús la noche del huerto de los olivos: «Padre, si es posible, que pase de mí este cáliz». Y a un servidor en la noche del miércoles. Duermes bien, con sueños apacibles y tranquilos, y, de pronto, surge la espada de la dolencia. Te levantas, intentas poner remedio, tomas esto, lo otro, y nada. Hasta que llega el miedo. «¿Y si fuera la apéndice?», te preguntas. Y decides darle al botón rojo. Y viene la ambulancia, y, con la ambulancia, la amabilidad y la sonrisa. Y te llevan al hospital, donde se hallan la sabiduría y el trato cariñoso que curan. Desde las 3 a las 7 estuvieron haciéndome pruebas y exploraciones, hasta que llegó el diagnóstico: «Gases», te dicen, y ríes y ríen, y te imaginas al mismo Dios riendo. Todo ha sido nada. Y, agradecido, te despides de médicos y enfermeras, y vuelves a casa, donde te esperan la recuperación del sueño perdido y los parabienes de los amigos. Ah, Diario, y Dios, que sigue –imaginas– riendo. 

viernes, 20 de febrero de 2026

20 de febrero de 2026. Viernes.
LA SOBRIEDAD DEL INVIERNO

La primavera es flor, polen, abeja, belleza, nacida del invierno.
Casa Sacerdotal. Murcia.

-Si fuera flor de un árbol frutal, estaría preparándome para florecer y embellecer la belleza de la primavera. La primavera, rama de la oscura belleza invernal, florece y le da color al invierno. Los colores de la primavera nacen del interior del invierno, que, desde su intimidad de abadía, presta a la primavera su hermosura modesta y recóndita. Si me preguntaran qué me gustaría ser, invierno o primavera, diría que ambos: sin el modesto esplendor del invierno, la primavera sería imposible. Todo se forja en la sobriedad humilde del invierno, en la que dormita la vida. Las leyes de Dios, Diario, andan tras este flujo continuo que son las estaciones del año, tan vaiadas y atractivas.  

jueves, 19 de febrero de 2026

19 de febrero de 2026. Jueves.
EN EL SILENCIO DE LA BOCA

Aves migratorias, cruzando el cielo. Casa Sacerdotal. Murcia

-Contemplar la belleza de la naturaleza puede ser un modo vivo y sentido de oración. Del mismo modo que se ora con las palabras, se puede orar con la mirada y con las manos, y con las rodillas, postrándose ante el Creador. La oración contemplativa es un momento de silencio, en ella se escucha y se ama sin palabras a Dios: hay una conexión profunda con la divinidad. La belleza hay que saludarla y recrearse en ella en el momento que sucede: la rosa, el árbol en flor, un día de sol y azul, la hormiga laboriosa… Ayer, contemplando las aves migratorias que, a cientos, cruzaban los cielos, me detuve y alabé a Dios, en silencio, sin palabras, pero con todos los latidos de mi amor en el mutismo de la boca, que, absorta, celebraba, en las aves, la admirable y sorprendente obra del Creador. Contemplándolas, Diario, el silencio oraba en mí. 

miércoles, 18 de febrero de 2026

18 de febrero de 2026. Miércoles.
CENIZA Y PERDÓN

Cristo muere en la cruz. Catedral, Murcia

-Miércoles de ceniza. En el comienzo de la Cuaresma, la ceniza nos recuerda de dónde venimos y adónde vamos. Venimos del polvo, que, en la cuaresma, se convertirá en polvo enamorado, por el que Cristo muere en la cruz. La cuaresma pide nuestra conversión, creyendo en el evangelio. Dios es compasivo y misericordioso, dejémonos reconciliar con Él. Hagamos obras de conversión: oración, ayuno, limosna. La oración es apertura a Dios; el ayuno, renuncia a cosas superfluas; la limosna, la apertura generosa a los demás, dándose. Al final de estas acciones, aparece Cristo esperándonos para darnos su abrazo de perdón. La epifanía del perdón, su momento culminante, Diario, será en el aleluya de la resurrección. 

martes, 17 de febrero de 2026

17 de febrero de 2026. Martes.
EL POBRE DE ESPÍRITU

El Cristo de la Eucaristia, cruficado por amor.
Santuario de Jasna Góra. Varsovia,.Polonia

-A pesar de mis achaques –la vejez–, canto y alabo: estoy agradecido. Jesucristo también daba gracias: «Padre, te doy gracias por haberme escuchado». (Jn 11:41) Y sobre todo en el momento de instituir el sacramento de los sacramentos: la Eucaristía. Jesús toma el pan y el vino y da gracias al padre antes de entregarlos como símbolo de la nueva alianza. «Habiendo tomado el pan y el vino, dio gracias». (Lc 22: 17 y 19). Dar gracias es un signo que dignifica a la persona que las da y a quien las recibe. El pobre de espíritu se come la palabra gracias, nunca la dice, la hace saliva entre los dientes, y la traga; el de ánimo generoso, por el contrario, siempre la tiene en la boca, y la va diciendo, como si regalara sonrisas, gozosamente. 

lunes, 16 de febrero de 2026

16 de febrero de 2026. Lunes.
MI PROVEEDOR DE VIDA

Un sueño en el cielo, volando. Torre de la Hotadada. Alicante.

-Me visto de optimismo y empiezo el lunes con la alegría de haber despertado y estar listo para vivirlo. Doy gracias. ¿A quién? A mi proveedor de vida: a Dios. Ayer pasamos de un amanecer radiante y azul, a un cielo vestido de nubarrones y un leve viento opaco y gris. Aunque me fallan las piernas, vivo los días con intensidad de juventud: escribo, leo, rezo. Con las aves, vuelo, sueño; con los árboles, vivo enraizado a la tierra y echo alguna flor en primavera, con las palabras pongo cosas en el papel, y alabo a Dios. No me puedo quejar, pues a pesar de ciertos reveses, que me causaron muchas lágrimas, me siento bendecido, y, por encima de todo, celebro la amistad. Intento vivir, Diario, el mandamiento nuevo: amar a Dios y al prójimo. Para lo que me vale mirar mucho la cruz de Cristo, intentar entenderla... e imitarla. 

domingo, 15 de febrero de 2026

15 de febrero de 2026. Domingo.
MANCHAR LA ACCIÓN LITÚRGICA

Sol de acuarela, dándose. Casa Sacerdotal. Murcia

-Ayer, un viento de causar estragos azotaba la mañana. Las aves migratorias cruzaban el cielo en bandadas dispersas, no en forma de flecha, como cada mañana. Los árboles se bamboleaban nerviosos. Los paraguas se revolvían del revés. Mientras un sol de acuarela, hacía su recorrido habitual y obsequioso. Y hoy domingo, Dios nos dice que sin trabajar por la justicia no puede haber eucaristía. Pablo dice que a quienes están hartos y se desentienden de los que pasan hambre no pueden celebrar verdaderamente la cena del Señor. Lo contrario mancha la acción litúrgica. (1 Co 11: 20-23). Por dos veces pone Mateo en boca de Jesús la cita del profeta Oseas: «Prefiero la solidaridad al culto». Recordemos que al final de nuestras vidas seremos examinados del amor; del vaso de agua que demos al sediento, del trozo de pan que demos al hambriento, del vestido con que vistamos al desnudo. Y es que, Diario, en el amor al prójimo, amamos a Dios. La tormenta de viento se ha calmado.

sábado, 14 de febrero de 2026

14 de febrero de 2026. Sábado.
DANZANDO Y CELEBRANDO

Amaneciendo sobre la ciudad, en la fe.
Casa Sacerdotal.  Murcia.

-Los jueves, en la Casa Sacerdotal, hay exposición de Jesús sacramentado. Dos horas: de las 5 a las 7 de la tarde. Sacamos a Cristo del sagrario, su habitáculo habitual, y lo ponemos en el sagrario más amplio de la capilla, rodeado de silencio y adoración. Vamos acudiendo a adorarlo, según podemos. Ayer hubo una sorpresa: un grupo de Hakuma vino e hizo más festivo y juvenil la adoración a Jesús hecho pan y humildad en la forma consagrada. Rezamos, cantamos y respiramos juventud. Su carisma es vivir y transmitir la fe a través de la alegría, la música y la adoración eucarística. Su presencia nos alegró nuestra ancianidad juvenil. Nos invitó a saborear la belleza de nuestra fe, viva e inquieta, casi traviesa, aunque esté en una vieja estructura de ancianidad y achaques. Damos las gracias a estos jóvenes, que, por unos instantes, nos hicieron vernos danzando y celebrando la bondad y el gozo de ser y sabernos hijos de Dios. ¡Magnífico, Diario!

viernes, 13 de febrero de 2026

13 de febrero de 2026. Viernes.
UN DRAMA TERRIBLE

Sabe que su belleza es efímera, y no llora su belleza. 
Torre de la Horadada. Alicante.

-Ayer: para despertar al alzheimer de las piernas que casi han olvidado andar, estrené medicación. Vino el ángel llamado Pedro –el enfermero–, y me acompañó, con cuidado angelical, hasta el médico, para que me viera las piernas y me recetara. Y el médico, amable, me recetó dos pastillas más, que engrosan las que ya tomo. 9 en total: una pequeña colina, comparada con el monte Everest que toman otros compañeros. Creo que Dios nos habla a través de la medicina: nos va poniendo alerta para el tránsito final. Lo que es de agradecer. Que algo tan trascendente y definitivo te pille desprevenido, Diario, sería un drama terrible. Mejor así: medicinándote para que te halles preparado. Gracias.

jueves, 12 de febrero de 2026

12 de febrero de 2026. Jueves.
RIÉNDOTE DE TI MISMO
Riendo a más no poder.  Ja, ja.

-Ayer, rompiendo mi costumbre, me levanté a las 6 en vez de a las 7. Despertar con ojos semidormidos y mirar el reloj y creer que ves las 7 y no las 6, lleva a deambular con una hora menos de sueño y algún bostezo más, aunque se adelanten los rezos y el trabajo. Andar soñoliento es como ir soñando, tocando asombros inconcretos –un ave que vuela con tu mano, un beso que recibes del aire–, aunque te sepas despierto. De pronto tropiezas con algo y la realidad se te aparece riendo. Te ves, acompañado de la silla con la que te has golpeado, riéndote de ti mismo. Caminar soñoliento es, Diario, vivir dos vidas en una sola vibración; es descubrir la otra vida que vive en ti. Maravillándote. 

miércoles, 11 de febrero de 2026

11 de febrero de 2026. Miércoles.
EMBELLECIENDO LA BELLEZA

Javalí y su iglesia, una obra de amor. Javalí Viejo.Murcia.

-La sabiduría de san Juan de la Cruz, de la que se alimentó en vida, le permitió decir: «El que no ama, ya está muerto». Y es que para los santos y para cualquier ser humano el amor es el alimento de sus vidas. El amor y su grandeza caben en cuatro letras, como Dios y vida. Dios vive, familiarmente, en el amor de la Trinidad. Dios hace el universo por amor, su Hijo muere en la Cruz por amor, y somos salvados en ese amor crucificado. No existe amor verdadero sin algo de cruz. El mundo es lo que es por amor: en el amor se ha ido embelleciendo la belleza. San Juan nos recuerda, Diario, que al final de la vida seremos examinados del amor, no de otra cosa

martes, 10 de febrero de 2026

10 de febrero de 2026. Martes.
QUE NO ME ROBEN MIS SUEÑOS

Flor, soñando que vuela, en el jardín. F: Inernet

-Pueden quitarme todo lo que pesa, dinero, dejarme desnudo, hacerme caminar descalzo, pero que no me roben mis sueños. Con mis sueños, en el vuelo de la paloma me elevo al cielo y con el pico del minero bajo a la oquedad y oscuridad del abismo. Sin sueños, estaría atado a las cadenas de la vulgaridad y la monotonía: moriría de frío interior. Sin sueños, no podría ser nieve que cubriera de blanco el invierno de la vida, ni escribir un verso que dijera: «Me visto así de lámpara y ternura, / de amor por todo lo que existe». El amor es un sueño, que se hace realidad, amando. El silogismo, Diario, podría ser este: Amo, luego existo, soñando. 

lunes, 9 de febrero de 2026

9 de febrero de 2026. Lunes.
SAL Y LUZ

Un poco de sal, da sabor a la comida. F: Internet

-En el evangelio del domingo, Jesús pide a los suyos que sean sal y luz. Un poco de sal en la comida le da sabor y gracia, y una discreta luz encendida, da seguridad a nuestros pasos. A Jesús le agradan las luces que alumbran sencillez, y que se dan desde la humildad. Luces que no deslumbran, sino que guían cálidamente por el camino de la vida. Como la Luz de Cristo, que sin cegar, señala caminos nuevos de paz y concordia que las luces del mundo no facilitan. Ser un poco de sal, para dar alegría a la comida, y la luz de una lámpara para saber dónde se mete la cuchara y la porción que se ofrece a quien lo necesita, es vivir el evangelio y el don de la fe que recibimos en el bautismo. Pido, Diario, vivir de esa sal y esa luz que recibí como dádiva, y con las que debo iluminar y dar sabor a la vida del ser humano. Ah, y, como dice el profeta Isaías, todo es gratis.