SEDUCIR EL FUTURO
miércoles, 7 de septiembre de 2022
SEDUCIR EL FUTURO
martes, 6 de septiembre de 2022
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| Trece meses, un servidor. F: Familia. |
-¿Nunca te has reído de ti mismo, de tus defectos, de tus limitaciones? Inténtalo: es otra clase de risa; una risa humilde, liberadora, terapéutica. Cura la hemorragia de la vanidad, de la tonta hinchazón, y te acerca a la realidad de amarte (y soportarte, quizá) tal cual eres. En mi caso: un tipo bajito y con gafas de miope, y aún con timidez de principiante en casi todo; eso, sí: también con la ilusión de no alejarme mucho de mi niñez, la que revive mi poema Aquella niñez o tiempo, en mi libro Introducción a una selva incipiente, de cuando estaba y vivía «en el don de la juguetería», y nombraba las cosas con amor asombrado, como «madre», «pan», «mañana», «Dios»… Maravillándome de nombrarlas y poderlas escribir. Reírme a veces de mí mismo me hace ser más tolerante con los demás y más amigo (hasta el extremo de no consentirme lo que no está bien) de mí mismo. Reírse de uno mismo es dejar que la humildad te cubra, y evitar que te venza el exceso. Es algo así como volver al barro del que venimos, y dar gracias por el aquel soplo –el Aliento de Dios– que nos infundió la vida y la sabiduría, y con el hecho además, nunca suficientemente agradecido, de poderlo contar (11:58:29).
lunes, 5 de septiembre de 2022
UNA VIDA HUMILDE
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| Dios sonríe en Juan Pablo I, papa y beato. F: Vida Nueva |
-Me levanto,
parpadeo, doy unos pasos con dudas, me santiguo –«un día más», digo– y doy
gracias. Son las siete y al sol le cuesta encenderse en el horizonte. Las
palabras se me hacen plegaria e himno en la boca, y reverencian al Dios de la
misericordia. Oigo noticias, todas terribles, salvo alguna amable: la
beatificación de Juan Pablo I. Fue Papa solo 33 días; Dios, en él, no quiso
sonreír más; demasiado el llanto del mundo. La humildad de Juan Pablo I la
convirtió en sonrisa, buscando siempre la voluntad de Dios. La sencillez
sonríe; la soberbia se carcajea. Es hermoso lo dicho por el papa Francisco de
él; Albino Luciani, dijo, «se consideraba a sí mismo como el polvo sobre el que
Dios se había dignado escribir». El polvo elevado a la categoría de papel donde
poder escribir el poema –la belleza– de una vida humilde, alegre, serena, abierta
al diálogo, sin resentimientos, y en Dios, vida donada toda ella a la persona
humana. Dios, como sucedió en el evangelio, se agacha y escribe sobre el polvo del
papa Luciani la sonrisa de una vida evangélica, que acabó haciéndose cruz y
donación, y, al fin, aleluya glorioso. El papa Juan Pablo I, con su sonrisa,
Diario, «logró trasmitir la bondad de Dios», ha dicho el papa Francisco
(12:39:40).
domingo, 4 de septiembre de 2022
PALOMAS EN EL AIRE
sábado, 3 de septiembre de 2022
EL MAR ES POEMA
viernes, 2 de septiembre de 2022
EN BICICLETA
-Insiste el calor como una mosca en una herida: mordedor y molesto, insistente. No hay modo de quitárselo de encima. Es como una lengua que se pega al paladar, un conato de incendio, o un Fahrenheit 451 –novela de Ray Bradbury–, quemando libros. El calor siempre llega de abajo, así como el frío de arriba. Norte, frío; Sur, ardiente. Pero voy a decir que me apena más ver a un indigente en bicicleta con frío que con calor. Con el frío, los indigentes en bicicleta parecen más desamparados, como si pedalearan en más soledad; el frío despuebla las carreteras y hace más íntimos los pueblos. Los hay, indigentes, que llevan barba, pero todos, tristeza y estrechez. En la bicicleta, apenas va el indigente y lo poco que posee: un bulto de pobreza en el trasportín y su afán por llegar a alguna parte. Llegar adonde lo reciban o lo rechacen; donde lo reciban con un plato de sopa caliente o el desaire de ni mirarlo. Hoy he visto a un indigente en bicicleta y he pensado qué será de él el próximo invierno, cuando el frío, la nevada, el desamparo. Pedaleaba cansino. Pero estoy seguro que a él no le inquietarán aún los fríos del invierno, sino dónde pasar la próxima noche, y, echado y con las manos en la nuca, poder así contemplar la Luna de agosto, casi azul, casi célibe, y hacerle algún poema, que nunca escribirá. O sí. Pues, tal vez, por ser poeta, se haya echado a los caminos «para hacer camino al andar» y sentir, en la soledad terca y encelada de búhos, más cerca a Dios. Quizá (12:35:01).
jueves, 1 de septiembre de 2022
SE ESTABLECIÓ LA HIPOCRESÍA
miércoles, 31 de agosto de 2022
HORNO DE FUEGO
martes, 30 de agosto de 2022
LUZ
| Luz y sombras, en el jardín. Torre de la Horadada. |
-Dice, con voz de urgencia, Isaías: «¡Levántate, resplandece…, porque la gloria de Dios se ha posado sobre ti!» Y es que si no eres luz, siempre serás sombra, o tiniebla, vayas delante o detrás de la luz; aunque estés erguido bajo la luz, con un charco de sombra, como pedestal, a tus pies, serás oscuridad. «Así brille vuestra luz delante de los hombres», dice Jesús. Con la luz hay colores: una mariposa, un hilo de seda de tela de araña oscilante en el árbol, un libro, una sonrisa en un rostro amigo; sin embargo, con la sombra, sólo hay negror, borrón, desilusión. Dar a luz es dar vida; entrar en las sombras –del Averno–, es morir. Solo si miras a la luz de frente, ciega; la sombra, por el contrario, siempre es ceguera, mutilación de la claridad. La virtud no teme a la luz, decía Fray Luis de León; no así la indignidad, añado yo. Si el salmo dice: «Y en tu luz –la luz de Dios– vemos la luz», yo deseo estar en esa «Luz», en la que no hay lugar para la sombra, Diario, sino para la vida; como dice el salmo, «ver en la luz de Dios». La luz de Dios no entorpece tu luz, al contrario, la hace más vibrante y diáfana, más humana y sutil, más celeste (12:02:49).
lunes, 29 de agosto de 2022
DISFRACES
domingo, 28 de agosto de 2022
-Ayer celebramos una fiesta doméstica y conyugal. La fiesta de unos esposos, María y Antonio, que, 42 años después, se siguen dándose sin pereza a sus hijos, y regalándoles –como les regalaron la vida– la belleza y el descanso de la alegría, con el acontecimiento de verse, en casos como éste, todos juntos. O el acorde vivo y emocionado, deslumbrador, de la familia. Hubo música y niños que jugaban, y hasta un vientecillo benévolo que se unió al prólogo en el exterior del salón, donde iba a ser la comida. El amor que se dan los cónyuges es un amor humilde, celebrativo, coloquial, que perdona y siempre da; es un amor de cruz –hasta de sepulcro, a veces–, pero que al fin lleva a la resurrección. En los desposados, la cruz se vive cada día, y la resurrección, cada vez que piensas y ves lo que has dado y lo que recibes, como ayer. Das mucho, poco a poco, como las aves a sus crías en el nido, pero recibes tanto como has dado, o más, con la gran sinfonía del vuelo de los tuyos en el trajín de la vida. Los ves volar y te dices: «Ese vuelo lo he inventado yo», y te parece volar en las alas de ese vuelo filial. Como dice una escritora norteamericana: «Para tener un buen matrimonio, hay que enamorase muchas veces, pero siempre de la misma persona.» (Mignon McLaughilin). Ayer, contemplando la celebración de María y Antonio, volví a mi juventud, donde todo es porvenir y belleza, y proyectos insólitos, maravillosos, que luego pasan a ser recuerdos, también insólitos, y maravillosos. Vivo, Diario, mi segunda juventud (12:52:13).
sábado, 27 de agosto de 2022
LUGAR DE VERSOS
| Volver a la Luna, para dar un segundo paso. Casa Sacerdotal. Murcia. |
viernes, 26 de agosto de 2022
CON VIENTO FRESCO
jueves, 25 de agosto de 2022
EL GOZO DEL AGUA
miércoles, 24 de agosto de 2022
IDILIO
| Como la rosa, crece el texto que escribes. Torre de la Horadada. |
martes, 23 de agosto de 2022
HOMBRE FALIBLE
lunes, 22 de agosto de 2022
CARTA A LA CASUALIDAD
domingo, 21 de agosto de 2022
ETERNIDAD
sábado, 20 de agosto de 2022
NICARAGUA LLORA




